HISPANOS Perú ¿Por qué en Bolivia sí y en Perú no? Se pregunta el 75% de la sociedad peruana empobrecida hasta la médula mientras en el gobierno parasita la clase política vendiendo el país al mejor postor |
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| A falta del conteo definitivo de las elecciones presidenciales en el Perú, el candidato Ollanta Humala Taso es el vencedor y pasará a una segunda vuelta con el ex presidente Alan García o Lourdes Flores, casi empatados hasta el último momento en el conteo de votos. Con más del 75% de las urnas escrutadas, Humala, de Unión por el Perú (UPP) acapara el 30% de los votos, Lourdes Flores, del partido de la derecha democristiana el 24,34% y el ex presidente socialdemócrata del APRA, Alan García, con el 24,95% de los votos. La pregunta que hoy circula en el Perú y en el mundo hispano es ¿Cómo es posible que en tan solo unos meses un candidato prácticamente desconocido y carente de aparato, pueda estar a las puertas de convertirse en el próximo presidente del Perú, hasta ahora “coto” cerrado de los EEUU? Ollanta funda su partido en junio del 2005 y en agosto tenía sólo un 6% de apoyo electoral, menos de un año después es la primera fuerza política del Perú. ¿Cuáles son las razones del apoyo del pueblo peruano a pesar de que su partido cuenta con un programa estrictamente hablando y su candidatura ha sido puesta en marcha fuera de los tradicionales aparatos políticos y mediáticos? Hay razones inmediatas pero también profundas en la sorprendente irrupción de Ollanta Humala en la vida política de Iberoamérica. Por una parte, Humala y su programa parecen estar lejos de la magnifica corrupción y total entrega a los EEUU que han definido la vida del país en los últimos 20 años. Fiel a esta tradición el actual presidente Toledo ha metido al país en la aventura del TLC y seguido a pies juntillas todos los dictámenes de los EEUU privatizando hasta la última empresa. Envuelto en los más descarados escándalos de corrupción Toledo – ni cualquiera que se le asemeje– tiene prácticamente apoyo social. De hecho en varias ocasiones ha estado a punto de verse obligado a abandonar la presidencia debido al radical rechazo popular que ha sembrado en esto 5 años. Por tanto Humala tiene a su favor no ser hombre de ninguno de los desacreditados partidos tradicionales del Perú y, más importante, presentar un programa contrario a los dictámenes de EEUU. Estos ingredientes han sido suficientes para despertar las esperanzas del pueblo peruano. Ollanta se ha comprometido a sacar al país del TCL –acuerdo comercial con los EEUU que supondrá la ruina nacional y que es rechazado por los pueblos iberoamericanos– y a generar “la gran transformación del país y la economía al servicio del pueblo", en sus propias palabras. Por otra parte, en cuanto a las razones profundas, el apoyo a Humala es expresión del cambio en la correlación de fuerzas en los gobiernos de Iberoamérica -con gobiernos de izquierdas Brasil, Argentina, Venezuela, Uruguay y Bolivia- que necesariamente crean nuevas y mejores condiciones para el avance de la izquierda antihegemonista en el continente. Meses atrás el apoyo ofrecido por Chávez y Evo Morales a Ollanta dieron un impulso definitivo a su candidatura. Es inevitable que el pueblo peruano desee un cambio como el protagonizado por Evo Morales en Bolivia. ¿Por qué en Bolivia sí puede haber una alternativa de gobierno para las clases populares y en Perú no? Se pregunta el 75% de la sociedad peruana empobrecida hasta la médula mientras en el gobierno parasita la clase política vendiendo el país al mejor postor. Sin embargo, al mismo tiempo, es demasiado pronto para hablar de Ollanta y su programa. Lo decisivo en el apoyo que hoy recava es atreverse a enfrentarse a los EEUU, comprometerse con la defensa de la soberanía del país y establecer como camino de trasformación social la unidad de los pueblos y países de Iberoamérica. Si esto va a ser efectivamente así está aun por ver, la trayectoria de Ollanta y sus dos hermanos (su hermano Ulises es candidato también a la presidencia por un partido indigenista y su hermano Antauro está en la cárcel por sublevación) es parte de un país con frecuentes estallidos sociales. Siendo teniente coronel en el Ollanta Humala protagonizó en el 2000 una sublevación contra el gobierno de Fujimori, lo acompaña su hermano Antauro, en ese momento mayor de infantería y unos 70 soldados, quienes durante cuatro semanas ocupan pueblos de la región de Tacna. Tras una amnistía su hermano Antauro protagonizó el "andahuaylazo" el 1 de enero del 2005, en el que los etnocaceristas (Partido formado por el hermano de Ollanta con graves tintes sectarios) tomaron la Comisaría de Andahuaylas, con el penoso saldo de cuatro policías muertos. A la espera de la segunda vuelta lo que sí es una evidencia, es que para que cualquier alternativa cuaje hoy en el Perú –y en buena parte de los países de Centro y Sur América - debe imprescindiblemente transitar por el camino abierto por los países más progresistas de Iberoamérica que se rebelan a ser ni un minuto más Patio Trasero de Washington. Si Ollanta llenará tales expectativas es imposible de prever actualmente. Eso sí, lo que queda patente en el Perú son las ansias de un pueblo por cambiar su destino y en el que “una chispa puede incendiar toda la pradera”. Sara Díaz |
Ollanta Humala durante un mitin electoral.
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