MOVIMIENTOS SOCIALES

El Gobierno subirá impuestos a los diesel
La lógica inversa

Estamos de acuerdo con “que paguen quienes más contaminan”, que paguen los monopolios automovilísticos y las refinerías. Y que bajen los impuestos a los coches de gasolina en lugar de subir los diésel

Quien quiera comprar un diésel tendrá que pagar a partir de pocas semanas un 5% más de impuesto de matriculación (que subirá del 7% actual al 12%). Para ahogar un poco más a las familias españolas, el gobierno se ha sacado de la manga este un nuevo impuesto (no basta el IVA, el IRPF, el aumento de las tarifas de luz y gas,...) bajo la consigna de “que paguen más los que más contaminan”. Siguiendo esta lógica pero a la inversa ¿Por qué no bajan el precio de la matriculación de los vehículos a gasolina, en lugar de subir la de los diésel? Pero además ¿por qué no hacen que paguen más los fabricantes de coches por hacer motores con tecnología que contamina?

Según la lógica (francamente ilógica) de los ministerios de Hacienda, Industria y Medio Ambiente se pretende reducir la contaminación de las ciudades, ya que el sistema actual ha permitido que la matriculación de coches diésel se disparara del 12,8% en 1991 a 65,1% en el 2004 y con ello ha aumentado la contaminación en las ciudades. ¿Nos quieren hacer creer que la gente compra vehículos diésel porque se ahorra un “pico” en la matriculación? Los comprará por muchas razones, entre otras, (lógicamente) porque tienen menos gasto de gasolina, cuyos precios están disparatados.

¿Nos quieren hacer creer que es un problema de ecología? Los motores diésel son más ecológicos que los de gasolina en las emisiones de dióxido de carbono. Como consumen menos combustible, emiten menos CO2 a la atmósfera. Y frente a la gasolina el motor diésel emite seis veces más partículas microscópicas que uno de gasolina. Conclusión: ambos contaminan. O sea que si el ministerio quiere que compremos más vehículos a gasolina, no desaparecerá la contaminación sino que aumentará la de un tipo (la de CO2).

Incluso la misma Asociación Nacional de Fabricantes de Automóviles y Camiones (ANFAC) aseguró que se utiliza de manera injustificada la excusa medioambiental para elevar la fiscalidad, ya que las emisiones de partículas, que proceden principalmente de los motores diésel, se han reducido un 90% desde 1990.

Volviendo a la lógica de “que paguen quienes más contaminan”, estamos de acuerdo que paguen los monopolios automovilísticos y las refinerías. Y que se bajen los impuestos a los coches de gasolina en lugar de subir los diésel.

N. I.