NACIONAL Las
desigualdades sociales en Cataluña: tanto tienes tanto vives Siete años de vida más o menos a causa de las diferencias de clase en Cataluña. ¿Y que ha hecho el tripartito por solucionarlo? Nada |
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| No es verdad que Cataluña sea una nación. Son por lo menos dos, y los habitantes de una de ellas viven siete años menos que los residentes en la otra. Y es que vivir en Cataluña no es sinónimo de vivir igual, ni siquiera de vivir lo mismo. Según los datos del informe “Evolución de las desigualdades de salud”, en las zonas opulentas la esperanza de vida es superior a la media de Japón o Alemania. Pero en las zonas deprimidas el tiempo de vida que se puede disfrutar resulta similar o incluso inferior a la media de países del Tercer Mundo como Chile o República Dominicana. Ésta es la Cataluña real que el tripartito y CiU se empeñan en orillar, para entregarse a reformas estatutarias insolidarias. En la Cataluña del siglo XXI pertenecer a una cierta clase social, vivir en un territorio u otro, estar en el paro, el bajo nivel de estudios, ser inmigrante, son factores que se cobran años de vida. Hasta un total de 19.256 muertes prematuras se habrían evitado en Cataluña en los últimos cinco años si se hubieran eliminado las desigualdades sociales en el territorio, según las conclusiones del estudio, elaborado por la Fundació Jaume Bofill y el Centro de Análisis y Programas Sanitarios (CAPS). Pero el mayor abismo son los años de vida que dejamos de vivir a causa de las condiciones materiales de vida y trabajo que padece una parte importante del pueblo trabajador catalán. En concreto, las muertes provocadas por los distintos niveles sociales se han duplicado en las mujeres en los últimos diez años. Entre los trabajadores inmigrantes la superexplotación dispara los accidentes laborales, y todavía no disponemos de los datos de cuantos años de vida entregan debido a la marginación. Maragall ha reclamado al gobierno central la deuda sanitaria, pero nada ha dicho del aumento de la brecha en el acceso a la salud dentro de Cataluña, fruto del deterioro de la sanidad pública, y de la doble cobertura que disfrutan quienes sí pueden pagarse asistencia privada, lo que les permite eludir listas de espera o acceder a tratamientos preventivos. Por vivir en territorios o comarcas como las del litoral barcelonés, Baix Empurdá y la Selva en Lérida o el Baix Ebre en Tarragona, las zonas de menos recursos de Cataluña, sus habitantes disfrutan de menos años de vida. Lo mismo ocurre con los barrios más populares de Barcelona, como El Raval o El Bon Pastor. La misma insolidaridad que la burguesía catalana practica hacia otras zonas de España la arroja contra el pueblo catalán. La conclusión del informe es clara: “la esperanza de vida de los catalanes aumenta, pero las distancias en cuestiones de salud se mantienen o aumentan en los últimos años”. Ello es preocupante, especialmente si se tienen en cuenta las grandes oleadas de inmigrantes que han llegado a Cataluña en los últimos tres años (…) “el trabajo demuestra que a pesar de los esfuerzos realizados, la desigualdad es una cuestión muy candente en Cataluña”. ¿Y qué hace para solucionar este problema la Generalitat, que ha dedicado enormes esfuerzos a levantar un estatuto que sólo preocupa a una minoría? Nada. El informe es claro: “la Generalitat es reacia a afrontar el problema de las desigualdades (…) no se ha aplicado todavía un programa para eliminar la desigualdad en salud y no han puesto énfasis en ello”. Las prioridades de los Maragall, Carod y Mas están claras. Y en ellas atender a las demandas de las clases populares catalanas no ocupa ningún escalón. N. I. |
“La Generalitat es reacia a afrontar el problema de las desigualdades (…) no se ha aplicado todavía un programa para eliminar la desigualdad en salud y no han puesto énfasis en ello”.
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