CULTURA

Tertulia Ateneo Madrid XXI

Juan Diego Botto

“A Ken Loach le preguntaron por qué sólo hacia cine político, respondió que por qué a Stallone no le hacían esa pregunta, hay poco cine más político que el de Stallone”

“Últimamente en el mercado internacional somos la curiosidad, pero eso no se transforma en beneficios para la industria del cine español”.

Juan Diego Botto es uno de los actores más importantes y con mayor proyección internacional. Su activa participación en la lucha contra la impunidad de los crímenes de la dictadura Argentina o en la plataforma Cultura contra la guerra, le merecen el calificativo de artista “comprometido”. Y es así, Juan Botto también fue socio fundador de los Ateneos XXI. Hemos tenido una ocasión excepcional con él para hablar sobre la salud de nuestro cine.

DV.- La taquilla del cine español ha bajado nuevamente este año ¿dónde de está el problema en la producción –que hay muy pocas películas nacionales de calidad– o la distribución –que a la gente no tiene oportunidad de verlas en pantalla?
J.D.B.- Normalmente estas películas tienen poco dinero para invertir en publicidad. Cuando se estrena La Guerra de los mundos abre un telediario, todo el mundo sabe que se va a estrenar, por otra parte, películas como Los abajo firmantes (de la plataforma de Cultura contra la guerra, ganadora de premios internacionales pero un debacle en taquilla) cuando se estrenó no se enteró nadie. La publicidad es sencillamente cara y nadie te la regala. A veces la gente se ampara en las excepciones para desmentir estas cosas, pero son excepciones, películas que contra todo se han convertido en éxitos de taquilla, es el caso de Solas de Benito Zambrano. Pero que te ocurra eso es muy difícil, tienes que tener una película realmente buena, y la suerte de que algún cine te la aguante el tiempo suficiente para que se vaya corriendo el boca a boca.

DV.- ¿Los monopolios asfixian los canales de distribución?
J.D.B.- Hace poco un amigo estrenó una película en Valladolid que se llamaba Segundo Asalto. Se llevó el premio Pilar Miró al mejor director novel y está bastante bien, con un tema muy interesante sobre la marginalidad de los barrios del extrarradio madrileño; pues es una película que ha durado semana y media en cartel. Si haces un mal fin de semana te la quitan de la pantalla. Es cruel pero así es el mercado. Lo paradójico es que esta película tenía detrás a la Warner, que pertenece al grupo Sogetel, que a su vez es uno de los principales accionista del grupo Prisa. Lo que ocurre es que Warner tiene poco o ningún interés en promocionar el cine español, es simplemente que por ley están obligados a distribuir algunas películas españolas, con lo cual el esfuerzo que hacen es mínimo.

DV.- Muchas películas españolas no llegan ni a estrenarse ¿No?
J.D.B.- El problema no son las 400 copias de La Guerra de los Mundos, sino que sólo te venden la película si compras otras cinco morrallas de cine americano a las que quieren sacar rendimiento. Digamos que el problema del cine español son esas cinco películas que están robando la cuota de pantalla. La competencia no es leal, no estamos en igualdad de condiciones. Defienden su industria hasta límites increíbles.
Pilar Miró quiso quitar el doblaje ya los pocos días el Ministerio de Industria español recibió una llamada que advertía que si eliminaba el doblaje nos dejarían de comprar zapatos. Hasta ese nivel son capaces de defender su industria.  Por otra parte, está ocurriendo en España que cada vez es más difícil la competencia porque los medios de comunicación se están agrupando cada vez en menos manos. El grupo Prisa, el grupo Vocento o Telecinco tienen productoras. En España el cine independiente estrictamente hablando no existe, lo que hay son productoras que han ido creciendo y tienen un determinado peso pero lo que domina son grupos, como Prisa, que es el más importante.

DV.- Estamos ante un mercado de 400 millones de hispanos, desde tu punto de vista ¿Cuál es la situación del cine español en el panorama internacional?
J.D.B.- A pesar de todo el panorama internacional el cine español está muy bien considerado sobre todo en los últimos años, cada vez resulta más fácil vender cine fuera. Hay un mercado potencial obvio en toda Latinoamérica, que tiene muy buena aceptación. En el mundo hay una curiosidad no sólo por las producciones españolas, sino también por sus cineastas y actores, sin embargo eso no se transforma en beneficios para la industria nacional.

Juan Diego Botto.

"El problema no son las 400 copias de La Guerra de los Mundos, sino que sólo te venden la película si compras otras cinco morrallas de cine americano a las que quieren sacar rendimiento".