NACIONAL - EUSKADI Parlamentarias
del PSE, Batasuna y PNV crean la plataforma Ahostak ETA ha asesinado a casi mil personas, entre ellos varios militantes socialistas, con la complicidad del PNV con quienes también acaban de firmar este documento. ¿Es esta la paz que predican, la de los cementerios y los verdugos? |
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| El 8 de Abril un grupo de mujeres, dirigentes parlamentarias del PSOE , Batasuna, EA y el PNV, constituyeron la plataforma Ahostsak (Voces) para “explorar pasos en la búsqueda de la paz y la reconciliación”. El documento fundacional de la plataforma, coherente con la absoluta paz sin principios que predica, no rechaza la violencia ni el terrorismo etarra. Afirma, acto seguido, que la consecución de la paz no se consiste únicamente en la ausencia de violencia. Y continua “para nosotras tiene que ver con la democracia, la justicia social, con un proceso de cambio que permita a la ciudadanía dar por concluidos conflictos históricos, cerrar una página en términos de derechos y libertades” Pero antes de “cerrar ninguna página” vamos a leer muy bien las que están abiertas y la naturaleza de –¿por qué no decirlo?– esta “monstruosa” plataforma, donde las madres “se comen a sus hijos”. Para ello nada mejor que partir de sus propias declaraciones fundacionales. Dicen, las principales firmantes y promotoras de la iniciativa, haberse inspirado en el papel tradicional de las mujeres en los conflictos que son sensibles “desde la primera línea” a las consecuencias que acarrea la violencia. Pero, ustedes señoras diputadas del PSE Gemma Zabaleta e Idoia Mendia, no son las Madres de la Plaza de Mayo ni están sentadas en la mesa con ninguna de ellas. Ustedes están sentadas con las mujeres de los Videla y los Bussi, que es muy diferente. Que además de haber participado en la dictadura, están intentando sacar alguna otra tajada. Es como si las Madres de la Plaza de Mayo hubiesen negociado la “paz” al final de la dictadura con las mujeres de los represores y sus cómplices. En 25 años ETA ha asesinado a casi mil personas, entre ellos varios militantes socialistas, con la complicidad del PNV con quienes también acaban de firmar este documento. ¿Es esta la paz que predican, la de los cementerios y los verdugos? Zabaleta explicaba que la iniciativa provino de que una reflexión compartida “la solución sólo vendría de la mano de quienes más estaban perdiendo con la situación, bien porque eran ilegalizados por la ley como en el caso de Batasuna, bien porque nosotros y el PP estábamos perseguidos e ilegalizados por ETA que nos mataba”. ¿Qué se puede decir ya cuando las mínimas bases de la realidad y la justicia se subvierten? No es verdad, no es lo mismo, hay víctimas y hay verdugos. Hay quines pegan y apoyan el tiro en la nuca y hay quienes han sido asesinados, perseguidos y aterrorizados. Pero además el camino que nos propone “Ahostsak” es como si las heroicas madres de la Plaza de Mayo, ejemplo de lucha para toda la humanidad, negociaran la “reconciliación” sobre la base de la impunidad de los represores. Del “aquí no ha pasado nada”. Tras la dictadura y hasta ahora, treinta años después, la lucha contra la impunidad es todo lo contrario: llevar desde el primer ejecutor hasta el último responsable a los tribunales. Bajo el lema “Ni olvido ni perdón: reaparición con vida y castigo a los culpables” que inspira a lo mejor de los movimientos demócratas y progresistas de Iberoamérica. Si estamos de acuerdo en que no puede haber impunidad para Pinochet, Videla y las Juntas, tampoco la puede haber para sus instigadores; esta, y no la de Ahostak, es la línea a seguir por la sociedad vasca. Con una única diferencia sustancial, el régimen que ha sembrado el terror durante 25 años en Euskadi sigue en pie y hay que derrumbarlo. No, no puede haber paz con impunidad y con el mantenimiento en el poder de quienes han actuado contra las libertades del pueblo vasco y de toda España. Si se trata, como afirman Jone Goirizelaia (Batasuna), Zabaleta y Mendia (PSE), haber conseguido “una convergencia humana y personal que más allá de la política”, entonces no tienen sangre en las venas, sois políticas “de corazón de hielo”. Como escribía Pilar Rúiz Albisu (madre de Joseba Pagazaurtundua, asesinado por ETA el 8 de febrero de 2003) en su Carta a los Nuevos Ciegos, dirigida a Zapatero y la dirección del PSE “Puesto que ETA no se ha arrepentido de matar, si obtiene algo de vosotros significará que matar ha valido la pena. Es la dignidad de los muertos inocentes lo que está en juego y la dignidad de toda la sociedad. ¡Qué solos se han quedado nuestros muertos, Patxi! ¡Qué solos estamos los que no hemos cerrado los ojos!” Arantxa Bueno |
Las parlamentarias Begoña Errazti (EA), Jone Goirizelaia (Batasuna), y Gemma Zabaleta (PSE)
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