INTERNACIONAL

Irak
Se confirma que EEUU usó armas químicas en Faluya

Como habíamos repetido en numerosas ocasiones desde estas mismas páginas, un documental de la televisión pública italiana, la RAI, ha confirmado que el ejército norteamericano usó en el asalto a Faluya bombas de fósforo blanco, una sustancia que al explotar se expande en un radio de 150 metros quemando el cuerpo y “derritiendo la carne hasta los huesos” como han descrito soldados norteamericanos presentes en Faluya y que hablaron para el documental “La masacre escondida”. En él se muestran también imágenes y fotografías, tanto de combatientes como de civiles, afectados por el MK77, una versión modernizada del napalm, sustancia empleada en los bombardeos de Vietnam y que hace que las llamas se peguen a la piel. Un biólogo de Faluya, Mohamad Tareq al-Deraji, afirma en sus declaraciones que “una lluvia de fuego cayó sobre los edificios, la gente alcanzada por estas sustancias de diversos colores comenzó a arder, encontramos a personas muertas con extrañas heridas, con los cuerpos quemados y las ropas intactas”.
La periodista italiana de Il Manifesto, Giuliana Sgrena ya había denunciado en sus crónicas el uso del napalm, el fósforo e incluso gases venenosos tras entrevistarse con supervivientes y médicos de Faluya. Sospechándose ahora que posiblemente el tiroteo de su vehículo por una patrulla norteamericana cuando se dirigía al aeropuerto de Bagdad –y en el que murió un miembro de los servicios de inteligencia italianos– pudiera buscar el objetivo de que las imágenes y los informes sobre el verdadero horror que significó la masacre de Faluya salieran hacia Italia.

Israel
Más dificultades para la hoja de ruta

Si la pasada semana eran las milicias armadas palestinas las que anunciaban el fin del alto el fuego tras el asesinato por el ejército israelí de dos dirigentes de la Yihad Islámica, ahora es la Knesset, el parlamento israelí, el que acaba de propinar un nuevo golpe a Ariel Sharon tras rechazar el nombramiento de dos de sus partidarios como nuevos ministros del gabinete. “No podemos continuar así. Si el primer ministro no tiene el apoyo de su propio partido, no habrá más remedio que ir a unas elecciones anticipadas”, declaraba a continuación el ministro de Asuntos exteriores israelí. Los halcones del partido de Sharon, encabezados por Netanyahu, muestran su intransigencia cada vez con más dureza tras la retirada de los colonos israelíes de Gaza. Pese a que en el seno de la sociedad israelí una amplia mayoría aprobó la retirada, sin embargo en el Likud la correlación de fuerzas es exactamente la inversa. Por lo que no es descartable o bien una ruptura, o bien un cambio de línea que ponga el partido gobernante en manos de los halcones. En cualquiera de los dos casos, un obstáculo más que añadir a una hoja de ruta –en la que la diplomacia norteamericana tiene puestas todas sus esperanzas de pacificación en la región – que cada día que pasa encuentra nuevas dificultades.