PERFIL

FLORENTINO PÉREZ
El Señor de los Ladrillos

Encontramos permanentemente a Florentino Pérez en estrecha relación con aventuras prohegemonistas y clanes oligárquicos

La compra de la participación del Santander en Unión Fenosa ha colocado a la constructora ACS y a su presidente, Florentino Pérez, en el centro de la actualidad de la reestructuración del sector eléctrico español.

Al referirse al también presidente del Real Madrid, se le suele definir como uno de los empresarios más influyentes del país, representante cualificado del boom de la construcción. Pero Florentino no es importante por lo que es sino por lo que representa, mejor dicho, por a quién representa. Desde que empezó su carrera como empresario con un capital de una peseta –así consta en los registros mercantiles de la época– Florentino Pérez ha hecho carrera gracias a su habilidad para establecer contactos con los círculos de poder. Pero si un empresario de la construcción de provincias sólo puede llegar a los escalafones locales, Florentino se ha sabido ganar el apoyo de poderosos grupos del país y del extranjero.

Cuando adquirió Construcciones Padrós, una empresa en quiebra, a la que más tarde unió OCISA, Auxini y Ginés Navarro, encontró a los Albertos como “socios capitalistas”. Pero el salto definitivo se produce cuando los March, una de las tradicionales familias oligárquicas, se cruzan en su camino. No en vano, Florentino ha sido llamado algunas veces como “capataz” de los March, porque son estos últimos quienes proporcionan el capital que le permiten operaciones como la de Unión Fenosa.

Los March no sólo son un respaldo financiero, sino que también abren a Florentino importantes puertas. Sólo si detrás de Pérez vemos a los March podemos entender por qué Botín ha deshecho sendos acuerdos –primero con Dragados y ahora con Unión Fenosa– para vendérselas al presidente de ACS. Un constructor, por muy importante que sea, no recibe tantas deferencias del primer banquero del país. Y es el tradicional clan oligárquico, también accionista del grupo Prisa; la razón de las excelentes relaciones de Florentino Pérez con el holding de Polanco. Los March –uno de los principales accionistas de Carrefour– también enlazan a Florentino con el capital francés, con quien el presidente del Real Madrid ha compartido otros negocios, como la licencia de telefonía concedida a Xfera.

Siempre cercano al poder, y también desde el principio enrolado en las aventuras de los poderes hegemonistas sobre España. Basta recordar que Florentino era el segundo de la operación Roca –el fracasado proyecto, jugosamente financiado por los grandes bancos y engendrado en algún despacho del imperialismo– que pretendía hundir la línea cada vez más antihegemonista del CDS de Suárez.
Roca era también uno de los contactos que Florentino empleó para firmar jugosos negocios con La Caixa, el otro poder financiero en alza.
Es ese entramado de poderes que Florentino Pérez ha sabido cortejar, y de los que se ha convertido en un eficaz “capataz”, lo que nos da las razones de la vertiginosa carrera del presidente de ACS.

Francesc Ten