MOVIMIENTO OBRERO Resultados
de encuesta del CIS sobre inmigración No podemos confundirnos, los resultados del CIS no son la “opinión” de los españoles sobre la inmigración, sino en primer lugar un examen de la política social y laboral del gobierno |
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La opinión de los españoles respecto a la inmigración es aparentemente contradictoria el 59,6 % opina que los extranjeros que viven en España son "demasiados". Pero este dato contrasta con que el 65 % cree que su llegada permite cubrir empleos para los que no hay mano de obra suficiente. Hay más contradicciones, un 85% opina lo adecuado es permitir la entrada sólo a los inmigrantes con contrato pero, al mismo tiempo, un 80% defiende que deben tener los mismos derechos que el resto de los españoles. Nos encontramos ante los resultados de una encuesta cuya interpretación es imposible tomando cada ítem aisladamente, para analizarla a fondo hace falta ampliar en campo de visión sobre los principales problemas que afectan a la sociedad española. Según el CIS la inmigración se confirma como el segundo principal problema para los españoles (40%), pero este resultado debe ser sometido a que el primero es el paro (54%), que ocupa este poco honroso primer lugar de forma persistente y sistemática desde el comienzo del año. De entrada, las opiniones sobre la presencia de trabajadores extranjeros está fundamentalmente determinadas por las incertidumbres del mercado laboral más precarizado de Europa, y las “amenazas” que supone el movimiento de mano de obra barata bajo un gobierno cuya política laboral continúa por la senda de la precarización del gobierno de Aznar. En otro apartado la encuesta del CIS muestra que solo a juicio del 24,5% la situación económica es "buena" o "muy buena", un 84% considera que es regular, mala y muy mala. Sin embargo, cuando el CIS pregunta a los españoles por las cuestiones que más les afectan personalmente, las tornas cambian, salvo en el paro que con el 28,5 % vuelve a repetir primer lugar. En segundo lugar están las cuestiones económicas (22,4%), tercero, la vivienda (20,3%), cuarto, la inseguridad ciudadana (17,2%) y en quinta lugar queda la inmigración con tan solo un 13,3%. Hay que tener en cuenta un factor secundario pero que habrá influido en los resultados, en el mes de noviembre cuando se realizó la encuesta el conflicto de la valla de Ceuta y Melilla estaba en su máximo apogeo. En parte la intoxicación de los medios ha podido influir también en la percepción “superinflacionada” de la cantidad de inmigrantes en nuestro país. Es sorprendente que las personas encuestadas crean que 20 de cada de cada 100 personas que viven en España son extranjeros, cuando son tan sólo el 10% de la población, una de las tasas más bajas de Europa. ¿En cuanto no ha influido esta percepción sesgada a la hora de valorar como “demasiada” la cantidad de inmigrantes? Que nadie se equivoque, frente a interpretaciones superficiales –incluso sobre la “xenofobia” en España- tras la publicación de los resultados, el mismo director del (CIS) Fernando Vallespin salía a defender lo contrario -los bajos niveles de xenofobia en España- y a aclarar que la influencia de los incidentes en las vallas fronterizas de Ceuta y Melilla y de los altercados en la periferia de París. ¿Examen de la inmigración o de la política laboral y social del gobierno? La primera conclusión que se desprende del estudio del CIS es que las preocupaciones de los españoles respecto a la inmigración se deben someter fundamentalmente a lo que de ella se relaciona con el mercado laboral. No podemos confundirnos, los resultados del CIS no son la “opinión” de los españoles sobre la inmigración, sino en primer lugar un examen de la política social y laboral del gobierno. Por ejemplo, un 47% opina que “por lo general” los sueldos bajan a causa de la llegada de inmigrantes. Porque es una verdad como una casa, la mano de obra en negro que se ha creado en España (compuesta principalmente por inmigrantes y jóvenes trabajadores) baja las condiciones de trabajo del conjunto. Debería ser una señal de alarma para sindicatos ¿no debe ser una de sus tareas impedir desde la organización de los trabajadores, incluidos los inmigrantes, la existencia de tamaño mercado de mano de obra barata?. Según los resultados del CIS un 68% opina que la presencia de inmigrantes "perjudica más las perspectivas económicas de los españoles pobres que la de los ricos". La base material de esta opinión la encontramos en que según los mismos datos difundidos por el CIS hace menos de un mes el 20% de la población española vive bajo el umbral de pobreza. Pero a la opinión pública poco o nada se le da a conocer que es gracias a las cotizaciones de los inmigrantes a la Seguridad Social que tenemos superávit. ¿Hay que limitar la entrada de inmigrantes o cambiar las precarias condiciones de vida y trabajo a las que nos someten al conjunto de las clases populares? Desde este punto de vista, lo que reafirman los resultados del CIS una vez más es que hace falta no solo una nueva regularización de trabajadores inmigrantes, que acabe definitivamente el mercado de mano de obra en negro sino que, principalmente, hace falta una reforma laboral que imponga la contratación fija y acabe con la precariedad que asfixia a las familias españolas generando crecientes incertidumbres. ¡Española
o extranjera una misma clase obrera! Exigir el reconocimiento de voto, huelga y asociación para los trabajadores inmigrantes se convierte en una pieza clave de la integración de los nuevos españoles Por otro lado los resultados de la encuesta, en cuanto a los derechos sociales y políticos de los inmigrantes nos radiografían una sociedad absolutamente más progresista que su gobierno. El 78,9% afirma que quienes se establecen en España deberían tener los mismo derechos que el resto de los ciudadanos. Ninguna política de regularización extraordinaria –dos del PP o la reciente del PSOE- está a la altura de las exigencias de la sociedad española en cuanto a derechos de los inmigrantes. Los resultados detallados de la encuesta del CIS ofrecen prácticamente una tabla de reivindicaciones que si se pusiera sobre la mesa mañana sería apoyado por el 80%. Unas exigencias que están a la izquierda de cualquiera de las políticas de gobierno o sindicatos respecto a los trabajadores inmigrantes. El 86% de los encuestados
está a favor de que los inmigrantes obtengan un puesto
de trabajo en igualdad de condiciones que los españoles,
por lo tanto, un nuevo proceso de regularización sería
apoyado por la inmensa mayoría de los españoles.
El 73% de los españoles apoyan que los inmigrantes
tengan facilidades para traer a sus familias, una reivindicación
actual frente a una Ley de Extranjería que limita la
reagrupación familiar. El 92,5% que ellos o sus hijos
accedan a la educación pública. El 81,3% que
tengan asistencia sanitaria gratuita. El 81,2% que practiquen
su religión si lo desean. La encuesta del CIS nos deja una reivindicación de primer plano, exigir el reconocimiento de voto, huelga y asociación para los trabajadores inmigrantes se convierte en una pieza clave de la integración de los nuevos españoles.
Para no olvidar España, precariedad a todo ritmo En diciembre, se han registrado 1.329.617 contratos de los cuales los indefinidos han sido solo 108.480, representan tal solo el 8,16% del total. Este año se cierra con un nuevo récord histórico en precariedad el índice de contratos temporales se incrementó en dos puntos y llega al 34,39% de media. Es decir, una de cada tres contrataciones que se realizan en España son temporales. Sara Díaz |
No podemos confundirnos, los resultados del CIS no son la “opinión” de los españoles sobre la inmigración, sino en primer lugar un examen de la política social y laboral del gobierno.
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