CARTA A LA REDACCION

«La trama bávara»

«Nuestro país se enfrenta a la situación más peligrosa de los últimos 200 años. En todo ese tiempo, nunca como ahora había estado en la agenda del Imperialismo la desmembración de España como objetivo inminente»

Estas páginas están dedicadas a la reproducción fragmentada de una carta de uno de nuestros lectores recibida en la Redacción. La decisión de publicarla y hacerlo utilizando este lugar preferente de nuestro periódico responde al interés de su contenido, pero también a que ésta sirva de llamamiento para que más lectores se animen a abrir un debate en profundidad sobre la situación política española y nos envíen sus opiniones.

Consideram s que el lector que nos escribe plantea un conjunto de conclusiones de máximo interés en relación al momento político que vive nuestro país. En su opinión, la línea editorial de nuestras publicaciones no es consecuente con la gravedad de la situación que atraviesa el futuro de España. Por la extensión del original (que reproduciremos íntegro en la Revista Chispas) nos hemos visto obligados a seleccionarla intentando mantener fielmente los puntos esenciales.

Reiteramos el llamamiento a que nuestros lectores participen en el debate enviándonos sus opiniones sobre las que aquí se expresan o sobre la línea editorial de nuestras publicaciones.

Estimados amigos de Unificación Comunista de España, lo que me mueve a escribiros esta carta es la cada vez mayor preocupación que siento ante el problema de hacia dónde se dirige nuestro país. Aunque la decisión de enviarla –sin confiar en que la publiquéis–, se la debo al valiente gesto de aquellos que se están jugando su vida y su prestigio por la libertad en el País Vasco y por fortalecer un destino común con el resto de españoles; me refiero a la contundente y ejemplar carta abierta que Fernando Savater, Rosa Díez, Maite Pagazaurtundua, Nicolás Gutiérrez, Estíbaliz Garmendia y Mikel Iriondo han dirigido a Patxi López para recriminarle muy duramente el trato dado a María San Gil en la ronda de contactos para presentarse a Lehendakari, carta en la que le han dicho que no se sienten «bien representados ni el fondo ni en la forma» sino «ofendidos como demócratas y como militantes y votantes socialistas» y consideran que se trata de una actitud que «no es digna del dirigente de un partido centenario, orgulloso de su historia y obligado a honrar y mantener nuestra memoria».

Hace mucho que os conozco. Fue en el 75, yo estudiaba en la Universidad y vosotros impulsabais los Comités de Curso. Entré en contacto con vuestras reuniones para organizar el partido y pasé a ser militante. Yo estoy retirado hace muchos años de estas lides. Sin embargo, desde mi «retiro», sigo con sumo interés vuestras publicaciones.

Disteis en el clavo al acudir a la primera manifestación convocada por Basta Ya con aquella portada del De Verdad, hecha cartel que comparaba a Arzalluz con Hitler. Y el acierto fue doble, no sólo por la unidad profunda que liga las bases ideológicas racistas y nazis de uno y de otro, sino por traer a la memoria las ansias expansionistas de la burguesía monopolista alemana que siguen intactas aunque con las formas cambiadas. Desde entonces, tengo que reconocer que habéis captado nuevamente mi atención. Pero, con el conocimiento que me da haberos seguido la pista, primero por internet y después recibiendo las publicaciones, permitidme que os diga que no sois consecuentes con lo que vosotros mismos decís.

¿Acuerdo con ETA? Seguro que sí.

Mientras escribo esta carta, el Parlamento está votando la propuesta del PSOE para abrir negociaciones con ETA. Muchos piensan que se trata de una foto para la galería, que la banda seguirá actuando y que es muy improbable que Zapatero triunfe en donde todos los gobiernos anteriores han fracasado. Sin embargo, yo soy de la opinión diametralmente opuesta. ¡Claro que se va a conseguir un acuerdo con ETA! Todo el problema radica en ¿a qué precio? Y sobre todo ¿quién se lo va a cobrar?

Lo que se está proponiendo es la inactividad de ETA a cambio de que avance el proceso de fragmen tación de España. ¿Cómo es posible que vosotros no sepáis verlo? El precio político de que la banda de asesinos deje de actuar es cumplir con los objetivos bávaros y no con las migajas que Ibarretxe, Carod y otros personajes del tres al cuarto puedan recoger de malvender España. Se trata de presentar como gran triunfo lo que no es mas que la gran entrega a los planes del eje franco-alemán.

