| El gobierno
vasco define terrorismo de la siguiente forma: “Para los franceses,
los luchadores partidarios de la independencia de Argelia; para el pueblo,
unos héroes”
No es la definición
de terrorismo de Josu Ternera –cerebro del atentado de Hipercor,
y luego nombrado por Ibarretxe miembro de la Comisión de Derechos
Humanos del Parlamento Vasco–. Es directamente la acepción
de terrorismo que contempla el “Diccionario 3000”, subvencionado
por la Consejería de Cultura Vasca, y colgado en la página
web de la lehendakaritza.
Casares denominó a su obra como “Diccionario ideológico”.
El de Ibarretxe también lo es, destila en cada definición,
en cada ejemplo, la ideología del odio, el terror, la exclusión,
el racismo...
Para el Gobierno de Ibarretxe los etarras, los que pegan el tiro en la
nuca a quienes se oponen al nacionalismo étnico que el lehendakari
enarbola, los que masacran con coches bombas, son... ¡héroes
del pueblo!
¿No es eso apología del terrorismo? ¿Es que si este
diccionario apareciera en una página de Batasuna o del PCTV no
serían fulminantemente puestos a disposición judicial? ¿Entonces
por qué se le permite hacerlo a Ibarretxe? ¿Qué patente
de corso tiene?
Pero es que las perlas del diccionario de Ibarretxe no terminan aquí.
Al poner un ejemplo de aislamiento, sólo menciona que es “un
castigo añadido a los presos/as políticos vascos”.
Todo está claro, los etarras son “presos políticos”,
además de “héroes populares”, a los que la represión
española no sólo encarcela sino que les aplica el castigo
añadido del aislamiento.
Por supuesto, ni un solo ejemplo menciona los asesinados por ETA, la gente
que debe llevar escolta, los que han debido exiliarse...
Pero al definir “euskaldún” el diccionario habla de
los “nativos del País Vasco” o “persona que habla
euskera”. Además de mencionar una sorprendente “cualidad
de ser vasco”.
¿Cabe un pensamiento más irracionalmente excluyente?
Evidentemente, al referirse a la palabra “españolada”,
el diccionario de Ibarretxe se despacha afirmando: “¡Cuántas
españoladas tenemos que aguantar!”.
Savater decía acertadamente que los etarras no son marcianos, no
vienen en platillos volantes, nacen en algún sitio porque alguien
siembra el caldo de cultivo adecuado.
En nuestro diccionario, al definir fascismo, se lee: “Régimen
implantado contra el pueblo vasco por Arzallus e Ibarretxe”.
Jon Arza
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