NACIONAL Tendencias
electorales 2005 |
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| La revista Temas, dirigida por Alfonso Guerra, ha publicado en su número de diciembre su interesantísima Encuesta preelectoral (bajo el título “Aumentan las incertidumbres”) acerca de las tendencias electorales e ideológicas de la población española. El estudio a cargo de José Félix Tezanos, catedrático de sociología de la UNED y presidente del Consejo de administración de la revista, saca varias conclusiones de utilidad a la hora objetivizar algunas de las cuestiones que opinan realmente los españoles. El estudio concluye que si en este momento se realizaran las elecciones sería imposible prever que ganaría, pero este es el menos interesante de los datos que nos ofrece. La encuesta nos revela, por ejemplo, que mientras el PSOE retrocede en cuanto a intención de voto, entre la población están aumentando las inclinaciones progresistas de fondo y las preocupaciones por las cuestiones sociales. O que el debate del Estatuto no “crispa” a nadie, sino que sencillamente parece reforzar los sentimientos globales de españolidad en la mayoría de la población.
Una primerísima conclusión a tener en cuenta es que “en el actual panorama político español se hacen notar elementos de malestar general y de falta de sintonía”, que se pueden traducir en un aumento del potencial abstencionista que ha aumentado notablemente desde el 2004. La proporción de electores que en cada partido declaran su intención de votar en blanco, no votar o tienen dudas es bastante alto en todas las formaciones políticas (12,7% en el PP, 11% en el PSOE y 10,5% en IU). Pero contradictoriamente, aunque baja la intención de voto aumentan las inclinaciones progresistas de fondo. Es decir, hay cada vez mayor distancia entre la base de electores y los partidos, que no dan respuesta a las aspiraciones de una inmensa mayoría de izquierdas. La puntuación media del electorado español en una escala numérica de izquierda-derecha es de 6,32. Doce décimas más que en el 2004 y ¡43 más que en el 2001!. Visto en perspectiva, los españoles se sitúan ideológicamente en parámetros similares a los de 1985 cuando el PSOE ganaba sobrado las elecciones o diez puntos más que entre el 2001-2002, periodo de declive electoral del PSOE. Esta tendencia ideológica se manifiesta incluso en el PP, en donde más de la mitad de sus electores se sitúa más hacia el centro del partido, al que ven demasiado sesgado hacia la derecha. O en el caso de IU, la media de sus electores se sitúa más a la izquierda que la posición atribuida al partido como tal. Salta a la vista que a pesar de que el PSOE tiene un potencial de voto similar al que tenía a mediados de los ochenta, este no se refleja en la intención de voto. A este respecto el estudio de Temas analiza que existe “un serio problema de traducibilidad política de las potencialidades de la izquierda” entre el partido y sus potenciales votantes; sobre el que “hay que analizar y abordar rectificaciones”. Aunque parte de la respuesta seguramente ya la podemos encontrar en los elementos que ofrece el apartado de “La identidad nacional”. Es significativo y a tener en cuenta que donde el PSOE pierde más votos es entre los trabajadores manuales (de la agricultura, la industria y los servicios), perdiendo progresivamente entre los 90 y el 2000 los apoyos que gozaba en los ochenta entre este sector. Recuperándolos en el 2004 (42%) y volviéndolos a perder un año después (33,5%). Los sectores populares y de los trabajadores retiran drásticamente su apoyo a la política de Zapatero. La identidad nacional El estudio revela una vez más que entre las múltiples alternativas de identidad dadas a elegir en la encuesta (Español, de la Comunidad, Municipio, Europeo o ciudadano del mundo), la mayoría con diferencia se siente básicamente españoles (44,5%). La proporción de los que se sienten españoles se ha mantenido durante años por encima del 40%, teniendo sus cuotas más bajas en el año 2001 (43,3%), año después del cual se esperaba que esta pauta identificativa tendería a retroceder aun más, sin embargo ha ocurrido lo contrario de lo esperado, en el 2004 mantuvo un 43, 3% y en el 2005 sube al 44.5%. En contraste la identificación básica con la Comunidad ha descendido progresivamente 1995 (39,2%), 2004 (26,2%), y 2005 (29,7%), 10 puntos menos que en la década de los noventa. Y es aquí donde el estudio nos revela que no sólo en el 2004 sino también en el 2005 “el debate sobre estas cuestiones parece que está tendiendo a reforzar la españolidad del promedio de la población”. De estos datos y elementos tendrán que sacar conclusiones el PSOE e IU si quieren recuperar su base de votantes y ser una alternativa para un pueblo muy español y muy de izquierdas. Angélica Garzón |
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