MOVIMIENTOS SOCIALES

Los pescadores bloquean los puertos
La guerra de la flota pesquera

La flota pesquera de bajura da empleo directo a 60.000 trabajadores, 250.000 contando los empleos indirectos que genera

Nombrar la pesca en España es hablar de un sector en crisis permanente, sometido a sucesivas reconversiones y condenado por la política de la Unión Europea –con el entreguismo de los gobiernos españoles- a seguir reduciéndose. Esta perspectiva, la pérdida progresiva de poder adquisitivo de los pescadores y la sensación de que se les ningunea desde el gobierno, esperando ya dos años negociaciones para abordar los problemas del sector, ha colmado la paciencia de los pescadores

El hecho de que sólo el bloqueo de los puertos del Mediterráneo, incluidos los de Barcelona, Valencia, Almería, Málaga..., y la extensión del bloqueo a los del norte de España, por las Cofradías de Pescadores, haya obligado a la ministra de Agricultura, Pesca y Alimentación a reanudar las negociaciones con los representantes de la Federación Nacional de Cofradías, es muy preocupante.

La flota pesquera de bajura da empleo directo a 60.000 trabajadores; a unos 250.000 si se cuentan los empleos indirectos que genera. Todos ellos sometidos a un creciente proceso de precariedad insostenible por la pérdida de poder adquisitivo que se deriva de dos hechos.
Por un lado, de la subida escandalosa del gasoil, un 85% en lo que va de año, hasta un 117% si contamos desde mayo de 2003.

Y, por otro, de la continua bajada de los precios del pescado que se paga a los pescadores. Como decía Pedro Jorquera, patrón mayor de la Cofradía de Pescadores de Barcelona, “cómo se puede vivir, si hoy se paga en la lonja la caja de 14 kilos de sardinas a 3 euros, la misma que hace 10 años se pagaba a 500 pesetas”.
Bruselas y el gobierno

El sector reclama un precio fijo de 0’30 céntimos por litro de gasóleo, que ahora están pagando a 0’50; así como buscar solución a los problemas derivados de la importación de pescado de otros países y otras medidas fiscales y sociales del sector.

Ante esta situación, la ministra Elena Espinosa se ha limitado a ofrecer una subida de las ayudas al gasóleo de sólo unos 0’08 céntimos por litro, que lo dejarían aún por encima de los 0’42 céntimos, y la futura formación de dos mesas para estudiar las reivindicaciones sociales y fiscales.

¿A quién beneficia la liquidación de este sector pesquero? Las Cofradías denuncian que el gobierno esté partiendo de aceptar los límites que ha impuesto Bruselas para las ayudas al sector, que no permiten ayudas mayores; y sin embargo estén favoreciendo a las grandes compañías europeas interesadas en la explotación intensiva de la pesca de altura y las piscifactorías.

Otro ejemplo de sector estratégico de la economía nacional ante el que no hay una alternativa a largo plazo de la clase política que gobierno nuestro país. Es evidente que hay que tomar medidas inmediatas para restituir un poder adquisitivo digno a los pescadores. Pero si todo se queda en bajar el gasóleo, aunque sea a los 0’30 céntimos que piden los pescadores, será pan para hoy y hambre para mañana.
¿Por qué no abordar un plan estratégico que ligue la resolución del gasóleo al desarrollo de otras energías? ¿Por qué no hay un plan para modernizar la flota pesquera? ¿Por qué se les empuja fuera para hacer hueco a las multinacionales del sector, en vez de ofrecer ayudas y alternativas a las cofradías para combinar la pesca tradicional con las perspectivas en los criaderos de pescado? ¿Por qué...?

M. Murcia

Las crisis continuadas, el abandono por parte de los gobernantes y la pérdida de poder adquisitivo insostenible ha empujado a los pescadores a bloquear los puertos de media España.