REPORTAJE Ex
colonias francesas en África En Ruanda, Costa de Marfil, Sudán…"Françafrique”, vuelve a retumbar en nuestros oídos, porque no hay genocidio o dictadura en el continente negro ajeno a Francia. |
|||
| Este 25 de octubre en la conmemoración de los once años de uno de los mayores genocidios jamás perpetrados en la historia de la humanidad, el gobierno de Ruanda acusaba formalmente ante la ONU a Francia por la matanza. También en octubre, Henri Konan Bédié, ex presidente de Costa de Marfil regresaba inusitadamente al país tras 6 años de exilio en Francia para preparar su “candidatura” para las próximas presidenciales. Ruanda y Costa de Marfil tienen mucho en común, al igual que el conjunto de países africanos comparten la "Françafrique”. Palabra empleada por los francoparlantes surgida seguramente de la necesidad de expresar sintéticamente su significado, es decir, la relación criminal entre las tramas políticas, militares y empresariales francesas y sus dictadores africanos. En Ruanda, Costa de Marfil, Sudán…"Françafrique”, vuelve a retumbar en nuestros oídos, porque no hay genocidio o dictadura en el continente negro ajeno a Francia. Ruanda, la grandeur nada en sangre “Los principales responsables, no se encuentran en suelo de Ruanda sino en algunos de los despachos en París” Las 937.000 víctimas del genocidio de Ruanda no son producto de disputas étnicas. A pesar de cientos de años de convivencia pacífica, los tutsis, minoritarios en Ruanda, fueron exterminados por los hutu entre abril y julio de 1994. Cuando el avión del presidente hutu, en pleno vuelo para firmar los acuerdos de paz, cayó derribado los hutus lo utilizaron de excusa para iniciar el genocidio. Hasta que los tutsis se hicieron con el control de la capital Kigali, fueron diezmados en dos tercios de su población. Este aparente enfrentamiento entre etnias nada tiene que ver con ello, las copiosas pruebas del gobierno de Ruanda presentadas en las audiencias del tribunal de la ONU, demuestras lo que ya sabíamos, Francia entrenaba a las milicias genocidas antes del desastre y, en los hechos, el gobierno francés dirigía el gobierno de Ruanda. Por ejemplo, según una nota del mismo Ministerio de Relaciones Exteriores francés, ya en 1992 el responsable de las fuerzas francesas desplegadas en Ruanda era el comandante del ejército ruandés. Son innumerables los testigos, documentos y pruebas sobre este, el mayor genocidio de la grandeur en África. Patrick de Saint-Exupéry, periodista del diario francés Le Figaro, fue testigo ocular del genocidio y en su libro L’Inavouable. La France au Ruanda (Lo inconfesable. El rol de Francia en Ruanda. Ediciones Les Arènes, marzo de 2004) muestra, entre otros importantes datos, cómo Francia decidía todos y cada uno de los asuntos de Ruanda, cómo los instructores franceses fueron encargados de adiestrar a los oficiales del ejército ruandés y núcleo del aparato genocida. Janvier Africa, ex miembro de los escuadrones de la muerte, declara que él mismo fue adiestrado por instructores franceses “en una base en el centro de Kigali. Allí era donde se torturaba y era también allí donde la autoridad militar francesa tenía su sede. … Fueron los franceses quienes nos enseñaron durante varias semanas seguidas, en total cuatro meses de entrenamiento entre febrero de 1991 y enero de 1992”. Recientemente fue imputado Vincent Rutaganira, es el cuarto preso que ha reconocido su culpabilidad en el genocidio, su condena eleva a 24 el número total de condenados. Pero los principales responsables, no se encuentran en suelo de Ruanda sino en algunos de los despachos en París, aquellos que decidieron que en tan solo tres meses debían ser asesinados cerca de un millón de personas para mantener la situación “controlada”. Y son los mismos que están detrás de los peores crímenes actuales y pasados en África. Sin ir más lejos el caso de Darfur, Sudan, es similar, desde sus comienzos a finales de 2003, ha producido hasta hoy un total de 400.000 muertos y 1,6 millones de desplazados. Costa de Marfil, dictadura a la carta “Gracias al dinero Francia para "ayudas al desarrollo" el dictador marfileño Boigny acumuló una de las fortunas más grandes de África” Mientras Francia alimenta la idea de etnia y la exclusión de una parte del territorio, el conflicto actual realmente proviene de que el nuevo presidente Gbagbo (que llegó al poder en el 2000 tras las elecciones después del golpe de estado) no es de la completa simpatía de Chirac. Los movimientos de Francia corresponden a “limpiar” la zona de “rebeldes independentistas” y al mismo tiempo, colocar un hombre de confianza que continúe administrando sus asuntos. Cuando empezaron los conflictos del 2002 Francia consiguió un acuerdo entre los dos bandos en Costa de Marfil: los acuerdos de Marcussis (por los que la ONU envió fuerzas internacionales pero con tropas francesas). En los últimos meses Francia aumenta su presencia militar, pero su intervención, una vez más, solo ha servido para que el gobierno de Gbagbo se reorganizara y renovara el equipamiento de su ejército, mientras, al mismo tiempo, arribaba Henri Konan Bédié, ex presidente de Costa de Marfil, probablemente para un recambio en el gobierno avalado por Francia. Hay que recordar que los marfileños tuvieron que soportar desde su "independencia", la dictadura de Houphouët-Boigny, según Chirac, un “modelo” para toda la francofonía. Gracias al dinero del Estado francés para "ayudas al desarrollo" acumuló una de las fortunas más grandes de África. A cambio ayudó a París en la guerra sucia aniquilando sistemáticamente a los “rebeldes”, entregó a las principales compañías francesas las comunicaciones, los transportes y otros servicios del país, y las ricas las plantaciones de cacao, del cual Costa de Marfil es el principal productor mundial. Togo made in France Este año moría el tiránico dictador del Togo Gnasingbe Eyadéma, el dictador más antiguo de África gracias al apoyo incondicional de Francia durante los 38 años. El régimen que ha llevado a uno de cada diez togoleses al exilio, y han hecho de Togo uno de los países más pobres del mundo. En palabras de Chirac, Eyadéma, era "un amigo personal" y también "un amigo de Francia". En 1963, Eyadéma mató con sus propias manos al presidente Olympio -como él mismo reconoció públicamente- con este asesinato Francia recuperaba a una de sus colonias y llegaba a acuerdos de "cooperación" económica y militar todavía hoy vigentes. Total Elf, la trama francopetrolera El 14 de noviembre de 2003, unos 30 antiguos ejecutivos de la petrolera francesa Total Elf, fueron condenados por un tribunal francés a multas de varios millones y a no más de 5 años de cárcel, por haberse apropiado de 30 millones de euros de fondos secretos de la compañía. Fondos, que según los resultados del juicio, habían sido creados para pagar hasta 130 millones de dólares en sobornos al año a altos funcionarios de países africanos como Gabon, Congo-Brazzaville, Camerún, Angola, Guinea y el Congo. Para garantizar el expolio petrolífero de África, Francia, se dedicó a crear y controlar gobiernos con dictadores como Omar Bongo, en el gobierno de Gabon, Sassou Nguesso, del Congo-Brazzaville, Paul Biya del Camerún, Jonas Savimbi, o Sani Abacha de Nigeria, entre otros. Hay que aclarar, sin embargo, que el juicio no fue, bajo ningún concepto, motivado por los criminales vínculos de la petrolera francesa con algunas de las más sanguinarias dictaduras en África, sino porque los ejecutivos, fueron más allá cuando intentaron quedarse con parte del dinero de los sobornos. Por otra parte, bien vale aclarar, que la petrolera no actuaba “corrompiendo a miembros del gobierno francés”, muy al contrario el Estado galo sencillamente trataba los asuntos de sus monopolios energéticos como aquello que son, asuntos de Estado. De los movimientos de la Total obviamente estaban al corriente cada uno de los presidentes de Francia desde Charles de Gaulle hasta Chirac. Andre Tarallo empleado de la Elf desde 1967 conocido como “Monsieur Afrique” era amigo cercano del Presidente Francés Jacques Chirac y estaba a cargo de las relaciones de la compañía con regímenes corruptos de toda África, además de la financiación a grupos genocidas en supuestas disputas étnicas. Aunque por razones evidentes el juicio se quedó en las acusaciones superficiales a algunos cargos de la compañía, permitió abrir una de las cajas de Pandora del Estado francés. Alfred Sirven, el segundo al mando de Elf a principios de los 90 y ex jefe de Elf en la oficina de Génova, dijo en el juicio: “Sé lo suficiente para destruir a toda la clase política francesa”. Arantxa Bueno |
Una de las miles de fosas comunes en Ruanda.
Chirac y Eyadéma
|
||