NACIONAL

Izquierda Unida
Si fuisteis o consentisteis

Es el momento de que los miles de militantes y simpatizantes de IU que, tanto en Euskadi como en el resto de España, se oponen a la deriva impuesto por los Llamazares y Madrazo se manifiesten como una marea

Sáquente el corazón vivo/ por el derecho costado/ si no dices la verdad/ de lo que te es preguntado/ si fuisteis o consentisteis/ en la muerte de tu hermano”. Así se refleja en el clásico castellano el juramento que El Cid exigió en Santa Gadea a Alfonso VI, coronado gracias al asesinato de su hermano Sancho II a manos del traidor Bellido Dolfos.

En Euskadi son ya demasiados, 832, los asesinados a manos del terror etnicista, demasiados los heridos y mutilados, demasiados los exiliados, demasiados los privados de libertad. El nazifascismo etnicista –donde unos aprietan el gatillo y otros, en algún despacho de Ajuria Enea o Sabin Etxea, se benefician políticamente del terror– ha segado demasiadas vidas de compatriotas. Y la pregunta, albergando en su seno la carga de la ignominia y la traición, hierve ante la dirección de IU-EB: ¿fuisteis o consentisteis en la muerte de tu hermano?

Porque IU-EB participa en el gobierno de las nueces ensangrentadas, que ha acumulado y mantenido su poder gracias al amedrentamiento –desde el hostigamiento y la persecución hasta el tiro en la nuca- de quienes no comulgaban con el nacionalismo étnico. La dirección de IU-EB aprobó con sus votos el plan Ibarretxe, que legalizaba –con una distinción entre ciudadanía y nacionalidad entroncada directamente con el programa del partido nazi– el apartheid para los no nacionalistas. Madrazo, y con él Llamazares, ha permanecido postrado ante las más reaccionarias jerarquías del nacionalcatolicismo vasco.

Ahora, tras el alto el fuego decretado por ETA, IU-EB se ha apresurado a reclamar –frente al Pacto Antiterrorista y por las Libertades, que tan productivos frutos rindió en el combate al nazifascismo– la convocatoria de un “Pacto por la Paz” no excluyente, donde, además de quienes, como Batasuna, jamás han condenado el tiro en la nuca, lleven la dirección los jerarcas del régimen etnicista.

Mientras jamás ha denunciado la falta de libertad de los vascos que se se oponen al nacionalismo étnico, Madrazo reclama “el final de las leyes de excepción” –refiriéndose a la ilegalización de Batasuna– para que quienes se ha demostrado que forman parte del entramado de ETA vuelvan a ocupar alcaldías. La dirección de IU-EB ha insultado y vejado a las víctimas –desde Basta Ya a las asociaciones de víctimas del terrorismo–, mientras ha exibido su cercanía con los verdugos.

¿Fuisteis o consentisteis en la muerte de tu hermano? Llamazares y Madrazo han consumado la traición a la tradición antifascista de la izquierda española, entre ellos miles de militantes comunistas, a la defensa de la unidad del pueblo español enarbolada por el PCE de José Díaz y Pasionaria, a la lucha de las fuerzas progresistas contra la burguesía aranista llevada sin cuartel desde hace más de un siglo...

Cuando la consigna tiene que ser “ni olvido ni perdón”, evitando que utilicen la situación creada tras el alto el fuego para deshonrar la memoria de las víctimas, para esconder la responsabilidad de los Arzallus, Ibarretxe e Imaz en todos los años de terror, la dirección de IU-EB se presta a jugar un papel ignominioso.

Nadie puede convivir durante más tiempo con esto. Ningún demócrata, ningún progresista, debe permanecer callado. Es hora de que los dirigentes de IU que no lo comparten –desde Francisco Frutos como secretario general del PCE hasta la alcaldesa de Córdoba, Rosa Aguilar- den un paso al frente. Los intereses de aparato no pueden estar por delante de la lucha por la libertad y contra el fascismo étnico.

Es el momento de que los miles de militantes y simpatizantes de IU que, tanto en Euskadi como en el resto de España, se oponen a la deriva impuesto por los Llamazares y Madrazo se manifiesten como una marea. Poniendo fin a la traición y la ignominia de que alguien en nombre de la izquierda comparta mesa y mantel con los ejecutores y los muñidores del terror.

Francesc Ten

Poniendo fin a la traición y la ignominia de que alguien en nombre de la izquierda comparta mesa y mantel con los ejecutores y los muñidores del terror.