NACIONAL - EUSKADI

"Curriculum educativo vasco"

La educación nacional etnicistaEl “currículum educativo vasco es un paso más en la extensión de una educación etnicista y totalitaria

La elaboración de un curriculum educativo vasco por parte de un grupo ajeno al Gobierno vasco, aunque "amparado" por el mismo, continúa generando una gran polémica. Recientemente, asociaciones de padres y directores de centros educativos públicos vascos han pedido al ejecutivo autonómico que "asuma la responsabilidad" y el "liderazgo" en la elaboración del curriculum y que "deje de lado intereses partidistas o ideológicos". Por su parte, la parlamentaria y responsable de Educación del PSE, Isabel Celaá ha calificado esta elaboración de "agresión intolerable a las instituciones democráticas de autogobierno". Para la portavoz socialista, el proyecto del curriculum está además repleto de "adherencias doctrinarias, sectarias y etnicistas". Su homólogo en el PP, Iñaki Oyarzábal, había acusado con anterioridad al Gobierno vasco por dejar su diseño "en manos de personas del ámbito nacionalista" y había demandado la movilización contra un "proceso inadecuado y manipulado".

Precisamente, a pregunta del parlamentario popular, el consejero de Educación Tontxu Campos ha reconocido que el gobierno vasco ha subvencionado estos trabajos con más de un cuarto de millón de euros, en concreto con 253.046 euros hasta el momento, y ha afirmado que este plan, "respaldado por el 95% del sistema educativo", será el que "servirá de base" al que realice su departamento ya que es "uno de los compromisos del programa de gobierno".
La iniciativa de un curriculum educativo vasco, diferente del que está vigente en el conjunto de España, es una idea largamente acariciada por el nacionalismo vasco especialmente a partir del Pacto de Lizarra de 1.998, al igual que otras iniciativas como la implantación de un DNI vasco. Sin embargo, debieron pasar varios años para que se llegara a articular un equipo de redacción con representantes de la Confederación de Ikastolas, de Udalbiltza (la asociación de municipios impulsada por Batasuna) y de un pequeño grupo denominado Sortzen-Ikasbatuaz, a los que posteriormente se unión una asociación de centros privados religiosos. Su objetivo era conseguir dotar de "personalidad propia" al pueblo vasco a través de la "selección de los procesos y productos culturales, tanto específico vascos como universales, realizada desde una perspectiva o visión particular del mundo".
El proyecto "De Euskal Herria al mundo y del mundo a Euskal Herria" contó inmediatamente con el apoyo incondicional de la responsable del departamento de Educación del Gobierno vasco en aquellos momentos, Anjeles Iztueta, que delegaba así en agentes externos lo que todas las administraciones educativas asumen como tarea propia: la definición de la propuesta curricular básica para todos los centros.
En la presentación de estos trabajos, la consejera Iztueta calificaba esta iniciativa como muestra de la "voluntad inequívoca de que Euskadi siga existiendo como pueblo en el concierto mundial". La titular del departamento en aquel momento enfatizó sobre la existencia de "nuestra historia, nuestras costumbres, nuestra cultura y nuestro sistema educativo" y de una "biología propia, zoología propia, recursos propios" que el alumnado vasco debería conocer previamente "para luego respetar lo de los otros". La consejera mostró su voluntad de que "nuestro proyecto" se diseñe y se prepare "desde aquí y no tengamos que traducir materiales educativos de fuera".
Al actual consejero de Educación, Tontxu Campos le tocaba enmendar o recoger el testigo dejado por Iztueta y esto último es la línea por la que parece que ha optado. De hecho, a los pocos meses de su nombramiento, el consejero de Eusko Alkartasuna presentó los primeros materiales realizados por este grupo a la ministra de Educación, MĒ José San Segundo, a la vez que demandaba la capacidad del País Vasco para definir el 100% del curriculum, frente a la limitación actual al 45% y que se reafirma en el proyecto de LOE que se está discutiendo actualmente en las Cortes.
La necesidad de un curriculum vasco propio se explica por sus impulsores en que "con la lengua, el currículo es el elemento más significativo que define los sistemas educativos". En su última asamblea sobre este objetivo celebrada hace poco más de un mes, Udalbiltza, la asociación de municipios impulsada por Batasuna y que mantiene pese a su ilegalización, afirmaba que "el próximo paso" que debieran dar "de cara a la consecución de un sistema educativo nacional vasco lo constituye la creación y aplicación de un currículo vasco".


