EL OJO DEL BUHO

J. L. Rodríguez Zapatero: "Mi patria es la libertad"
Gritan libertad

Lo más grave es si calla, por no enfrentarse con el padrino de París

“Mi patria es la libertad”. Estas palabras del presidente Zapatero, pronunciadas hace unas semanas, han de traspasar, como una corona de espinas, las sienes de cualquier persona de bien que estos días contemple cómo él calla, mientras su ministro de Exteriores justifica la política genocida del rey macaco de Marruecos con los inmigrantes subsaharianos.

Zapatero calla frente a esas imágenes que nos muestran cada día a inmigrantes esposados, que piden ayuda y gritan libertad, mientras los gendarmes marroquíes los meten en autobuses, para un viaje del que no saben si acabarán abandonados en medio del desierto, sin agua ni alimentos, o confinados entre golpes para ser deportados. ¿Cómo se puede levantar esa bandera y mantenerse callado frente a quienes están convirtiendo el desierto del Sáhara en un auténtico campo de concentración para centenares de inmigrantes, miles según las denuncias de las organizaciones humanitarias?

Zapatero ha optado por callar ante un régimen tiránico y opresor con los inmigrantes, con su propio pueblo y con el pueblo saharaui, a cuyos dirigentes y luchadores tortura en la Cárcel Negra. Pero lo más grave es si calla, no ya por intentar aplacar al tirano del desierto, sino por no enfrentarse con el padrino de París –al fin y al cabo, el auténtico protector del rey macaco de Marruecos–. No creo que los intereses de nuestro país se puedan defender desde el silencio cómplice con los africanistas de París, genocidas y tiranos. Callando se les alimenta. Pero, sobre todo, a ese precio, no quiero que”me defienda”.

C. Bermeo

Zapatero calla frente a esas imágenes que nos muestran cada día a inmigrantes esposados, que piden ayuda y gritan libertad.