INTERNACIONAL - SELECCIÓN DE PRENSA


Matrimonio de conveniencia

La gran coalición a la alemana no es la cohabitación a la francesa. En esta última, el presidente de la República abandona la casi totalidad de la política interior, económica, social, educativa, etc, a un primer ministro venido del otro campo. En la gran coalición, los dos grandes partidos de centro-derecha (CDU-CSU) y centro-izquierda (SPD) acuerdan compromisos para gobernar juntos. La cohabitación es una guerra de desgaste, la gran coalición un matrimonio de conveniencia (...) Angela Merkel va a entrar en la cancillería en los furgones de la socialdemocracia, cuando soñaba dirigir un equipo portador de reformas resueltamente liberales. Los escépticos verán una receta para el inmovilismo. A fuerza de buscar un consenso entre políticas opuestas, los dieciséis ministros -–ocho para cada campo–- se pondrán de acuerdo siempre sobre el mínimo común denominador. Sería la peor de las hipótesis, no solamente para Alemania, que necesita recuperar el dinamismo económico, sino también para sus socios europeos, enfrentados a dificultades similares. Los optimistas pueden, al contrario, encontrar en la política de la gran coalición razones para la esperanza. El Gobierno Schröder ya había comenzado las reformas más urgentes: Hacienda pública, seguridad social, jubilaciones, mercado del trabajo, etc a menudo, por otra parte, con el apoyo de la CDU-CSU, cuyo voto era indispensable en la Cámara Alta. El Gobierno Merkel deberá reanudarlos y profundizarlos, sin por ello recurrir a las recetas del capitalismo anglosajón. Pondría de manifiesto entonces a Europa entera que la economía social de mercado, que tan bien fue a Alemania anteriormente, no es incompatible con la globalización.

LE MONDE. París. 11-10-2005


Merkel paga un alto precio por el cargo

La jefa conservadora Angela Merkel fue designada ayer el primer canciller femenino de Alemania, pero con una capacidad para reformar la vacilante economía nacional considerablemente recortada (...). Mientras cristianodemócratas y socialdemócratas revelaban su plan para un gobierno de gran coalición, parece claro que la Sra. Merkel ha pagado un precio muy elevado. Durante una noche de grandes negociaciones, fue forzada a entregar ocho asientos de su Gabinete al SPD, mientras la CDU-CSU se conformaba con 6 (...). Los dirigentes del resto de Europa recibieron con satisfacción la salida del atolladero que ha paralizado Alemania las últimas tres semanas desde las elecciones. Tony Blair, Chirac y otros llamaron a Merkel para felicitarla. Los mercados financieros respondieron fríamente a un acuerdo que deja al SPD en disposición de frustrar los planes de Merkel de remover hasta arriba el Estado del bienestar de Alemania y su mercado laboral (...). Las conversaciones para concretar el programa (...) y la presentación del nuevo gobierno serán para principios de diciembre (...). Merkel se mostró optimista ayer: “todos sabemos que no existe alternativa a la reforma en Alemania”. Queda por ver si podrá imponer su autoridad al nuevo gobierno, por lo que Washington y Blair deberán esperar. Ambos confiaban en que la Sra. Merkel cambiaría el tono y la dirección de la política exterior alemana y, en teoría al menos, que podría en efecto propiciar nuevos alineamientos. Ella es más conciliadora con la Casa Blanca que Schröder, que ganó la reelección en 2002 oponiéndose a la guerra de Irak. Sin embargo, también se opuso a enviar tropas a Irak. “Estoy convencida de que las buenas relaciones transatlánticas son importantes y que están en el interés alemán” dijo ayer (...). Con todo, será un socialdemócrata quien se encargue del Ministerio de Asuntos Exteriores (...). Por último, el éxito del nuevo Gobierno se articulará probablemente sobre la capacidad de Merkel de centralizar el poder en la oficina de la Cancillería. Allí –con suerte y competencia– ella sí podrá influir sobre los asuntos extranjeros y europeos.

THE TIMES. Londres. 11-10-2005


Interrogantes alemanas

(...) Primera mujer en acceder a la Cancillería, ¿será Angela Merkel rehén de sus antiguos adversarios que se han convertido en aliados forzosos? La composición del Gobierno no proporciona una respuesta evidente, aunque aparecen señales inquietantes: el chantaje utilizado por un mal perdedor Gerhard Schröder ha impuesto socialdemócratas en muchos puestos clave: Asuntos Exteriores, Finanzas, Trabajo, Salud, Justicia... Si los programas de la derecha y la izquierda parecen difícilmente conciliables en ámbitos como la salud o la liberalización del mercado laboral, un terreno de acuerdo existe sobre la base de las reformas en curso en el marco del programa 2010 (...) Será necesario que se adopte rápidamente una dinámica positiva para que la acción común prevalezca sobre las rivalidades internas del Gobierno (...). es altamente deseable si se quiere evitar que Europa entera permanezca mucho tiempo petrificada en el momento en que los cambios se aceleran en el resto del mundo.

LE FIGARO. París. 11-10-2005