INTERNACIONAL Los recortes de la “ley antiterrorista” y la defenestración de un general galo por asesinatos en Costa de Marfil Unión Europea ¿Es esta la solidaridad del modelo de la UE? ¿Cargar las disputas de los grandes sobre las espaldas de los pequeños? |
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La presidencia
británica comenzó con un inusitado impulso de renovación,
intentando aprovechar la parálisis del eje franco-alemán
para dar un giro a la construcción europea, y ha terminado con
el fracaso de los presupuestos propuestos por Londres. El fracaso de los presupuestos es el reflejo de la parálisis de la UE, producto del empate técnico entre las dos principales fuerzas continentales, a su vez sumidas en una profunda crisis. A la parálisis de Londres se une que todas las iniciativas norteamericanas por dinamitar el eje franco-alemán han quedado en muy poco, especialmente la promoción de Angela Merkel, obligada a aceptar un gobierno de coalición con los socialdemócratas. Una situación de equilibrio técnico, donde los grandes han cargado los recortes presupuestarios sobre las espaldas de los países pequeños y medianos, y donde los grandes perjudicados son los nuevos socios del este y España. Los presupuestos apadrinados por Reino Unido han sufrido el rechazo general por parte de todos los países e instituciones comunitarias. Pero sólo unos pocos –Alemania, Francia y Reino Unido- tienen garantizados sus intereses, mientras que el resto de países los ven seriamente amenazados. La criticada reducción del gasto europeo propuesta por Londres recorta las previsiones de la Comisión Europea –ajustar el montante al 1,24% del PIB comunitario- y la anterior presidencia luxemburguesa –el 1,06%-, hasta dejarlo en el 1,03% del PIB de la UE. Todo ello para satisfacer las exigencias de los contribuyentes netos –Alemania, Francia, Austria, Holanda y Reino Unido-. Especialmente de una Alemania que necesita disponer de todo su capital para enfrentar la crisis de competitividad. Y cuando se desciende a la arena del reparto presupuestario, la palabrería de solidaridad desaparece. Los grandes no admiten ni siquiera un ligero recorte de sus privilegios. Reino Unido no sólo no recorta sino que aumenta el montante del cheque británico –una medida política por la cual Londres vuelve a recibir dos de cada tres euros que aporta- y que le cuesta sólo a España 700 millones de euros anuales. Francia se mantiene intransigente en defender las inmensas ayudas. que recibe por parte de la Política Agraria Común, convirtiéndola en el país más subvencionado de Europa. La PAC supone el 40% del presupuesto comunitario, y Francia recibe, a pesar de tener sólo el 14% de la población, un 24% de esas ayudas. ¿De dónde se saca el dinero? Del que corresponde a los pequeños. La propuesta británica supone reducir en 14.000 millones los fondos de cohesión. La comisaria de Política Regional de la UE ha asegurado que si no se consigue un acuerdo este año –horizonte difícil ahora mismo-, podría afectar económicamente no sólo a los nuevos socios –que verían reducidas las ayudas-, sino también a regiones que con los nuevos cálculos resultantes pasarían a estar por encima del 75% de la media comunitaria y dejarían de percibir fondos estructurales. Una situación que afectaría a regiones españolas como Galicia o Castilla la Mancha, amenaza que se suma a la pérdida de 1.000 millones de euros de los que España recibe de Bruselas, reducción que ya contempla la propuesta británica. ¿Es ésta la solidaridad del modelo de la UE? ¿Cargar las disputas de los grandes sobre las espaldas de los pequeños? Francesc Ten |
El fracaso de los presupuestos es el reflejo de la parálisis de la UE, producto del empate técnico entre las dos principales fuerzas continentales, a su vez sumidas en una profunda crisis.
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