| La iniciativa
ciudadana ¡Basta Ya! anunció el pasado día 9 de Febrero,
en una rueda de prensa que reiniciaba sus actividades en la calle. Desde
estas páginas aplaudimos esta muy buena noticia que seguro aportará
claridad «ante la confusión reinante en torno al término
“pacificación”» como manifestaba en el comunicado
de prensa.
¡Basta Ya! retoma las actividades en la calle indignada por los
«intentos de revisar el pasado inmediato y homologar en una misma
“tábula rasa” a víctimas y verdugos».
En esta entrevista Carlos Martínez Gorriarán, portavoz de
¡Basta Ya!, nos explica las causas de esta vuelta a la calle.
De
Verdad.- ¿Cuáles son las razones para que ¡Basta Ya!
renueve las actividades en la calle?
Carlos Martínez Gorriarán.- Como bien dices, en la
calle, porque hemos mantenido todo este tiempo una mínima capacidad
de acción y sobre todo de reflexión, que es muy importante.
La razón básica es que, después de unos meses, hemos
asistido por una parte a la deriva del gobierno con respecto al tema de
ETA, que no nos gusta nada, y por otra parte hemos asistido también
con bastante dolor a la ruptura del consenso entre los grandes partidos
constitucionalistas, que es esencial para acabar con ETA. Está
más debilitada que nunca, pero nunca ha tenido mejores perspectivas
de conseguir metas inalcanzables. Y por todo esto pensamos que era el
momento y lo mejor, el volver otra vez a plantear la necesidad de oponerse
públicamente a este tipo de cosas. De oponernos a la posibilidad
de que haya una negociación con concesiones para ETA y por otra
parte es necesario volver a reclamar la unidad democrática contra
el terrorismo, que es esencial.
De
Verdad.- Hoy sale en el periódico noticia del documento presentado
por el PSE donde se define la estrategia para la negociación política
que, aceptan la Mesa de Partidos como la vía de solución,
incluso se propone que los acuerdos a los que se lleguen se trasladen
a la legislación sin grandes cambios. ¿qué opinión
merece?
Carlos Martínez Gorriarán.- Consideramos que no hay
ninguna razón para hacer concesiones, como el crear una mesa, que
en los hechos es una propuesta que sustituye el Parlamento. Si los ciudadanos
en unas elecciones votan al Parlamento, es el Parlamento quien tiene que
asumir estas funciones. Esta Mesa sólo se justifica porque existe
ETA y es ya una concesión a ETA. En realidad es crear una
instancia semi-legal, entre la legalidad y la ilegalidad, que daña
a los principios democráticos más elementales. No nos oponemos
por supuesto a que los partidos hablen y que lleguen acuerdos, pero tienen
que ser públicos a través de las instituciones y para éstos
la más adecuada es el Parlamento. Nos parece que este tipo
de iniciativas significan un grave deterioro de la democracia y en este
sentido es una victoria política de los terroristas.
De
Verdad.- Savater, con la agudeza y la ironía que le caracteriza,
ha dicho que ETA no está en tregua sino en paro, y quienes les
habían mandado al paro eran la rebelión democrática,
el pacto por las libertades, el acoso judicial y el marco internacional
de lucha contra el terrorismo. ¿Acaso no es darles oxígeno
que Zapatero no persista en el pacto antiterrorista o que Patxi López
apoye los presupuestos de Ibarretxe y la Mesa de Partidos?
Carlos Martínez Gorriarán.- Y lo más grave
es que el PSE y el gobierno de España piensan que ellos pueden
acabar con ETA y conseguir de paso una ventaja política para su
partido y para su gobierno. Y esto da oxígeno a ETA, porque cualquier
disensión pública entre los partidos principales, ellos
lo utilizan. Es oxígeno desde luego.
El apoyo a los nacionalistas es una incoherencia política por parte
del PSE que había prometido solemnemente que no iba a hacer ningún
tipo de acuerdo con el PNV mientras estuviese el Plan Ibarretxe. Y como
todo el mundo sabe el Plan Ibarretxe no ha sido retirado por el PNV.
De
Verdad.- Estamos asistiendo últimamente
a cuestiones muy preocupantes como lo sucedido en Azkoitia ¿Es
ésta la paz que propone Ibarretxe?
