MOVIMIENTO OBRERO El
gobierno presiona a la patronal y sindicatos Los sindicatos se revuelven en la mesa de negociaciones, atrapados en el juego de cuadrar un círculo imposible, entre una patronal que quiere más y un gobierno que les presiona |
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Todos los intentos para hacer avanzar la negociación de la reforma del mercado laboral acaban llegando al mismo sitio: el cambio prometido por Zapatero para acabar con la precariedad laboral y alcanzar un mercado laboral con empleo estable y de calidad, es antagónicamente incompatible con las exigencias de multinacionales y gran capital que quieren más flexibilidad, despido más barato.... La patronal representada por la CEOE se mantiene en sus trece. Para ellos, “la solución pasa por hacer los contratos fijos más flexibles, y los temporales más fijos”; según la fórmula acuñada por el vicepresidente de la CEOE Arturo Gil. Las centrales sindicales mayoritarias se revuelven en la mesa de negociaciones, atrapadas en el juego de cuadrar un círculo imposible, entre una patronal que “no se conforma con la rebaja de las cotizaciones sociales, sino que además quieren abaratar el despido, desregularizar los expedientes de regulación de empleo o considerar despido justificado el de las subcontratas que pierdan su contrato con la empresa principal”. Y un gobierno que les presiona para que acepten entrar a negociar lo mismo que les propone Cuevas, “compaginar la flexibilidad en la contratación, con la seguridad del empleo para los trabajadores”. Y, mientras, los datos económico-sociales siguen un mes y otro con la misma orientación, profundizando los agujeros negros de los que cada vez será más difícil y costoso salir. Agujeros negros Salarios por debajo del IPC. El informe de UGT sobre convenios y salarios en los cinco primeros meses del año, revela que los salarios están creciendo por debajo del IPC. Los convenios recogen una subida media del 2’9 %, frentre al 3’1 % que subió el IPC. Aunque el 77 % de los convenios tienen cláusula de revisión salarial, “la tendencia es a mantener la subida inicial y no considerar la revisión del IPC”. Eliminar la cláusula de revisión de los convenios es, precisamente, uno de los objetivos que pretenden en la reforma. Persistencia del empleo precario Los datos de junio confirman que el paro bajó por quinto mes consecutivo, situándose por debajo de los 2 millones y una tasa del 9’9%. Aumentó la afiliación a la Seguridad Social, que supera ya los 18 millones de cotizantes, gracias a los inmigrantes. Sin embargo estos datos positivos son empañados por: -La temporalidad sigue en el 32%. De los 1’5 millones de nuevos contratos, sólo un 8% han sido fijos. -La mayor parte del empleo que se crea es de baja calidad y poco valor añadido. Los jóvenes cualificados siguen sin tener oportunidades de trabajo. -Aumenta la feminización
del paro, que representa ya el 62% del total. El modelo de crecimiento sigue sostenido por la construcción y los servicios, incluido el turismo, sectores de bajo valor añadido y escasa productividad. Una rueda que, sin adoptar medidas radicales desde los intereses de una economía nacional productiva, es imposible de romper. La imposibilidad de conciliar los intereses de los trabajadores y la mayoría social del país con las exigencias monopolistas, está en la base del empantanamiento en el que ha entrado la negociación de la reforma laboral. Pero las exigencias de la oligarquía pueden llevar al gobierno de Zapatero a la misma tentación en la que cayó Aznar con su “decretazo”, a querer imponer la reforma “si pasado un tiempo la mesa de negociación no logra un acuerdo”. De entrada, la posición del secretario general de Empleo, Valeriano Gómez, presionando a los sindicatos con que “el gobierno tomará decisiones” si no hay acuerdo, es inaceptable; y coloca a los sindicatos ante la necesidad de dar un giro en su actitud. Por un lado, dotarse de una alternativa nacional y favorable a los trabajadores; por otro, llevar la negociación a los propios trabajadores, promoviendo un movimiento de asambleas y debates antes que sea demasiado tarde. Los cinco puntos en los que el gobierno quiere que cedan los sindicatos Presentados por
el secretario de Estado de Economía, David Vergara, como cinco
puntos “para reflexionar”, son en realidad un caballo de Troya
para hacer tragar la reforma: M. Murcia |
Las centrales sindicales mayoritarias se revuelven en la mesa de negociaciones, atrapadas en el juego de cuadrar un círculo imposible.
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