Entre las fauces del lobo

En el número 12 de Chispas, Enero de 2004, publicasteis un análisis titulado «Una situación extremadamente peligrosa – El proyecto franco-alemán de desmembrar España». En él explicabais cómo, si bien los EEUU son la potencia principal que domina el destino de España, el proyecto de Europa de los pueblos representaba el proyecto imperialista más peligroso que hay sobre nuestro país. Dabais la imagen de «España entre tigre y lobo», es decir, entre EE UU y el Eje franco alemán, identificando que si bien el tigre es más fuerte, el lobo, dispuesto ya a lanzar una dentellada a la altura del vientre podía resultar más mortífero.

Entonces dijisteis: «Nuestro país se enfrenta a la situación más peligrosa de los últimos 200 años. En todo ese tiempo, nunca como ahora había estado en la agenda del Imperialismo la desmembración de España como objetivo inminente» (...) soy como vosotros, de los que creemos que para ser internacionalista hay que ser patriota y luchar consecuentemente por la Independencia nacional en cada uno de los países dominados por el Imperialismo. Y qué duda cabe que el nuestro ha sido y es, un país dominado por las potencias imperialistas de turno. Esta es una verdad histórica tan rotunda, que hay que denunciar hasta el final a esos energúmenos de la izquierda que arremeten contra la conciencia de defender la unidad de una España independiente del hegemonismo como si de un espantajo de la derecha se tratara. ¿En qué nido de víboras infectas se han convertido las castas dirigentes de la izquierda española?

Pero volviendo al análisis que nos ocupa y que suscribo. Efectivamente, considero que el proyecto franco-alemán de desmembrar España es la amenaza principal, aunque no se si debemos de pasar ya a calificarlo sólo alemán dadas las reticencias que empieza a levantar entre la burguesía gala. (...) La hegemonía alemana sobre Europa se ha visto reforzada: la ampliación a 25 ha consistido, básicamente, en incorporar a la UE el área natural de expansión germánica, mientras que la Constitución Europea garantiza el mando político en manos de una Alemania fortalecida y su socio preferente francés cada vez más débil y dependiente.

Y el proyecto germano necesita de manera imprescindible promover la fragmentación del resto de Estados europeos para poder avanzar. No es pensable construir una Europa alemana con los Estados-nación actuales en que se divide el mapa europeo. Son aparatos de las viejas oligarquías del continente dependientes del hegemonismo norteamericano que deben ser triturados y reconvertidos para poder establecer una nueva jerarquía de poder. Ya nos enseñó Marx que «La burguesía suprime cada vez más el fraccionamiento de los medios de producción (...) La consecuencia obligada de ello ha sido la centralización política. Las provincias independientes, (...) han sido consolidadas en una sola nación bajo un solo gobierno, una sola ley, un solo interés de clase y una sola línea aduanera». Esa disquisición acerca de que la UE es un «objeto político volante» no identificado no es mas que una añagaza más con la que los diseñadores de este proyecto pretenden presentarnos la novedad de algo tan viejo y sabido por todos.
(...) Y su plan no es otro que el viejo proyecto hitleriano de la «Europa de los pueblos», una reconversión del continente europeo en pequeñas unidades productivas que giren en torno a la locomotora-tanque germana. Para cuestionar los límites de los Estados actuales se utiliza en unos casos la unidad étnica o lingüística; en otros las regiones económicas, pero en ambos la tendencia inexorable es a la desmembración de los actuales Estados y la integración de las nuevas comunidades en las superestructuras europeas en las que Alemania ya se ha asegurado la hegemonía.

Os he leído en alguna ocasión escribir con sorna la consigna de «Un solo pueblo francés y los pueblos de Sitges, Mataró y Cadaqués. Un solo pueblo alemán y los pueblos de Algeciras, La Línea y Gibraltar». Pues bien, esta consigna me pareció especialmente acertada cuando leí que el Bundestag alemán pretende abordar una serie de reformas que permitan un funcionamiento más centralizado en algunas materias de los länders, es decir, mientras ellos se han reunificado tras la caída del Muro y ahora aprueban leyes para fortalecer el poder central del aparato estatal, en España promueven la fragmentación. ¿Quién si no pudo prometerle a Arzallus que Euskadi sería independiente para el 2004? ¿Quién le garantizó que serían reconocidos como Croacia? ¿No fue el sector bávaro de la burguesía alemana el que precipitó la guerra yugoslava al reconocer la independencia croata?

¿Y en qué situación nos encontramos ahora?
¿Dónde está el peligro?

En mi opinión pecáis de excesivo optimismo al afirmar que el Plan Ibarretxe ha sido derrotado y con él el proyecto más peligroso de fragmentación de España. Es cierto que la línea más etnicista y nazi de los nacionalistas vascos ha sufrido una derrota clara. Pero más todavía lo es que la estrategia rupturista para nuestro país no puede basarse en los Ibarretxe o los Carod, ellos podrán actuar de «teloneros», ser los que calientan el ambiente para que las «estrellas», que se encuentran en el PSOE, puedan arrasar y transportar al público al nirvana de la disolución de España; con talante y buenas maneras, con pequeñas dosis aparentemente inocuas, pero que acabarán siendo letales para las conciencias.

