CONTRAPORTADA

La Audiencia nacional da orden de busca y captura contra los tres militares implicados en el asesinato de José Couso
Crimen de guerra:
"Exigimos investigación y justicia"

“Después de aquel ataque el número de periodistas asesinados se acercan a 90, lo que unido a las oscuras tramas que alimentan los secuestros, hace casi imposible la labor periodística en el Iraq ocupado”

El 8 de Abril del 2003 el ejército estadounidense dispara contra el Hotel Palestina en Bagdad, donde por órdenes del mismo Pentágono se hallaban concentrados todos los periodistas internacionales que deciden quedarse en Iraq rechazando la invitación a abandonar el país hecha por EEUU. En el ataque fueron asesinados dos periodistas, uno de ellos José Couso, y heridos media docena más.

El mismo día la tercera división de la infantería norteamericana recibe orden de realizar otros dos ataques a la prensa en Iraq, uno contra la sede de la televisora Al Yazeera y otro contra la red de radio. Una amarga lección y una dura advertencia, los tres atentados tienen una conexión entre sí y pretendían eliminar las sedes de los periodistas no contratados por el Pentágono

Gracias a la lucha de los familiares y amigos del cámara español José Couso a finales de este mes, dos años y seis meses después de sus asesinato, los tres militares del ejército norteamericano implicados se encuentran imputados por la Audiencia Nacional española por el delito de crímenes contra la comunidad internacional y asesinato. Esto significa, en primer lugar, el reconocimiento de que el asesinato de José es un crimen de guerra, planificado y conciente, no un “error” de las tropas americanas que confundían a José con un francotirador, como aduce una de las cuatro versiones diferentes del Pentágono. Y esto es así, igual que en el caso de Pinochet, independientemente de que los solados americanos tengan que presentarse nunca ante un tribunal.

En segundo lugar, la orden de búsqueda y captura contra los soldados americanos es fruto del trabajo y persistencia de los familiares y amigos de José, que durante estos dos años largos se han concentrado frente a la embajada norteamericana cada semana, han mantenido viva la querella, han recorrido el Mundo Árabe y EEUU haciendo pública su denuncia y participando activamente con otras asociaciones de lucha contra la impunidad o con familiares de otros periodistas asesinados, y en todo ello, han contado con el apoyo y solidaridad del pueblo español.


Entrevista Javier Couso (hermano de José Couso)

Yo lo que me planteo a veces es el motivo por el cual desde determinados medios ya no se agite contra las ocupaciones de Iraq o Afganistán ¿Quizás es que ya no conviene a determinados poderes?

D. V.- La orden de la Audiencia Nacional es, desde nuestro punto de vista, un gran triunfo y un paso muy importante para acabar con la impunidad del crimen de José. ¿Es esto así?
J. C.-
Para nosotros es una histórica resolución, que a la vez que nos carga un poco más de razón, sienta un precedente importantísimo en la lucha para lograr el fin de la impunidad del ejército estadounidense por las continuas violaciones del Derecho Internacional Humanitario.

D. V.- Que las vías judiciales para aclarar el asesinato de José sigan abiertas son ya en sí mismas una victoria ¿Cuáles han sido las claves? ¿A qué os habéis tenido que enfrentar?
J. C.- Hemos tenido que apartar el luto y tragarnos las lágrimas para estar, desde el primer día, exigiendo justicia. Ha sido clave para llegar hasta este momento, el conseguir lo contrario que querían sus asesinos, que José Couso está hoy vivo en los corazones de miles de personas.

D. V.- ¿El ataque contra el hotel donde estaban concentrados los periodistas, fue un elemento más dirigido a destruir la prensa independiente, en las guerras y también en el día a día, sólo están dispuestos a tolerar la información esté dominada por los grandes centros de poder mundial?
J. C.- Anuestro juicio el ataque del 8 de abril, cometido por la III División de Infantería del ejército de los Estados Unidos, contra todas las sedes informativas independientes que había en Bagdad (Al Yazeera, Abu Dhabi TV y Hotel Palestina), supone un ataque directo y un aviso para toda la prensa independiente justo en un momento de aventuras bélicas constantes. Hoy, dos años y medio después de aquél ataque, el número de periodistas asesinados se acercan a 90, lo que unido a las oscuras tramas que alimentan los secuestros, hace casi imposible la labor periodística en el Iraq ocupado.

D. V.- Has expresado que los viajes hechos durante este tiempo a Iraq y otros países del mundo árabe te han cambiado la concepción sobre la verdadera magnitud de los crímenes de EEUU en el planeta. ¿Por qué?
J. C.- Por los testimonios directos que he recogido en Iraq, tanto por parte de víctimas, abogados u organizaciones de Derechos Humanos, como por mi propia experiencia en los Hospitales o en la calle misma. Mi percepción es la del continuo abuso, por parte de los ocupantes, siendo sistemáticas las torturas, los castigos bélicos colectivos, las desapariciones..., todo ello a un nivel que nadie en Europa parece atreverse a denunciar con toda su crudeza.

D. V.- Francia, Alemania, los principales países europeos en un primer momento se opusieron a la guerra pero ahora están metidos en la reconstrucción de Irak y no condenan los crímenes de EEUU. ¿Tras este aparente “pacifismo” europeo no encontramos también las castas políticas de estos países que actúan en cada momento según sus intereses?
J. C.- Es vergonzante colaborar con una ocupación criminal como la que se da en Iraq. Yo lo que me planteo a veces es el motivo por el cual, hoy no estén en la calle los famosos, los artistas, cuál es la razón para que desde determinados medios ya no se agite contra las ocupaciones de Iraq o Afganistán ¿Quizás es que ya no convienen a determinados poderes? Lo que tengo claro es que los únicos que podemos cambiarlo somos las personas de a pie, cuando tomamos conciencia de nuestra fuerza y valía.
D. V.- ¿Podríamos sumar la lucha que lleváis al movimiento general de lucha contra la impunidad, de los crímenes de Chile, Argentina, Guatemala, o Iraq, para acabar con la impunidad de los principales responsables?
J. C.- Por supuesto, toda la gente que tiene familiares y amigos desaparecidos o asesinados son nuestra misma familia y su lucha contra la impunidad es la nuestra. La Justicia y la Dignidad del ser humano no tienen fronteras.

A.G.


Para información de las actividades y campaña en la lucha contra la impunidad del crimen de José Couso consultar
www.josecouso.info.