MOVIMIENTOS SOCIALES

Cuanto más se desacelera la subida del precio de los pisos, más se disparan las hipotecas

Una soga para toda la vida

Pagando menos por el precio del piso pero más intereses por el préstamo, acabaremos pagando más por la hipoteca: de 60 a 100 euros más cada mes

 

La subida de las hipotecas, ahora que ha empezado a desacelerar el precio de la vivienda, y la llegada de las hipotecas de 40 y hasta 50 años, son dos fenómenos con un mismo objetivo: mantener el negocio hipotecario y multiplicar los beneficios de la banca. Y un mismo resultado: estrechar aún más sobre el cuello de las familias españolas la soga de las hipotecas y la deuda con los bancos.

El Banco Central Europeo ha iniciado un proceso de subida progresiva de los tipos de interés, cuya consecuencia más inmediata es la subida del Euribor, el principal índice de referencia de los créditos hipotecarios, y por lo tanto de las hipotecas.

La Europa de la banca y los monopolios deja así bien claro qué intereses defienden las instituciones europeas. La banca ve recompensado un posible descenso en la compra de viviendas con la subida de las hipotecas. En España, la oligarquía financiera es la gran beneficiaria, mientras el gobierno se comporta como un complaciente gestor político de la situación. Con la subida de los tipos de interés en diciembre, el precio del dinero se situó en el 2’78 a final de año, con una subida media de 30 euros en las hipotecas desde primeros de enero.

Sin embargo, esto es sólo el principio. La combinación del precio de la vivienda (que aunque desacelerado seguirá subiendo por encima del 10%) y la subida del precio del dinero y el Euribor, supondrá un esfuerzo aún mayor para acceder a una vivienda; ya que pagando menos por el precio del piso pero más intereses por el préstamo, acabaremos pagando más por la hipoteca. El acceso a la vivienda para la compra de una vivienda nueva puede suponer un 20% más en este año, unos 100 euros más cada mes para una hipoteca media de 125.000 euros. Para los préstamos ya firmados en los últimos 15 años, la subida de las hipotecas puede suponer subidas de 60 euros, incluso hasta 80, a partir de abril, si los tipos de interés crecen del actual 2’78% al 3%; y otro tanto si, como se espera, el Euribor acaba cotizando al 3’5% para fin de 2006.

“Hipotecas interminables”

Con este nombre se conocen ya las hipotecas que han empezado a ofrecer cajas y bancos con una duración de 40 años –cuando la media actual está en los 20 ó 25-, incluso de 50 años, como la que ha lanzado la Caja de Ahorros de Bilbao y Vizcaya (BBK); y hay quien piensa directamente en las hipotecas con plazos prácticamente ilimitados. Es la respuesta de la banca para amortiguar el impacto de las nuevas subidas, que junto con la pérdida de poder adquisitivo podrían reducir el negocio hipotecario. Pero este nuevo tipo de hipotecas están llenas de trampas y peligros.

Ya de entrada, significa, como denuncia la Asociación de Usuarios de Bancos, Cajas y Seguros, que pagaremos el doble de intereses. Al final de una hipoteca de 40 años acabamos pagando al banco más del doble de lo que valía el piso. La banca quiere atraer, sobre todo, a las parejas jóvenes, con una hipoteca que en la mayor parte de los casos no acabarán de pagar ellos, sino sus hijos, si antes no se la queda el banco por falta de pago. Una pareja de 30 años tendría que estar pagando hasta los 70 u 80 años, como mínimo. Estamos ante un cambio de consecuencias imprevisibles, las familias no quedarían enganchadas a la hipoteca durante la vida laboral de los padres, sino durante la jubilación. Hoy, apenas el 3% de los jubilados tiene hipotecas a su cargo y por eso puede malvivir. ¿Pero qué familia de jubilados se podrá permitir mantener el pago de hipotecas que equivalen a un sueldo con pensiones muy por debajo de los salarios que cobraban en su vida laboral activa?

Para la captación de nuevas hipotecas se están ofreciendo todo tipo de incentivos, como la posibilidad de “periodos de carencia” –en los que sólo se pagan intereses-, también cada vez más amplios. Sí, se reducen las cuotas en los primeros años, pero eso quiere decir que después de 3, 4, 5 ó 10 años de pagar intereses seguiremos debiendo el 100 por 100 del capital y los nuevos intereses que genere.

La vida de la gente, la individual y la de sus familias, la presente y la futura, está cada vez más en manos de los bancos, sin que el gobierno haga nada por evitar que la soga apriete cada vez más. ¿Dónde están las medidas para que las clases trabajadoras puedan acceder a una vivienda digna sin que ello signifique endeudarse él y su familia de por vida? ¿Dónde las medidas para poner coto a las prácticas de auténtica usura de la banca?


¿Agencia de alquiler?

La Sociedad Pública del Alquiler, la SPA, la presentado el cierre de resultados desde que la creó el ministerio de la Vivienda en abril de 2005, con un presupuesto de 6 millones de euros para gastar en 2005.

Desde que se puso efectivamente en marcha, a mediados de octubre, la SPA ha conseguido disponer de 805 viviendas y alquilar 175 de ellas, la mayoría en Madrid, a través de su red de “agentes por toda España”.
¿Estamos ante “una gestión poco eficaz”, como la ha calificado el portavoz de CiU, o ante un auténtico agujero negro por el que han desaparecido casi mil millones de las antiguas pesetas?

Ya sabemos, según el informe, que 48.000 euros se gastaron en anuncios publicados en tres periódicos durante el mes de agosto, cuando menos periódicos se venden. ¿Pero qué se ha hecho con el resto? Alquilar cada piso le ha costado a la SPA 34.285 euros. Y la ministra anuncia que la agencia tendrá en 2006 otros cuatro millones y medio de presupuesto.

Escandaloso es que la ministra Trujillo valore como positivo tal despilfarro. Pero ¿no es ridículo que se cree una agencia de alquiler con todos los medios de los que es capaz de movilizar un ministerio para alquilar en el conjunto del territorio nacional menos pisos que cualquier inmobiliaria de provincias? Y, sobre todo, ¿cómo pretende ser esto una vía para resolver el gravísimo problema de la vivienda?

Mientras en este tipo de “iniciativas simbólicas” se despilfarran energías y recursos, esos mismos faltan para poner en marcha auténticos planes contra la corrupción y la especulación en el sector, o para atajar las subidas de las hipotecas.

F.Huertas

La vida de la gente, la individual y la de sus familias, la presente y la futura, está cada vez más en manos de los bancos, sin que el gobierno haga nada por evitar que la soga apriete cada vez más.