INTERNACIONAL

Nigeria: Nuevas revueltas en el Delta del Níger
Sangre y petróleo

La enorme riqueza petrolífera de Nigeria, condena sin embargo al 70% de la población a subsistir con menos de 1 dólar al día

Para los países del Tercer Mundo, pero muy en particular para los pueblos africanos, la inmensidad de las riquezas materiales que encierra su subsuelo, en lugar de ser una fuente de progreso y bienestar se han convertido en el pasaje más seguro hacia la explotación, la violencia y la miseria sin límites. El pasado jueves, un centenar de milicianos del Ejército de Voluntarios de los Pueblos del Delta del Níger (NDPVF) ocupaba un pozo de extracción petrolífera en el corazón del Delta del Níger, al sur de Nigeria.

Dos días antes, su líder, Alhaji Mujahid Dokubo Asari, había sido detenido junto a su abogado por las autoridades nigerianas, acusado de “traición” tras conceder una entrevista a un periódico local en la que reivindicaba el control por el pueblo nigeriano de los recursos petrolíferos y exigía la convocatoria de una conferencia nacional soberana para discutir los problemas del país.

El delta de Níger, una inmensa superficie de terreno ablandado por la saturación de petróleo que encierra su subsuelo, proporciona la mayor parte de los 2,5 millones de barriles al día producidos por el país. La cifra coloca a Nigeria en el primer lugar de los productores africanos y en el sexto lugar mundial. Pero el delta, lejos de beneficiarse de esta riqueza, permanece como una de las regiones más pobres y miserables de la federación. Desde la instalación a partir de 1956 de las compañías petrolíferas –la anglo-holandesa Shell, la norteamerican Chevron-Texaco, la británica BP y la francesa Total– los pueblos del delta del Níger se han visto sometidos a un estado permanente de atroces violaciones de sus derechos más básicos, a una brutal degradación ambiental que les impide recurrir a sus tradicionales medios de vida y a una situación de represión y violencia continua, en la que no sólo el ejército nigeriano se coloca sistemáticamente del lado de las multinacionales del petróleo, sino que éstas disponen de sus propios ejércitos privados –con armamento pesado incluido– que imponen su ley a sangre y a fuego para proteger sus instalaciones. Detenciones arbitrarias, ejecuciones extrajudiciales, atentados contra activistas y militantes de las organizaciones populares, asesinatos en masa como el provocado por Shell, cuando 80 personas fueron tiroteadas y cayeron muertas durante una manifestación pacífica delante de una de sus instalaciones.

La enorme riqueza petrolífera de Nigeria, que representa por ejemplo para la Shell el 40% de su volumen de negocio total (224.000 millones de euros, más de 37 billones de pesetas), condena sin embargo al 70% de la población a subsistir con menos de 1 dólar al día. Mientras las grandes potencias imperialistas saquean y se reparten la riqueza de Nigeria, el pueblo nigeriano vive desde su independencia bajo un régimen militar especialmente sanguinario y represivo. Sólo el año pasado, cerca de 2.000 personas murieron a consecuencia de la violencia desatada por la voracidad imperialista y la ferocidad del ejército nigeriano para defender sus intereses. No es por ello extraño que la dirección del NPDVF, tras la detención de su líder, amenazara con “paralizar todas las operaciones petrolíferas en el Delta. Acabaremos con todo y con todos”.


Declaración de Kaiama

En diciembre de 1998, representantes de la juventud del pueblo Ijaw se reunían en Kaiama donde aprobaban una declaración (de la que reproducimos sus puntos esenciales) que se ha convertido en el programa político de lucha del pueblo Ijaw y sus organizaciones:

“Nosotros, las juventudes Ijaw, representando a más de quinientas comunidades de los más de 40 clanes que constituyen la nación Ijaw y representando a 25 organizaciones representativas se encontraron, hoy, en Kaiama para reflexionar en la manera mejor de asegurar la supervivencia del pueblo Ijaw, dentro del estado Nigeriano. Después de exhaustivas deliberaciones, la Conferencia observó (..) que la crisis política de Nigeria es, principalmente, el resultado de las luchas por el control del petróleo y los recursos minerales (...) Que los daños causados a nuestro ambiente natural frágil y a la salud de nuestras personas es debido a la explotación desenfrenada del petróleo y el gas natural (...) Que la violencia en Ijawland y otras partes del Delta del Níger, a veces en forma de conflictos interétnicos, son patrocinados por las compañías petrolíferas para mantener divididas a las comunidades del Delta del Níger, distrayéndolas, debilitándolas y alejándolas de las causas de sus problemas (...) Basándonos en todo lo que precede (...) hacemos las resoluciones siguientes que llamaremos la Declaración de Kaiama :

Todas las tierras y los recursos naturales (incluidos los recursos minerales) dentro del territorio Ijaw pertenecen a las comunidades Ijaw y son la base de nuestra supervivencia (...) Dejamos de reconocer todos los decretos antidemocráticos que roban a nuestras comunidades del derecho a la propiedad y mando de nuestras vidas y recursos que se promulgaron sin nuestra participación y consentimiento (...) Exigimos la retirada inmediata de Ijawland de todas las fuerzas militares de ocupación y represión del Estado Nigeriano. Cualquier compañía petrolífera que emplee los servicios de las fuerzas armadas del Estado Nigeriano será considerada como un enemigo del pueblo Ijaw (...) Exigimos que todas las compañías petrolíferas detengan toda la explotación en el territorio Ijaw.

Las juventudes Ijaw promoverán el principio de coexistencia pacífica con los pueblos vecinos, a pesar de las acciones provocadoras y de división del Estado Nigeriano, de las compañías petrolíferas y sus contratistas (...) Expresamos nuestra solidaridad con todas las organizaciones de los pueblos y nacionalidades de Nigeria (...) Extendemos nuestra mano de solidaridad a los obreros nigerianos del petróleo y esperamos que entenderán nuestra lucha por la libertad como una lucha por la humanidad

Consideramos necesaria la celebración de una Conferencia Nacional Soberana con representación de las nacionalidades para discutir la naturaleza de una federación democrática de nacionalidades Nigerianas (...) Estamos de acuerdo en permanecer dentro de Nigeria pero exigimos y trabajamos por un gobierno propio que controle los recursos del pueblo Ijaw”.

A. Beloki


Enlaces relacionados:
www.ciepac.org/analysis/guepetrol.htm
www.wrm.org.uy/boletin/26/Nigeria.html

Mientras las grandes potencias imperialistas saquean y se reparten la riqueza de Nigeria, el pueblo nigeriano vive desde su independencia bajo un régimen militar especialmente sanguinario y represivo.