INTERNACIONAL Israel |
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| Los acontecimientos
de las últimas semanas convierten la situación palestina
en una incógnita que vuelve a bordear la catástrofe. La campaña electoral israelí –que debe decidir si triunfa Kadima, partido creado por Sharon tras escindirse del Likud, ante la negativa de los sectores más intransigentes a aceptar cualquier concesión a los palestinos- está presidida por los mensajes agresivos contra los palestinos. No sólo en el caso del “halcón” Nethanjahu, ahora líder del Likud, sino también por parte de Kadima. Ehud Olmert, primer ministro y candidato de Kadima, ha reiterado que seguirán los ataques aéreos como el realizado contra Gaza, y que ni el primer ministro palestino Ismail Haniyeh será “inmune”. Fuerzas palestinas asaltaron la prisión de Jericó –ante la complacencia de las fuerzas norteamericanas que la custodiaban-, matando a varios guardias palestinos. Su objetivo era trasladar a Israel a Rehavam Zeevi, líder del Frente Popular para la Liberación de Palestina, acusado por Tel Aviv del asesinato de un ministro israelí, y que permanecía arrestado en una cárcel palestina. Pero la bandera política de Olmert es “fijar las fronteras permanentes de Israel unilateralmente”, como premisa para un acuerdo de paz. Fronteras que se corresponden con el Muro levantado por Sharon, y que suponen la anexión del 58% del territorio palestino. Esa era la política de Sharon, a cambio de desmantelar 8.000 colonos en Gaza, ganar 450.000 en Cisjordania. En esto se basa el “plan
Sharon de paz”, apadrinado por Bush: reducir por la fuerza las fronteras
del futuro Estado palestino a la nada, y quebrar, a través de ataques
militares, la resistencia palestina. J.A. |
Ehud Olmert, primer ministro y candidato de Kadima, ha reiterado que seguirán los ataques aéreos como el realizado contra Gaza, y que ni el primer ministro palestino Ismail Haniyeh será “inmune”.
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