CONTRAPORTADA

Entrevistas
La opinión de la izquierda frente a la reforma del Estatut de Catalunya

“El estatut dibuja un modelo insolidario que desde la perspectiva de la izquierda es insoportable”

Rosa Díez, eurodiputada socialista

D. V.- Pasqual Maragall dice que el nuevo Estatuto “representa al 90% de los catalanes”, pero, según todas las encuestas, sólo un 6% de los catalanes considera que es una prioridad (o una necesidad) un nuevo Estatuto ¿De qué está entonces hablando?

R. D.- Es verdad que en el Parlamento catalán ha tenido un respaldo amplísimo que ronda el 90% de los partidos, pero la cuestión no es si le apoya el 90, el 100 o el 30%, la cuestión es que los representantes de los ciudadanos de Cataluña se han metido en un sitio en el que no tienen potestad democrática para meterse. La capacidad para modificar el modelo de Estado y cambiar las reglas de juego dentro de España no la tiene el Parlament, aunque fuera el 100% quien lo apoyara. Es como si en un pleno en el Ayuntamiento de Madrid aprueban por unanimidad que España es una República, pues mire usted, no, es que no le corresponde a usted hacerlo, y esa es la cuestión.

D. V.- ¿Estaría de acuerdo con quienes advierten una grave amenaza sobre la solidaridad, el modelo de Estado, el daño el ámbito laboral o la Caja única de la Seguridad Social, que se derivan del Estatut?

R. D.- El problema de este texto estatutario no solamente es de carácter constitucional estricto de respeto a las leyes, que ya es bastante, sino que dibuja un modelo insolidario que ante la perspectiva de la izquierda es insoportable, yo diría más, desde el punto de vista de los liberales –en el sentido amplio del término– es insostenible romper la solidaridad de los ciudadanos de toda España.

Diseña un modelo de convivencia que está basado en los privilegios de unos ciudadanos sobre otros y unas regiones frente a otras. Y esto es insostenible en términos políticos, desde la perspectiva de la izquierda, de la igualdad y también desde lo que ya hemos recorrido.

No podemos estar en Europa defendiendo los fondos de cohesión (porque la cohesión es una característica de la UE democrática, que defiende la libertad, la igualdad y un modelo social) y para España decir lo contrario. Es absolutamente insoportable que en España se quiebre y, además, desde el discurso de la izquierda. No se puede estar diciendo desde la izquierda las dos cosas a la vez. Lo que es bueno para Europa, la cohesión - que además no es una concesión graciosa que se le hace a países que están en peores condiciones, sino que se convierte en un instrumento de igualdad y es una de las principales declaraciones de la UE– tiene que valer para España también.

“Maragall se comporta como un pequeño burgués nacionalista”

Maite Pagaza, Presidenta de la Fundación de Víctimas del Terrorismo y edil socialista

D. V.- Sólo un 2,2% de la sociedad catalana aprueba el sistema de financiación que propone en nuevo Estatut, sumado al hecho de que a 3 de cada 4 catalanes el debate del Estatut le despierta “indiferencia, cansancio o indignación”. ¿A quién representa este Estatut?

M. P.- Maragall se comporta como un pequeño burgués nacionalista. Los problemas de Cataluña son El Carmel, o llegar hasta el fondo de los escándalos de corrupción inmobiliaria, o el empleo. La situación creada por el interés del Parlament en la reforma del Estatuto lo que nos deja es un tremendo diagnóstico de la clase política catalana.

D. V.- Maragall plantea que hay que poner límites a la solidaridad ¿Pero los beneficios de la burguesía Catalana no se han acumulado gracias al trabajo de obreros llegados a Cataluña desde el conjunto de España?

M. P.- Ése es el típico discurso pequeño burgués reaccionario. Cataluña, el País Vasco, Madrid, etc, se han construido con el esfuerzo de gente venida de todas las regiones de España. Históricamente, y en la actualidad, la solidaridad es fundamental para el conjunto de regiones de España.

“El Estatuto claramente puede tener consecuencias para la cohesión y la solidaridad de las regiones de España”

Marcelino Camacho, fundador de CCOO

D. V.- ¿Estaría de acuerdo con lo que han declarado dirigentes de CCOO y UGT refiriéndose a que la reforma del Estatut daña el ámbito laboral y la Caja única de la Seguridad Social?

M. C.- Coincido plenamente. Además el Estatuto, la forma en que se redacta, claramente puede tener consecuencias para la cohesión y la solidaridad de las regiones de España.

Estamos en un momento histórico, de unas y otras regiones, en que hay el interés de encaminar a la división nacional por partículas frente a la unidad. Y esto es muy peligroso porque la concentración del capital que domina actualmente es más feroz para todos los pueblos, si tenemos en cuenta que, también, los grandes centros en la UE van a la concentración más que a la división.

Lo que hay que hacer es ir hacia la unidad, de división nada, hay que ir a unirnos de forma democrática y progresista. Desde la pluralidad y solidaridad que siempre ha caracterizado a las regiones de España.

D. V.- Maragall dice que hay una deuda histórica de España hacia Cataluña. ¿Pero la riqueza en Cataluña no se han acumulado gracias al trabajo de trabajadores de Andalucía, Murcia, Extremadura...?

M. C.- En general Cataluña ha sido siempre dentro de España la zona donde la industria ha tenido un mayor desarrollo. Y eso ha sido gracias a los trabajadores llegados de todas las regiones para crear esa riqueza.


José Bono, ministro de defensa
“Pagar más impuestos no da más derechos”.

 

Francisco Vázquez, Presidente socialista de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) y alcalde de La Coruña.
“Ya sólo el preámbulo del proyecto del nuevo Estatuto de Cataluña me produce urticaria porque supone un desconocimiento absoluto de lo que es la realidad de España”.

José Luis Méndez, Consejero socialista de la Presidencia de la Xunta de Galicia.
“Siento discrepar de voces que respeto, pero no es cierto que de más autogobierno se derive más bienestar”.

Jordi Sevilla, Ministro de Administraciones Públicas.
“No comparto al cien por ciento la reforma del Estatut, sin embargo no estoy en contra que se haga. Ello no significa decir amén al contenido del texto, habrá que hacerle reformas en el Parlamento español, donde reside la soberanía nacional”.

Félix Ovejero, Profesor y periodista, firmante de El Manifest.
“El pensamiento de izquierdas no establece ninguna diferencia entre los ciudadanos en virtud de su origen. El nacionalismo conlleva una ciudadanía de primera clase asentada en la identidad. Inevitablemente, ningún nacionalismo puede ser de izquierdas”.

(Extracto tertulia en el Ateneo Barcelona XXI)

A.G.