NACIONAL Crónica
de un incendio anunciado Los miembros de los retenes no somos voluntarios tal y como se ha dicho en muchos medios. En la mayoría de los casos, somos empleados de empresas subcontratadas. No somos especialistas en extinción de incendios forestales ni tampoco bomberos. |
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A diferencia de cómo se presenta estos días a través de los medios y los voceros del gobierno, la causa de la tragedia ecológica y social no son ni las basuras de turistas irresponsables, ni un grupo de pirómanos locos. No. Tampoco nos encontramos ante una catástrofe imprevisible producto de las incontrolables condiciones climatológicas, no es un meteorito venido del espacio el que quema nuestros bosques cada año. Desde enero de este año se han registrado en España 5.500 incendios forestales y 9.238 conatos que han quemado 52.699 hectáreas . Al igual que en Portugal donde los incendios arrasan ya 180 mil hectáreas, en nuestro país cada año aumenta linealmente la superficie arrasada por el fuego. Organizaciones como Ecologistas en Acción y la Confederação Portuguesa de Asociaçoes do Defesa Ambiental (CPADA) denunciaron que lamentablemente ya se puede decir que en 2005 también se ha cumplido esta progresión. Nos encontramos ante una tragedia con variables objetivas, conocidas y, por lo tanto, previsible y controlable. La principal causa de su aparición y sistemático aumento está en la negligencia de la administración y las lamentables políticas de prevención, como han denunciado las organizaciones ecologistas, aldeanos, bomberos o trabajadores forestales. Nos encontramos ante una política forestal que no toma en cuenta las necesidades de zonas despobladas (como la de Guadalajara), no es para nada casual que las zonas que rodean el lugar del incendio tengan una población de ancianos que supera en más de un 60% la media nacional. Una negligencia criminal que no tiene en cuenta las condiciones que luego provoca los incendios, que suprime gastos de vigilancia y de limpieza en los montes, y en lugar de personal cualificado, colocan un mono amarillo a jóvenes sin formar, por 600 euros al mes y sin dotarles de los medios técnicos necesarios en estos casos. Hay responsabilidades cuando no se proveen fondos para que los retenes hagan su trabajo entre otoño y primavera, limpiando y desbrozando el monte, repasando caminos y pistas forestales y haciendo cortafuegos. Nada está dejado al
azar de los cambios climáticos. Todo lo contrario, es un proceso
que paso a paso crea las condiciones para que los vecinos de las reservas
se encuentren ante la crónica de incendios anunciados que cada
año arrasan miles de hectáreas forestales. Las cuatro claves de la prevención 1. Frente a la criminal negligencia de la administración, un auténtico Plan Forestal Nacional que vele por la protección de la riqueza material y medioambiental de nuestro país. Que contemple tanto la potenciación del mundo rural como un plan general de prevención de incendios nacional. 2. Frente a la descentralización, mayor centralización de las políticas forestales, más cercanía y agilidad. Con planes de coordinación a escala regional y nacional, basados en la solidaridad y apoyo mutuo. 3. Frente a los medios y recursos precarios, cambiar las empresas públicas como TRAGSA (que recordaremos por su nefasta actuación en la tragedia del Prestige) que mantiene al 90% de su plantilla con contratos temporales y precarios, sin formación especializada ni equipos adecuados. 4. Frente a entregar los terrenos quemados a los monopolios y constructoras, repoblaciones intensivas y mixtas, incluyendo especies autóctonas que por sus condiciones de adaptabilidad al medio actúan como cortafuegos naturales. Anatomía de un desastre - Desde 1960 ha ardido y desaparecido la cuarta parte de la riqueza forestal de nuestro país. - En España durante el 2005 se han registrado 5.500 incendios y 52.699 hectáreas, mil incendios más que el año pasado. - La superficie forestal arrasada hasta julio de este año supera la media del último decenio (48.614 hectáreas) y la que ardió el pasado año (46.010 hectáreas). - Guadalajara, 8.000 hectáreas en El Alto Tajo, dejando como saldo mortal 11 víctimas, bomberos todos ellos. Zaragoza, 320 hectáreas, Málaga y Puertollano por estimar. - Zamora, 6 personas heridas con quemaduras y 1.200 hectáreas. Palencia, otro incendio ha arrasado unas 500 hectáreas de pino y roble. Teruel, 350 hectáreas y obligando a desalojar un campamento infantil. Galicia, 35 incendios activos - En Portugal 180 mil hectáreas forestales han ardido desde principios de este año. |
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