¿Cuál es el verdadero juego? Yo no creo que los bávaros puedan arremeter contra España al modo que lo hicieron en Yugoslavia. España es uno de los Estados-nación más viejos del continente, aunque ciertamente, como ya dijo el Wall Street Journal, ello no le da el rango de inmortal. (...) Aquí resulta impensable provocar un enfrentamiento violento por diferencias de etnia, lengua o cultura. La muerte ha de aplicarse de forma dulce, indolora, pero irreversible. Esta es la táctica principal.

Pues bien, ¿qué es lo que está sucediendo?

Casi simultáneamente con la votación del Congreso para abrir negociaciones con ETA, Rosa Díez y Nicolás Gutiérrez, dos de mis arrojados y valientes firmantes, han recibido como respuesta de su Ejecutiva la invitación a abandonar el PSOE y pasarse a las filas del PP. ¿No os parece suficiente botón de muestra para contestar a la pregunta? El gobierno de Zapatero ha elegido el camino de la ruptura con el PP en materia antiterrorista mientras se apoya en el bloque que incluye a los Carod y los Ibarretxe. ¿Cómo que no se sabe dónde va Zapatero? No nos engañemos, el de la sonrisa fácil, el astuto, él es el conductor de este gran enredo.

Zapatero goza de una gran popularidad, la retirada de las tropas de Irak, la ley que permite los matrimonios entre homosexuales y la regularización de los inmigrantes son medidas que sintonizan con la mayoría de la sociedad española, incluyendo a un sector de votantes del PP. La oposición que estas medidas han levantado entre las fuerzas más retrógradas del país aumenta su tirón de masas. Pero esta fortaleza se basa en azuzar contradicciones ficticias. ¿O es que acaso nuestros problemas provienen de la jerarquía reaccionaria de la Iglesia Católica?

Hitchock desveló en una entrevista que su habilidad para el suspense consistía en sacar un MacGuffin, palabra que inventó para definir un truco con el que conseguía distraer la atención del espectador y atraparlo en la trama principal que transcurría ante sus ojos nublados por el efecto de la engañifa. Zapatero, como si de un discípulo del maestro del suspense se tratara, ha sido capaz de concentrar la atención de buena parte de la ciudadanía en una supuesta gran batalla contra la caverna clerical mientras avanza inexorable por la senda de la disgregación del país. Porque, ¿qué dirían sus votantes o incluso sus militantes si fueran conscientes de que el proyecto que representa exige la disolución de España, la fragmentación de su unidad política?

Pero entonces ¿damos la batalla por perdida?

Zapatero cuenta con fuertes apoyos. Por un lado, los evidentes apoyos internacionales de Chirac y Schröeder, las cabezas visibles del proyecto franco-alemán para Europa, que celebraron con gran entusiasmo su llegada. Pero también grandes poderes internos se decantaron en su favor. Botín, el hombre más poderoso de este país posó para las portadas de los medios con Zapatero dos meses antes de las elecciones. (...) Polanco, el segundo hombre más rico del país, el hacedor del gran imperio mediático, su sintonía con el Eje franco-alemán resulta insultante, pero el emporio PRISA ha sido y es tan hábil en el enredo –y en la subvención que cuenta con voceros incondicionales de gran prestigio.

Y es quizá por la presencia de tanto ruido en los medios de opinión por lo que no se sabe apreciar quién tiene la verdadera fuerza. Me refiero a la fortaleza de las corrientes patrióticas en el seno mismo del PSOE y que se oponen al proyecto de fragmentación. En mi opinión ahí radica la principal debilidad de Zapatero y del proyecto de fragmentación. No pueden avanzar sin el PSOE, pero éste les puede jugar una mala pasada.

El PSOE encierra una doble naturaleza en contradicción. Por un lado, la cúpula está hoy dominada por esa trama bávara que avanza en el proyecto de disolución de la unidad nacional. Pero a medida que se desciende por el aparato la relación cambia, hasta el punto de que podemos afirmar que entre sus bases la proporción mínima a favor de las posiciones patrióticas supera ampliamente el 80% o 90% (...) pero ¿qué creéis que piensan las bases del PCE y de Izquierda Unida? ¿No son acaso sus votantes herederos de la memoria antifascista y popular? ¿O pensáis que pueden sintonizar con el Moratinos afrancesado?

