CONTRAPORTADA

Madrid, levantamiento vecinal contra los estacionamientos
La rebelión de los parquímetros

“Parece ser que no le es suficiente haber aprobado una reforma de la M-30 cuya legalidad no está muy clara todavía, hipotecarnos a los madrileños por más de 30 años, hacer de nuestras vidas una pesadilla con las obras, destruir zonas verdes con fines especulativos... sino que además obliga a que paguemos más y más por las incomodidades que ha impuesto en la puerta de nuestras casas”. (Vecina de Fuencarral)

Desde que el pasado día 1 de Marzo entró en vigor la cuarta fase de ampliación del Servicio de Estacionamiento Regulado (SER) –que afecta a 47 barrios de Madrid situados en el interior de la M-30, así como a los centros históricos de Fuencarral, Carabanchel y Hortaleza–, una verdadera insurrección generalizada (la rebelión de los parquímetros se la ha llamado) se ha extendido por toda la ciudad.

Al día siguiente de su inauguración, Carabanchel Alto amanecía sin parquímetros, los vecinos se habían organizado para arrancarlos, literalmente, del suelo y todas las líneas de color verde o azul que restringían el aparcamiento habían sido repintadas de blanco; en Arganzuela, la presidenta de distrito se veía obligada a suspender la Junta Municipal ante la airada reacción de decenas de vecinos por negarse a admitir a trámite una propuesta de moratoria; en el barrio del Pilar, centenares de vecinos cortan desde ese día la avenida de la Ilustración todas las tardes en protesta por la medida. El pasado día 3, miles de vecinos de los barrios afectados se concentraban frente al Ayuntamiento. Una semana después otros miles recorrían el centro de la ciudad. Entremedio, más de 35 parquímetros dañados, un número indeterminado de ellos inutilizados, colocando silicona en las ranuras, vecinos detenidos por “actos vandálicos” y multitudinarias movilizaciones tanto en los barrios afectados como en el centro de la ciudad, cuyo resultado ya han sido varios enfrentamientos con la policía, contusionados, heridos, 9 vecinos denunciados ante la justicia y 17 multados.

Como dicen los propios vecinos, lo que el Ayuntamiento presenta como una medida para “evitar el caos circulatorio” madrileño no es sino un subterfugio a través del cual se trata de someter a los ciudadanos de los barrios populares –muchas de cuyas calles no han tenido nunca ningún problema de circulación o aparcamiento– de una forma antidemocrática, abusiva e injusta con nuevas cargas e impuestos para beneficio de las empresas encargadas de la gestión y de los faraónicos proyectos del alcalde. Y que además de imponerse como un nuevo expolio a los trabajadores, no arreglan los verdaderos problemas de los barios populares.


Entrevista con Pedro Casas.
AAVV de Carabanchel Alto

“No hay que ir a protestar. Hay que ir a vencer, a ganar”

“Ya pagamos el impuesto de circulación y ahora ¿vamos a tener que pagar por aparcar delante de nuestra casa? Y no digo nada de lo que se comenta próximamente con prohibir la circulación a algunos vehículos. Habrá que irse de Madrid, y dejarlo solo para los ricos que son los que pueden asumir estos impuestos” (Vecino del Pilar)

De Verdad.- ¿Cuáles son las principales exigencias y denuncias que le hacéis al ayuntamiento?
Pedro Casas.- Nosotros no hemos solicitado el SER. Bajo una capa de demagogia, ecologista solo se trata de un crear un nuevo mercado que no existía. Exigimos la retirada de los parquímetros, la retirada de todos los cargos y sanciones administrativas o penales que han recaído sobre personas que han participado en la lucha de estas ultimas semanas. Otra reivindicación es que allá donde sea necesario y esté justificado que se implante, los beneficios reviertan en los barrios.

DV.- Media Madrid está indignada y movilizada por este asunto. Sin embargo, las escasas noticias que aparecen en los grandes medios son para descalificar la lucha de los vecinos presentándola en muchas ocasiones como “actos vandálicos.
P.C.- Eso está claro. Los medios de comunicación oficiales silencian el 90 por ciento de los movimientos que hay. Esto es una lucha vecinal, no vandalismo (...) El tema de los parquímetros es una de las oportunidades que se está viendo de manera pública que se puede ganar. Tenemos bastantes perspectivas de que es algo que se puede ganar, frente a tantas luchas que acaban en derrota (...) Yo creo que va siendo hora de que nos planteemos la eficacia y busquemos los métodos para ser eficaces. Obviamente sin renunciar al carácter democrático, asambleario (...) los movimientos sociales tienen que ser muy abiertos, pero hay que plantearse que no hay que ir a protestar. Hay que ir a vencer, a ganar.

DV.- Para ello será fundamental mantener y aumentar la unidad demostrada hasta ahora por los vecinos y las organizaciones que encabezáis la lucha, ¿no?
P.C.- Sí, la unidad la tenemos que ir ganando manzana a manzana y barrio a barrio (...) La unidad es fundamental, hay que mimarla. En el caso concreto de los parquímetros como en todos los procesos sufren contradicciones, y surgen grupos con diferentes ambiciones y puntos de vista. Hay que mimarlo mucho y anticiparnos a las contradicciones que pueda haber. Por ejemplo en este caso la contradicción se puede dar con el discurso de los ecologistas. Estamos intentando resolverlas, pero no para callar a los otros, sino porque tenemos los mismos intereses. Tiene que haber acercamiento, diálogo; porque sino los recelos enseguida afloran y el poder tiene muchos mecanismos para crear situaciones complicadas para unos y otros y llevarnos a enfrentamientos que fácilmente podíamos resolver.

Sara Montero