CULTURA

Madres estadounidenses contra la guerra de Irak cercan el rancho de Bush
Rebelión en el rancho

El mismo día que Francia se liberaba del dominio nazi, la burguesía gala aseinaba a miles argelinos que se habían atrevido a reclamar esa misma libertad

El 6 de Agosto, Cindy Sheenan, la madre de un soldado muerto en Irak llegó a las puertas del rancho de Bush en Crawford (Tejas) dispuesta a que el presidente contestara las preguntas que desde hace un año viene formulando a todo el que le ha querido escuchar: ¿Por qué fuimos a la guerra? ¿Cuándo van a regresar las tropas a casa?

Hace más de un año su hijo Casey de 24 años murió en Bagdad. Sheenan, una madre de familia media con 48 años y cuatro hijos, devota de la Iglesia y dedicada a Dios y a su familia, fundó una organización contra la guerra, Gold Star Families for Peace y desde entonces exige respuestas. Su gesta está movilizando a muchas otras familias y contribuyendo a la unidad del movimiento contra la guerra que se extiende de costa a costa. El 10 de Agosto más de 1.600 concentraciones de vigilia organizadas por todo el país se solidarizaron con la que se ha ganado el sobrenombre de Madre de la Paz (Peace Mom). Sólo en Los Ángeles hubo 30 manifestaciones o vigilias y centenares de personas se concentraron ante la Casa Blanca. En un país donde no es habitual manifestarse las cifras son significativas.

“El presidente vive aislado de la verdadera América, lo único que yo quiero es que me escuche y dejen de morir nuestros hijos”, afirma. Y sigue, “Los más de 1.800 cadáveres que han regresado a casa en un féretro cubierto con la bandera americana, fueran un hijo o una hija, no eran carne de cañón para ser utilizados tan temerariamente. Cada uno de ellos era un valioso ser humano cuya vida se ha desperdiciado desesperadamente”.

Y el objetivo que esta Madre coraje de América ha conquistado ya, es romper el cerco informativo construido por el equipo de Bush. Por orden presidencial está prohibida la trasmisión de fotos de la llegada de ataúdes de soldados muertos en Irak y Afganistán, se ejerce un riguroso control sobre las imágenes de TV en zonas de combate y ningún miembro del equipo presidencial está presente en las ceremonias fúnebres.

Bush o Rumsfeld se han visto obligados a referirse a Cindy Sheenan mostrando comprensión ante su dolor y respetando que pueda manifestar su opinión. Su audacia la ha transformado en un referente del movimiento contra la guerra, y está presente cada día en los medios de comunicación.

Aun así, los medios más cercanos al Presidente pretenden deslegitimarla afirmando que ha perdido la razón, pero la Madre de la Paz ha declarado que no cejará en su empeño y ha anunciado que cuando abandone el campamento Casey (nombre dado en honor a su hijo) llevará su protesta por todo el país hasta recalar el 24 de septiembre en Washington, donde piensa permanecer hasta ser recibida. Bush y su equipo se topan permanentemente en cada una de sus actuaciones públicas con concentraciones de protesta, deben ser cada vez más cuidadosos porque junto a los activistas del movimiento pacifista hay cada vez más familiares de soldados caídos en Irak. Los ataques furibundos y acusaciones de traición que hasta ahora han venido lanzando contra cualquiera que manifestara su oposición a la guerra pueden volverse en su contra.

Cuidar la retaguardia y atender al frente interno es una amarga lección de la guerra de Vietnam y cada vez son más las voces que, incluso desde su propio partido, critican la gestión de la guerra e incluso la comparan con el fracaso de Vietnam.


No en nuestro Nombre

Decenas de intelectuales, artistas y profesionales norteamericanos conocidos mundialmente, han levantado su voz a favor del movimiento contra la guerra y el recorte de libertades desde que el 11-S sirviera de coartada a la política de dictadura mundial impuesta por Bush.

Antes de la guerra contra Afganistán, el movimiento No en nuestro nombre logró aglutinar a cientos de ellos y convertirse en un acicate para la oposición mundial a la política belicista de la administración norteamericana. No dudan en sumarse a las diferentes campañas y aprovechan incluso actos públicos o entrevistas para denunciar en términos radicales el recorte de libertades (fascismo, según muchos de ellos) que se está imponiendo en EEUU. Estos son algunos de ellos:

Joan Báez

Robert Altman
Janr Fonda
Danny Glover
Richard Dreyfuss
Oliver Stone
Tim Robbins
Susan Sarandon
Tony Kushner
Jessica Lange
Michael Moore
Martin Luther King III
Gore Vidal
Brian Eno
Sean Penn


Cindy habla por mí

“Se ha demostrado que esta guerra se basó en mentiras y traiciones. Mi hijo murió por una mentira, y la única manera de apoyar a nuestros jóvenes es sacarlos de allí y traerlos a casa sanos y salvos”.
“Mi hijo Casey fue asesinado por Bush y su insana, arrogante y cruel política exterior”
“Me acusan de antipatriota por querer traer las tropas a casa, y yo les digo: Es una obligación patriótica proteger a un país de su Gobierno”.
“Esta guerra no sólo es ilegal sino inmoral. Nuestro deber como seres humanos es oponernos a ella con todas nuestras fuerzas”
“Hay millones de estadounidenses que están con nosotros”
“Le voy a preguntar ‘dime cuál es la causa noble por la cual murió mi hijo’, y si responde ‘libertad y democracia’, le voy a decir. Dime la verdad, dime que mi hijo murió por petróleo, dime que mi hijo murió para hacer a tus amigos más ricos; dime que mi hijo murió para promover el cáncer de la pax americana, el imperialismo en Medio Oriente, dime eso, y no que mi hijo murió por libertad y democracia.”

Cindy Sheenan con el actor Martin Sheen