Carlos Martínez Gorriarán.- Innegociable es cualquier
ventaja política para empezar. No tiene que haber ningún
cambio institucional para conseguir el uso de la violencia en primer lugar
y en segundo lugar no tiene que negociarse la legitimización hitórica
del terrorismo. No vale con decir “Sí, ahora lo dejamos y
ya somos ciudadanos magníficos y además todo lo que hemos
hecho antes, todo el terrorismo, todos los atentados, toda la persecución,
toda la corrupción de la vida política en el Pais Vasco,
ha servido para llegar a este punto, luego era útil”. Nosotros
pensamos que hay que aceptar la reinserción, que además
es un derecho constitucional. Pero la reinserción para aquellos
que realmente van a denunciar el terrorismo, que van a romper con ETA,
para el resto no.
De Verdad.- ¿Aparece un problema: que
no es lo mismo decir “paz” que “democracia y libertad?”.
Carlos Martínez Gorriarán.- Efectivamente, si queremos
sólo paz, ya sabemos lo que hay que hacer: nos hacemos todos nacionalistas
y mejor aún, todos de Batasuna y no habría ninguna violencia.
Desaparecería el problema, porque desaparecería la oposición,
pero claro, desaparecería también también la democracia
y la libertad. Tristemente éste es el combate, desde el punto
de vista político, más vital ahora mismo. Hay que recordar
que no basta que no haya violencia para que haya libertad. Tampoco había
violencia al final de la dictadura franquista, por poner un ejemplo, pero
tampoco había libertad. Esto es lo que hay que subrayar: no se
trata tanto de la paz como de la libertad. Cuando había libertad
era cuando había paz; ésta es la cuestión.
De
Verdad.- La ausencia de ¡Basta
Ya! en la callle ha creado una cierta orfandad. Por un lado el entorno
de ETA ha vuelto a tomar la calle y por otro desde la izquierda parece
que esté abandonada la lucha por la paz, la libertad y la democracia.
Carlos Martínez Gorriarán.- Nos atribuye una responsabilidad
un poco desmesurada, pero es verdad que desde la izquierda, digamos oficial,
la izquierda gobernante institucional está teniendo la tendencia,
que se ha podido observar también en la discusión del estatuto
de Cataluña, a buscar, no digo ya aliados políticos en el
nacionalismo y a sostener que con el nacionalismo de izquierda no existe
ninguna contradicción. Desde luego creo que a todo el mundo que
conozca un poco la cuestión y reflexione sobre ella le parecerá
una barbaridad y sin embargo mucha gente que no son de izquierda, gente
liberal, republicana, demócrata, observa con enorme preocupacion
esta deriva de esta izquierda hacia el mundo del nacionalismo, que abandona
criterios políticos tan fundamentales y básicos como la
igualdad de los ciudadanos, sustituir a los ciudadanos por los territorios
como sujetos políticos y que el nuevo poder de izquierdas colabore
con la discriminación lingüística, con el “apartheid”
ideológico y todas éstas cosas. Y mucha gente que hemos
estado en contra de todo esto vamos a conseguir estándolo.
De Verdad.- ¿Nos
puedes adelantar algunas cuestiones de las que tenéis en agenda?
Carlos Martínez Gorriarán.- En concreto ahora no
hay nada porque queremos reunirnos tranquilamente para ver lo que se quiere
hacer. Hay una idea, que hay que pensar bien, que sería realizar
una especie de congreso o acto colectivo importante hacia otoño
para discutir precisamente sobre los procesos de paz, de cómo se
acaba con el terrorismo y para reflexionar también sobre lo que
está pasando aquí hablando de otros procesos que nos pueden
interesar, de Irlanda por ejemplo, pero también de otros países
como Chile, donde se han creado comisiones de la verdad. Este tipo de
medidas nos parecen completamente necesarias. Si se puede acabar con ETA
a través de medidas de reinserción de presos no nos vamos
a oponer pero jamás vamos a aceptar, nunca vamos a aceptar que
se nos diga que la historia que hemos conocido y que seguimos viviendo,
de hecho, que se nos diga que nunca ha existido.
Villalva
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Carlos
Martínez Gorriarán, portavoz de ¡Basta Ya!
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