NACIONAL Envío
de tropas a Afganistán |
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El Parlamento, a petición del Gobierno, va a aprobar próximamente –y con toda seguridad, casi por unanimidad– el envío de un nuevo contingente español a Afganistán. El pretexto esgrimido para el envío es el de colaborar para garantizar la seguridad de los próximos comicios de septiembre, y demostrar así que España apoya activamente la democracia afgana y participa en la lucha contra el terrorismo. La coartada utilizada es que, a diferencia de Irak, la “guerra de Afganistán” sí fue apoyada por las Naciones Unidas. Pero la realidad, sin embargo, es que el Gobierno Zapatero quiere demostrarle a Bush que colabora efectivamente en la “lucha contra el terror” y hacerse “perdonar” el desplante que supuso la retirada de las tropas españolas de Irak. En unos momentos en que sus principales apoyos exteriores –Francia y Alemania– flaquean, la enemistad abierta y declarada de Bush se puede llegar a convertir en un problema auténtico de supervivencia para Zapatero. Mandar tropas a Afganistán se convierte así en un “peaje” a pagar para evitar un acoso insoportable. Pero también, e inevitablemente, se convierte en una vía de colaboración activa con la política imperial de Bush y un apoyo a su estrategia de “guerra permanente” y de despliegue militar en el corazón de Asia. España y sus tropas no tienen por qué colaborar ni apoyar la estrategia de Bush en Asia Central. Ni en Irak ni en Afganistán. ¡Ningún tributo a la línea Bush! ¡Ningún soldado español a Afganistán ni a Irak! J. Albacete |
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