CULTURA IV
Centenario del Quijote Boadella en Alcalá de Henares: “He tratado de escuchar a Cervantes en silencio y hacer lo que me parecía que decía este autor” |
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| “En un lugar de Manhattan”, así de provocador es el título de la visión del Quijote que desde el pasado 4 de noviembre recorrerá los escenarios de toda España de la mano de Els Joglars y su director Albert Boadella. Inspirada en “el auténtico espíritu quijotesco” y siguiendo el camino ya trazado en “El retablo de las maravillas”, el Quijote de Boadella se asienta en la idea de que no hay que continuar haciendo “arqueología” de los textos clásicos, ni utilizarlos para hacer “experiencias personales”, sino “hacer que sigan teniendo potencia a través de una mirada actual”. La principal dificultad para llevar a cabo el proyecto, según Boadella, ha sido “que el mundo cervantino que conocí de niño, de joven, ya no está; nuestra generación y las posteriores se han cargado los restos y las ruinas del espíritu quijotesco que todavía imperaba en España”. ¿Qué elementos definían ese espíritu? Para el director ampurdanés: “El sentido de la dignidad, del honor, del espíritu caballeresco con las mujeres, perder el tiempo por causas inalcanzables, determinar lo que es el bien y lo que es el mal, el pudor... La gente no da importancia a la dignidad y no digamos al honor. Ya no existe la dignidad. ¿Quién tiene hoy un amor platónico?”. Para salvar la pérdida de estas referencias, Boadella juega con los contrastes, enfrenta a personajes cargados de “valores quijotescos” con realidades y conflictos actuales. “Creo que hemos logrado un espectáculo profundo –dice Boadella–, con muchas capas, pero con una primera lectura que es comprensible incluso para los que jamás hayan leído el Quijote”. Cómico, delirante a veces, divertido, muy emotivo, patético a ratos, cruel en unos momentos, triste y alegre a la vez, el Quijote de Boadella echó a andar el pasado día 4 en Alcalá de Henares y no hay excusa para no verlo. Merece la pena. J. A. |
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