La universidad de unos pocos
El comienzo del principio de la impunidad

"¿Es lógico defender la unidad territorial del Estado Español y estar en contra de la guerra de Irak?" Sitúense. Aulario de la facultad de Periodismo de la UPV. Clase de persuasión y argumentación en los medios. El profesor entra y desabrocha su chaqueta dejando al descubierto un cartel que cuelga de su cuello y que reivindica la euskaldunización de la Universidad pública vasca, ruego un tanto absurdo teniendo en cuenta que ya está euskaldunizada y que, por otro lado, la mayoría de alumnos habla castellano.

Minutos después suelta la frase anteriormente citada tras realizar una declaración solemne defendiendo su libertad de expresión. Su acólito, una alumna sentada entre el público asistente, está satisfecha y el resto de la clase calla permitiendo que una clase universitaria se convierta en un mitin político y en foro de reivindicación nacionalista.

Puede que yo estuviera de acuerdo con la magistral afirmación, pero también cabe la posibilidad de que no. ¿Qué ocurre entonces? Desvelados planteamiento y nudo me gustaría que alguien me facilitara el desenlace. ¿Qué debería hacer? ¿Hasta dónde puedo ejercer mi derecho a la libertad de expresión sin jugarme el suspenso? La universidad debería ser un espacio de avance, de pensamiento, de cultura, de libertad. En Euskadi se convierte en un redil dónde quién se sale del cerco se lleva un palo. ¡Vaya País!

Aritz Sainz Valero
(Carta publicada en la página web de Basta Ya el 14 de marzo de 2006)


El nacionalismo institucional debe renunciar claramente a conseguir ventajas políticas a cambio del fin de ETA (Joseba Arregui, presidente de Aldaketa)

Aldaketa

Reflexiones en tiempos de zozobra

El fin de ETA debe suponer la derrota de su planteamiento político totalitario. En ningún caso la derrota de ETA debe suponer un debilitamiento de los principios democráticos y de sus instituciones (Aldaketa)

La desaparición definitiva y derrota de ETA debe culminarse por el Gobierno central con el apoyo de la oposición y experimentarse por el conjunto de la ciudadanía como victoria del Estado de las libertades junto con el reconocimiento de la legalidad democrática e institucional actual.  El fin de ETA debe suponer la derrota de su planteamiento político totalitario. En ningún caso la derrota de ETA debe suponer un debilitamiento de los principios democráticos y de sus instituciones.  El nacionalismo institucional debe renunciar claramente a conseguir ventajas políticas a cambio del fin de ETA.

Consideramos a las víctimas del terrorismo como el elemento que mejor simboliza la defensa de los valores democráticos, puesto que muestra en toda su crudeza el carácter totalitario de las pretensiones del proyecto político defendido por el terrorismo de ETA.

Aldaketa-Cambio por Euskadi entiende que el reconocimiento de su sacrificio y la normal convivencia será tanto más fácil cuanto mayor convencimiento, certeza y seguridad puedan tener las víctimas de que la desaparición de ETA significa la derrota de su proyecto político, del proyecto político que fue el causante de los asesinatos que los instituyeron en víctimas.

La única garantía de libertad para la ciudadanía vasca es la legalidad constitucional y estatutaria que dan cobertura a las instituciones democráticas que hoy disfrutamos.

Tenemos la convicción de que la pluralidad social vasca es estructural e irreductible, haciendo por ello indeseable otra construcción política de Euskadi que no pase por el pacto y la democracia pluralista. Pensamos, también, que esta pluralidad de la sociedad vasca no es, en ningún caso, un problema sino un gran valor positivo.  Cualquier intento de imponer al conjunto de la ciudadanía una determinada identidad nacional viola los derechos individuales de los vascos y de las vascas.
Planteamos crear una sociedad vasca erigida sobre el pacto ciudadano en el que se respetan las diferentes identidades de los ciudadanos y ciudadanas. Lo único en lo que debemos ser iguales es en la libertad de poder ser diferentes.

(Carta abierta publicada por Aldaketa en el Correo Vasco el 14 de marzo de 2006)

J.A.

La educación es utilizada por el régimen nazifascista de los Ibarretxe e Imaz como un instrumento a su servicio.