INTERNACIONAL

Selección de prensa


Las dimensiones de la guerra

Desde que se derrocó a Sadam Husein, el Gobierno de Bush ha venido diciendo que la insurgencia perdería fuerza a medida que la democracia se fuera asentando en Irak. Pero ahora altos cargos reconocen que los informes de los servicios de inteligencia que llegan a sus despachos aseguran que la insurgencia va a seguir cobrando fuerza aunque se consoliden las instituciones democráticas. Bush ha celebrado el referendo constitucional iraquí con mucho menos entusiasmo del que mostró por las elecciones del pasado enero. También el modo en que Bush se refiere a Irak ha sufrido un sutil cambio en las últimas semanas. En varias ocasiones ha advertido de que la insurgencia está sufriendo una metástasis y convirtiéndose en una lucha más amplia “para establecer un imperio islamista radical desde España hasta Indonesia”. Parece que quisiera preparar a la nación para una lucha de dimensiones similares a las de la guerra fría. No era ése el tono que usaba cuando cayó Sadam Husein, ni cuando se le detuvo.

THE NEW YORK TIMES. Nueva York. 17-10-2005


Modelo para la victoria

La naturaleza del conflicto en Irak ha cambiado sus términos en los últimos 30 meses. Una premisa básica del plan de guerra ejecutado en marzo y abril de 2003, y de la campaña de contrainsurgencia emprendida desde entonces, era que la mayoría abrumadora de iraquíes daría la bienvenida al establecimiento de la democracia en su país. Y aunque una mayoría lo ha hecho claramente, hay una complicación importante. El desafío más significativo hoy es el hecho de que la comunidad árabe sunní está en su mayor parte poco dispuesta a aceptar las consecuencias de la democracia, y todavía no ha aceptado la pérdida de su posición dominante en el país. La estrategia militar de EEUU no ha hecho caso de este problema hasta ahora. La victoria en Irak requiere así reenfocar los esfuerzos militares de la coalición hacia este desafío central (...) Es también esencial que la elite política de EEUU abandone el capricho actual de discutir estrategias de salida y plazos de retirada (...) La estrategia y el mensaje deben ser: América no saldrá de Irak hasta que los árabes sunníes, y el resto de grupos y de facciones étnicas, hayan abandonado la esperanza de que la violencia les reportará ninguna ventaja política (...) ¿Deben desplegarse más soldados de EEUU para perseguir esta estrategia? Idealmente, sí. Sigue siendo verdad que las operaciones militares importantes en Irak requieren concentrar fuerzas alrededor del país, sustrayendo a algunas áreas de tropas necesarias (...) El problema principal en Irak no es la presencia americana, ni la presencia de nuestro ominipresente enemigo, Al Qaeda. Reduciendo nuestra presencia o cerrando las fronteras no ganaremos la guerra. El problema está dentro de Irak y específicamente dentro de la comunidad sunní.

Frederick W. Kagan
THE WEKLY STANDARD. Washington. 22-10-2005


Irak a trozos, su Constitución también

Los iraquíes se han pronunciado este 15 de octubre sobre la Constitución. ¿Pero qué legitimidad y qué validez conceder a este texto tantas y tantas veces enmendado, en condiciones a menudo no aclaradas? (...) Después de ocho meses de debate, a menudo estéril, se constata la ausencia total de una visión de Irak unificado, cada formación acampa sobre su posición, el particularismo étnico, regionalista y religioso triunfa sobre el interés nacional y público. Las divergencias son profundas entre chiítas y kurdos. En cuanto a los sunnitas, alimentan una desconfianza respecto a los dos. Los turcómanos a su vez cambiaron varias veces de opinión y los cristianos sirio-caldeos están impacientes y divididos (...) El federalismo ratificado es difícilmente definible, escalonado entre un federalismo étnico y un federalismo geográfico. Las atribuciones del poder central son muy escasas respecto a las regiones y a las provincias (...) ¿La Constitución responderá a las necesidades diarias de los iraquíes en este clima excepcional de violencia y miedo, de criminalidad creciente, de déficit enorme, de crisis económica, desempleo, escasez de alojamientos, de ausencia de Estado, de falta de cultura democrática, de falta de agua potable, electricidad, gas? ¿Y todo ello bajo ocupación extranjera? Visto lo que está en juego y los retos constitucionales que representan la identidad nacional del país (...) esta Constitución no cambiará nada la vida de los iraquíes, dado lo indeterminado de su contenido. Es la vía abierta a la “cantonalización” de Irak.

LE MONDE. París. 24-10-2005