MOVIMIENTO OBRERO Los
trabajadores argentinos han recuperado más de 180 fábricas
desde la crisis de los 90: Ante el cierre patronal, los trabajadores decidieron ocupar las instalaciones y hacerse cargo de la fábrica, haciendo frente al cierre, a los despidos, y la ruina en que la dejó el empresario. |
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| ¿La continuidad de las empresas frente a la deslocalización, ha de ser una de las exigencias fundamentales de los trabajadores, y que los sindicatos deberían colocar en la mesa de negociaciones. Ninguna empresa ha de ser cerrada, sino reconvertida de forma productiva, con fórmulas que pueden ir desde las empresas mixtas con las administraciones u otras empresas del sector, a la formación de cooperativas de trabajadores y entrega a los mismos de las instalaciones. Ninguna ayuda ha de ir destinada a destruir empresas o empleos, sino a la creación de riqueza y puestos de trabajo. Igualmente, la exigencia de la participación directa y real en la gestión de las empresas, base del compromiso de los trabajadores con la productividad, y de que esta signifique, a su vez, una garantía para la estabilidad en el empleo, la mejora de las condiciones de trabajo y de los salarios. Frente a la ausencia total de iniciativas de las direcciones sindicales para hacer frente al chantaje de la deslocalización, tenemos el ejemplo de los trabajadores argentinos que pusieron en marcha la recuperación” de empresas como una alternativa a la crisis. Cuando a finales de los 90 la crisis Argentina bajo el gobierno de Menen cerraba fábricas, miles de argentinos decidieron organizarse para recuperarlas. Desde entonces más de 180 fábricas y empresas han sido recuperadas y más de 10.000 puestos de trabajo salvados. La fábrica de cerámica Zanón es una de ellas. Cristian Eduardo un representante de los trabajadores que estos días recorre Europa con una campaña impulsada por el sindicato CGT español, «Un autobús para Zanón», con el que pretenden resolver el problema de transporte que tienen los trabajadores porque la fábrica está situada a 15 Km. del pueblo, Neuquén, una de las zonas más pobres de Argentina. Cristian explica la experiencia de Zanón. Ante el cierre patronal, los trabajadores decidieron ocupar las instalaciones y hacerse cargo de la fábrica, para lo que ha tenido que hacer frente al cierre, a los despidos, a la completa ruina en que la dejó el empresario y a seis intentos de desalojo por las autoridades. Después de 4 años de autogestión, la empresa ha pasado de producir 20.000 toneladas de azulejos mensuales a 320.000, garantizando 450 puestos de trabajo. La empresa se autogestiona sobre la base de un sistema asambleario. Y uno de sus principios es la igualdad salarial entre todos los trabajadores. M. Murcia |
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