SELECCIÓN DE PRENSA


Un lento despegue

(...) Tras más de dos años de negociaciones estancadas, los líderes políticos de Alemania acordaron esta semana la nueva legislación para liberar a su país de la “trampa de la toma de decisiones en común” de su sistema federal (...) La reforma de la estructura federal puede sonar como muy limitada, pero es el más importante logro hasta ahora de la gran coalición de Ángela Merkel con los socialdemócratas. Marca no sólo los cien días de la canciller democratacristiana, sino también el comienzo del tercer gran esfuerzo alemán por abordar esta reforma estructural.

Este reparto [de competencias y poder entre el Estado y las regiones] “debe dar al gobierno la capacidad de actuar con más rapidez”, dice Thomas Fischer, de la Fundación Bertelsmann, un tink-thank alemán. Pero puede que en la práctica no vaya tan lejos, porque las regiones disponen todavía de recursos para bloquear las leyes federales si éstas les exigen demasiado dinero (...) No obstante, el nuevo sistema debe hacerle más fácil a la señora Merkel impulsar sus proyectos (...)

Ella abandonó su ambicioso programa electoral para abogar por dar “pequeños pasos” (...), lo que parece ser que desean la mayoría de los alemanes. Lo que ha hecho de Merkel la canciller de posguerra más popular, una popularidad que podría minar la gran coalición. El PSD ha caído hasta el 27% en las encuestas (...) La gran pregunta es si la voluntad de Merkel es acelerar las reformas tras las elecciones del 26 de marzo en Renania-Palatinado, la única gran región con gobierno socialdemócrata (...)

Seas como sea, el gobierno continuará tomándose su tiempo sobre cualquier gran reforma. Antes del verano, una nueva política energética y un cambio en el sistema financiero del sistema sanitario están en la agenda. Más adelante, los planes para abordar el desempleo y la reforma a largo plazo del impuesto de sociedades. Con todo, una política tan cautelosa garantiza que ni las reformas irán bastante lejos ni rendirán resultados rápidamente (...)

THE ECONOMIST. Londres. 9-03-2006


El federalismo alemán en proceso de reforma

(...) El legislativo alemán comienza a debatir la reforma a su otrora tan preciado sistema federalista. El plan inicia un recorrido, al final del cual tendrá, probablemente, otro maquillaje, pero básicamente el mismo rostro. La propuesta de reforma del federalismo alemán emprende hoy su viaje por ambas cámaras legislativas. Si bien también en el interior de la gran coalición crecen las voces que favorecen la mesura en contra de la rapidez de su implementación, se da casi por descontado que el plan de reforma será aprobado, y que, de acuerdo a lo planificado, entrará en vigor, a comienzos de 2007 (...)

En adelante, entre otras cosas, se trata principalmente de evitar ese mecanismo de bloqueo, propio del sistema federal alemán que fue diseñado por las fuerzas aliadas después de la Segunda Guerra Mundial con el fin de evitar centralizaciones del poder (...)

Este modelo, que por mucho tiempo fue un producto de orgullo y exportación made in Germany, se ha convertido en un peso a la hora de avanzar políticamente. Si en los primeros años de la república alemana sólo un 10% de las leyes requería de la aprobación de ambas cámaras, para los tiempos que corren se trata de un 60% de ellas. La reforma actual propone que, en el futuro, sólo alrededor de un 30% tenga que ser aprobado por ambas cámaras, es decir que haya un buen porcentaje de leyes que puedan ser aprobadas por el Bundestag solo, sin tener que someterlas al visto bueno del Bundesrat (...)

DEUTSCHE WELLE. Berlín. 10-03-2006


Brigitte Zypries, ministra de Justicia de Alemania:
“El sistema federal perjudica la posición de Alemania ante el mundo”

LV.- ¿Qué no funcionaba en el federalismo para tener que cambiarlo con la reforma? ¿Cuáles eran los principales problemas?
B.Z.- El principal problema es que las competencias entre la Federación (lo que en España se denominaría el Estado central) y los länder (los estados federados) están demasiado entremezcladas y que hay muy pocas competencias exclusivamente propias (...) Esto queremos cambiarlo, porque los ciudadanos ya no reconocen quién decide qué: qué partido y qué institución. Y por eso nuestro plan consiste en desenredar las competencias.

LV.- ¿Pero le parece una buena idea dar más competencias a los länder?
B.Z.- Reducir el derecho de voto de los länder en el Bundesrat me parece bien, y entiendo que los länder quieran tener más competencias. Pero en realidad creo que la Federación debería tener más responsabilidades. En un mundo globalizado Alemania debe ser competitiva. Y no se trata de que los 16 länder compitan en el mundo, sino más bien de que nosotros, Alemania, nos posicionemos en la Unión Europea y en el mundo.

LV.- ¿Perjudica el federalismo actual la posición de Alemania en el mundo?
B.Z.- En parte sí. Por ejemplo (...) en los organismos de la UE uno tiene más fuerza para imponerse si se presenta unido en las negociaciones. Pero el problema mayor en el ámbito europeo es que los estados federados actúan con fuerza en Bruselas en el nivel informal. De esta forma se crea una imagen difusa de la posición alemana.

LA VANGUARDIA. Barcelona. 2-03-2006