Porque ¿en qué base de masas se apoyan las exigencias que de forma perentoria dirigen la política del gobierno de Zapatero hacia la disolución y desarticulación de España? Me ha resultado especialmente patético que Zapatero dijera que había conseguido el apoyo de 8 grupos parlamentarios y que sólo 1 (el PP) se había quedado fuera; sólo le ha faltado decir que ese uno agrupa a cerca de 10 millones de votantes y que los cerca de 11 millones que consiguió el PSOE sintonizan mucho más en lo que se refiere al modelo España con los votantes del PP que con Carod o Ibarretxe. Son 20 millones y medio de votantes que en un 80 o 90% coinciden en la defensa de la unidad. Y yo me pregunto ¿Por qué hemos de tolerar que las reivindicaciones de origen nacionalista que sólo agrupan a 2 millones y medio de votantes, con múltiples matices entre ellos, dirijan el destino de nuestro país hacia la fragmentación que exige el Eje franco-alemán? ¿Es que no hay fuerza sobrada de masas para enfrentar este proyecto?

No hay más ciego que el que no quiere ver

¿Por qué no sois capaces de ver y de hacerles ver a los cuadros que encabezan la corriente patriótica en el PSOE que la inmensa mayoría de los militantes de su partido están por la unidad de España? Tienen que ser conscientes de que la fuerza principal está de su parte y se tienen que atrever a dar la batalla hasta el final.

Pero es más, se trata de aplicar una línea consecuente de «unir todo lo unible contra el enemigo principal». Porque no están solos nuestros valientes amigos vascos: Rosa Díez, Redondo Terreros, Maite Pagaza, Totorika... o José Bono en el gobierno. En estas semanas, las propuestas de Maragall han sido abiertamente criticadas por Alfonso Guerra y todos los «guerristas», Paco Vázquez, ... incluso Felipe González debe ser considerado hoy un aliado en la batalla. El desastre en el que nos adentra la aventura de Zapatero requiere de todas las fuerzas unibles sea cual sea su trayectoria y pasado reciente.

¿No os comprometisteis a hacer aflorar y que cobraran fuerza las corrientes patrióticas que existen en el seno del PSOE? Pese a la popularidad y los apoyos con que cuenta Zapatero ¿no es este su principal punto débil?
Debéis llegar hasta el final en el análisis que venís haciendo; hay que investigar hasta el final la situación de las clases y de las masas y atreverse a trazar línea, como a hecho Rosa Díez, que se ha jugado hasta que la expulsen del PSOE.

Pero para trazar línea no basta con el arrojo y la valentía, ha de ser una línea teórica, política e ideológica; las fuerzas están ahí, basta con mirarlas para verlas, son fuerzas inmensas, pero están dirigidas por sus enemigos.
La habilidad de Zapatero en colocar en primer plano las contradicciones con la caverna apostólica y la ineptitud del PP disparando en todos los frentes está contribuyendo de tal forma a marear la perdiz que todos, siguen bailando al ritmo que más conviene para el lento pero inexorable avance de la fragmentación. (...)

En Enero de 2004, cuando aún gobernaba Aznar dijisteis: «Ignorar o minimizar el inminente peligro para la unidad de España al que nos enfrentamos es hoy el mayor de los errores posibles... A medida que aumentan las amenazas del hegemonismo franco-alemán y se intensifica su intervención, convirtiéndose en la contradicción de primer plano, la línea de demarcación principal no puede colocarse de ninguna manera entre la derecha y la izquierda, sino entre las fuerzas alineadas con el Eje y las opuestas a sus planes. Unir a todas las fuerzas susceptibles de ser unidas en la lucha contra los planes del hegemonismo franco-alemán; crear un amplio frente patriótico para la defensa de la unidad de España ha pasado a ser la tarea principal y más urgente del momento». ¿A qué estáis esperando?

Saludos fraternales de éste vuestro fiel lector.

Miguel Ángel Fuentes

El proyecto germano necesita de manera imprescindible promover la fragmentación del resto de Estados europeos. No es pensable construir una Europa alemana con los Estados-nación actuales.

¿Quién le garantizó a Arzallus que serían reconocidos como Croacia? ¿No fue el sector bávaro de la burguesía alemana el que precipitó la guerra yugoslava al reconocer la independencia croata?

¿Por qué no sois capaces de ver y de hacerles ver a los cuadros que encabezan la corriente patriótica en el PSOE que la inmensa mayoría de los militantes de su partido están por la unidad de España?

 

Hay que ser consecuente, investigar hasta el final la situación de las clases y de las masas y atreverse a trazar línea, como a hecho Rosa Díez, que se ha jugado hasta que la expulsen del PSOE. Ha de ser una línea teórica, política e ideológica; las fuerzas están ahí, basta con mirarlas para verlas, son fuerzas inmensas, pero están dirigidas por sus enemigos.