OPINION

La opinión popular ante el 11-M:
Seguimos queriendo saber la verdad

La sociedad española intuye que se le está ocultando algo trascendente sobre el 11-M, y, frente a las tergiversaciones vertidas a derecha e izquierda, exige saber toda la verdad

A dos años del 11-M, el abismo entre la opinión popular y la versión oficial política o judicial se agiganta. Las conclusiones de la encuesta publicada por El Mundo demuestran que la sociedad española intuye que se le está ocultando algo trascendente sobre el 11-M, y, frente a las tergiversaciones vertidas a derecha e izquierda, exige saber toda la verdad.

El 66% de los encuestados afirma que dos años después “no se sabe lo que pasó en realidad el 11-M”. Y lo más significativo es que esa opinión es mayoritaria tanto en los votantes del PP como en los del PSOE.  Es decir, no se trata de sectores identificables con la versión que el PP –sobre todo su ala más dura, los Acebes, Zaplana o el mismo Aznar- extiende con el único fin de desgastar al gobierno. Sino de una amplia mayoría social, desde la izquierda y desde la derecha, que ante la avalancha de incógnitas sin resolver y pistas sin rastrear desveladas, no se resigna a que la investigación se cierre –como hizo el parlamento y se dispone a hacer la justicia-.

Que esa mayoría no coincide con la posición del PP, queda claro cuando casi seis de cada diez rechazan la implicación de ETA, que los círculos más furibundos de la derecha se empecinan en mantener como hipótesis. De la misma manera, un 59% considera que los terroristas pretendieron influir en el resultado de las elecciones. Una opinión compartida por el 41% de los votantes del PSOE. Es decir que independientemente de la orientación ideológica, amplios sectores populares son conscientes de que no estamos ante una simple venganza de una célula terrorista, sino ante un golpe político que pretendía influir en el rumbo del país.

Pero también se es consciente de los obstáculos que nos impiden conocer. Sólo un 6,2% considera que el parlamento tuviera interés en dilucidar la verdad. El rechazo ante el bochornoso espectáculo de una comisión de investigación sólo interesada en dirimir querellas partidistas, y que no movió un dedo por buscar la verdad, es abrumador.

La opinión popular reflejada en la encuesta expresa la valentía y la honestidad de la sociedad española que, independientemente del color político, exige que se dilucide toda la verdad sobre el 11-M.

¿Vamos a permanecer quietos ante la revelación de que un destacado colaborador de la embajada americana conociera de antemano la ejecución de los atentados? ¿O ante la profusa infiltración de la célula islamista por los servicios secretos marroquíes, extensión local de los franceses? ¿Hemos de considerar casuales las apariciones de miembros de los aparatos del Estado, como la guardia civil, en numerosos recovecos de la preparación de los atentados?

Hay demasiados puntos abiertos, demasiados enigmas sin resolver, y cada uno de ellos reviste una extraordinaria gravedad.

Francesc Ten