INTERNACIONAL - SELECCIÓN DE PRENSA

Análisis
La incertidumbre en Alemania agrava la crisis europea

La incierta salida de las elecciones legislativas anticipadas en Alemania corre el peligro de aumentar la confusión en Europa iniciada a finales de mayo por el rechazo a la Constitución europea en Francia y en los Países Bajos. (...) Después del no francés al referéndum sobre la Constitución europea, The Times había ironizado sobre Chirac, “la persona inadaptada” y Schröder, “el pato muerto”. Pero Schröder todavía “vive”, para el probable disgusto de los dirigentes británicos, que veían en la llegada al poder de los demócratas cristianos alemanes una bella ocasión de debilitar el eje París-Berlín. Angela Merkel comparte en gran parte la visión de Tony Blair sobre la modernización de Europa, sobre la necesidad de ponerla en onda con las consecuencias de la globalización.

Por otro lado, la Sra. Merkel reprochó a menudo a Schröder el haberse vuelto demasiado crítico hacia los Estados Unidos por la guerra en Irak, explotando el pacifismo de sus compatriotas. Piensa mejorar las relaciones entre Berlín y Washington, cuestión que agrada en Londres. Así como también gusta la voluntad de los cristiano-demócratas en fijar una solidaridad más grande con los países de Europa central, en particular Polonia, para intentar contener la influencia regional de Moscú, particularmente en Ucrania y en Bielorrusia. La llegada a la cancillería de la Sra. Merkel no podría pues más que regocijar a Gran Bretaña. Hasta que se realice la otra gran esperanza de Londres, la elección a la presidencia de la República francesa de Nicolás Sarkozy. Lo que sellaría, para los dirigentes británicos, una nueva alianza entre “Los tres Grandes” de Europa.


El fracaso de Angela Merkel agudiza el enfrentamiento en la derecha francesa

Si alguien ha resultado damnificado en Francia por el fracaso electoral de Angela Merkel ha sido Nicolas Sarkozy. El jefe de filas de la UPM, y ministro del Interior, confiaba en que un triunfo claro de los democristianos alemanes sería un aval para la ruptura liberal que propugna y le ayudaría a despejar el camino hacia las elecciones presidenciales del 2007. No ha sido así, y sus rivales en la derecha no tardaron en subrayarlo. (...) Nicolas Sarkozy ha recibido un golpe inesperado, mientras se consolida en cambio el discurso moderado y social de su rival en la carrera hacia el Elíseo, el primer ministro Dominique de Villepin.

Lluis Uría, corresponsal en París. 20-9-2005