SELECCIÓN DE PRENSA ¿Reaparece el fantasma de la reconducción? |
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| “Reconducir la acción del Gobierno”, “derroteros de gravedad que reclaman soluciones radicales”, “golpes de timón, cambios de rumbo”, “país a la deriva, necesidad de un gobierno fuerte”, “clima similar al de los años duros de la corrupción”,... A lo largo de las últimas semanas los rumores, informaciones y confidencias de todo tipo sobre el cariz que está tomando la situación política en España se suceden sin cesar. La cadena de reacciones provocada por el Estatuto catalán –y que van desde centros vitales del poder del Estado y de la clase dominante hasta el propio PSOE, con epicentro, según algunos, en Washington– amenaza con volverse incontrolable para aquellos que la han desatado. El fantasma de una nueva reconducción –y sería ya la quinta en los últimos 30 años de nuestra historia– impulsada por determinados centros de poder para frenar la deriva política en que se ha embarcado Zapatero reaparece con fuerza en muchos de los medios mejor informados (¿por quién?) del país. Gran coalición a la alemana “La
sensación de que hace falta un gobierno fuerte porque el país
marcha como a la deriva no es sólo la percepción de una
parte de la clase dirigente sino algo que va calando en muchos ciudadanos
que no ven que este Gobierno tenga una (...) El pasado domingo, 13 de noviembre, en la ciudad germano-oriental de Eisenach, Felipe recibió el Premio Wartburg por su destacada labor en pro de la integración europea. El Premio Wartburg se entrega desde 1992 a personalidades comprometidas con el proyecto europeo, y entre quienes lo han recibido figuran los antiguos ministros de exteriores de Alemania y Francia, Hans-Dietrich Genscher y Roland Dumas, y el ex presidente alemán Richard von Weizsaecker. (...) Y fue en la cena donde, sin los agobios del protocolo, el ex presidente español se soltó el pelo ante sus vecinos de mesa (...) Hablando en tono muy crítico de la situación española, particularmente del problema provocado por el Estatuto catalán, González llegó a decir que la única salida que veía a esa situación era “la solución alemana”, es decir, la formación de una gran coalición entre PSOE y PP. Y puede que para muchos sea una boutade, a las que tan aficionado es el ego del ex presidente, pero puede también que para otros muchos Felipe haya dado en el clavo: la situación ha tomado tales derroteros de gravedad que está reclamando soluciones radicales. A grandes males, grandes remedios. En el clima informal y campechano de una cena entre amigos, González vino a manifestar la tremenda preocupación que sentía por la espiral abierta por Zapatero, hasta el punto de que si la situación continúa deteriorándose por culpa de las apetencias nunca suficientemente satisfechas de los nacionalismos, la única solución para España consistiría en imitar una salida a la alemana, es decir, una grossen coalition entre PP y PSOE. Felipe tuvo duras palabras de reproche para el actual presidente del Gobierno: descontento profundo con Rodríguez Zapatero, que ha abierto un melón con una irresponsabilidad total, y particularmente crítico con Maragall. EL CONFIDENCIAL.COM - 16-11-2005 Aznar y González, con Solana en la trastienda “González y Aznar, se habían citado para analizar la situación en España e intentar reconducir la acción del Gobierno Zapatero y de sus respectivos partidos. Detrás de los dos y desde la lejana cercanía de Washington, estaría el entramado de poder que dirige la política del Imperio” Nada más comenzar
septiembre una llamada me aseguró algo que creía casi imposible:
los dos ex presidentes, González y Aznar, se habían citado
en un hotel de Bruselas para analizar la situación en España
e intentar reconducir la acción del Gobierno Zapatero y de sus
respectivos partidos. EL BLOG DE RAÚL HERAS - 25-11-2005 La Constitución, bandera de todos El pasado 7 de noviembre, Jesús Polanco celebró su 76 cumpleaños con una selecta cena en su domicilio. Apenas una treintena de personas acudieron a agasajar al poderoso editor. Entre los invitados, Felipe González, viejo amigo de don Jesús. Entre los ausentes, José Luis Rodríguez Zapatero, a quien el hombre más poderoso de España no tiene en gran estima (...) Entre los asistentes (había notorios empresarios y destacados políticos, sobre todo socialistas aunque también acudió algún dirigente del PP), no parecía haber un exceso de entusiasmo con la propuesta aprobada por el Parlamento de Cataluña. A todos llamó la atención una afirmación del ex presidente del Gobierno, convertido en centro indiscutible de la reunión, junto con el anfitrión, naturalmente. Dijo González: “Aquí lo que habría que hacer es algo parecido a lo que se está pactando en Alemania. Los dos grandes partidos tendrían que formar una gran coalición para salir de esta situación”. Y añadió: “Nunca hasta ahora el PSOE y el PP habían tenido unos equipos tan flojos”. Uno de los privilegiados
testigos me apostilló con bastante sentido común: “Hombre,
que diga eso Felipe del PP me parece normal. Que lo diga del PSOE es una
carga de profundidad para Zapatero y su Gobierno y así lo interpretamos
todos los que estábamos allí”. El pasado 20 de Noviembre
(...) Alfonso Guerra advertía: “Hay que tirar del PP hacia
una posición común y no empujarlo hacia una posición
radical”. Desde el comienzo de la Transición, las grandes
reformas, sobre todo las que tienen que ver con el modelo de Estado, siempre
se han pactado entre los dos grandes partidos. La novedad en la política
de Rodríguez Zapatero respecto a sus antecesores es que él
da prioridad a la política de demolición del llamado “régimen
aznarista”, lo que pasa por marginar al PP de las grandes decisiones. Casimiro García Abadillo - EL MUNDO. 5-12-2005 |
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