MOVIMIENTO OBRERO La
nueva clase obrera Los trabajadores inmigrantes se están incorporando en los sectores con más precariedad, aquellos con la tasa de temporalidad más alta y los salarios más bajos |
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| Trabajador extracomunitario, hispanoamericano principalmente, precario y viviendo en un gran núcleo urbano: es el prototipo de la nueva clase obrera. Más de dos millones de trabajadores inmigrantes, entre regularizados y sin papeles, forman parte ya de la clase obrera y el pueblo trabajador de las nacionalidades y regiones de España. De los 18.157.011 trabajadores inscritos en la Seguridad Social a final de Julio, 1.590.187, el 8,7%, eran trabajadores inmigrantes, según los datos publicados por el Ministerio de Trabajo. En julio la afiliación de trabajadores aumentó en 94.711 personas, un 50% más que en el mismo periodo de 2004. El fuerte incremento de trabajadores extranjeros afiliados a la Seguridad Social está directamente relacionado con el proceso de regularización extraordinaria de inmigrantes abierto por el Gobierno. Según los datos del Ministerio, hasta finales de agosto el proceso de regularización ha permitido resolver unas 600.000 solicitudes, el 85% de las casi 700.000 presentadas. Y de ellas, 435.990 trabajadores han sido dados de alta por los empresarios en la Seguridad Social. Los datos de afiliación a la Seguridad Social aportados por el Ministerio nos dan una completa radiografía de los nuevos trabajadores que se están integrando en la clase obrera y el pueblo trabajador de nuestro país. Precarios Por sectores, la construcción es el sector con mayor número de trabajadores afiliados: 274.066, el 17’23% del total de trabajadores inscritos en la Seguridad Social; seguido de la construcción: 217.094, el 13’65%; y trabajadores del hogar: 208.802, un 13’13%. En el Régimen Especial Agrario hay asegurados 154.199 trabajadores, el 9’70%; y 113.986, el 7’16%, en la industria manufacturera. El resto se concentra en actividades inmobiliarias, comercio, reparación de vehículos y el resto de sectores. Es decir, los trabajadores inmigrantes se están incorporando en los sectores con más precariedad, aquellos con la tasa de temporalidad más alta y los salarios más bajos. Como refleja el último informe hecho público por el sindicato UGT en agosto, que sitúa a la construcción y la agricultura como los sectores que más contratos temporales acumulan. En su conjunto, los cuatro sectores más afectados por la precariedad (construcción, agricultura, hogar e industria manufacturera) engloban a 968.147 trabajadores inmigrantes con papeles, el 61% del total inscritos en la Seguridad Social. Hay más hombres, 955.871, (el 60’11%) que mujeres, 634.316 (el 39’89%). Concentrados en los grandes núcleos urbanos Cuatro comunidades suman más de un millón de inmigrantes inscritos, el 66 % del total. Cataluña (con 358.537 afiliados) y Madrid (con 334.313 afiliados) concentran el 43’56 % de los trabajadores inmigrantes inscritos en la Seguridad Social, seguidas de la Comunidad Valenciana con 189.589, el 11’92 %, y Andalucía con 168.947, el 10’62%. Por debajo de los 100.000 trabajadores están: Canarias, 83.597; Murcia, 83.286; Baleares, 81.215; Castilla La Mancha, 56.401; Aragón, 50.929; y Castilla León con 43.904 y el País Vasco con 35.314, por debajo de los 50.000. Hispanos, la mayoría Por procedencia, el 81% pertenece a países de fuera de la Unión Europea. Pero uno de cada tres inmigrantes es hispano. Los hispanoamericanos, siguen siendo el núcleo más importante de trabajadores inmigrantes, con Ecuador (253.1979 inscritos en la Seguridad Social) a la cabeza; seguido de Colombia (129.341); Perú (58.816); Argentina (50.684); y Bolivia (31.568). La unidad de lengua, y los rasgos comunes de cultura favorecen no sólo la integración de los trabajadores inmigrantes en el seno del pueblo trabajador, sino también la unidad de la clase obrera española con la clase obrera inmigrante en una misma clase. Los marroquíes son el segundo bloque con 226. 287 trabajadores; seguidos de rumanos (134.067) y búlgaros (37.782). Estamos pues ante un sector fundamental de la clase obrera y el pueblo trabajador en nuestro país que se une a ese 60% de la población trabajadora nacional cada vez más hundida en la precariedad, y con el que forman el sector que menos tiene que perder del movimiento obrero, como decía Marx, salvo sus cadenas. Un sector especialmente interesado en hacer frente a los planes de la oligarquía, las multinacionales y sus representantes políticos para continuar la superexplotación bajo nuevas formas de precariedad. M. Murcia |
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