REPORTAJE CENTRAL Algunas
claves del nuevo Estatut |
|||
| El castellano, como el inglés Han excluido el castellano como lengua vehicular o de aprendizaje, limitando su enseñanza a la de una lengua extranjera Diversas asociaciones de profesores han denunciado la decisión del Departamento de Educación de la Generalitat de Cataluña de tratar el castellano como una lengua extranjera, al excluirlo de las pruebas de competencias básicas, que se han de realizar a los alumnos de primaria y secundaria de la enseñanza pública y concertada. En el terreno lingüístico,
las pruebas de evaluación de las competencias básicas
que se realizan cada curso, quedan reducidas exclusivamente
al catalán, “la lengua vehicular y de aprendizaje
de la educación”. A pesar del reconocimiento legal del derecho de los niños a recibir la primera enseñanza en su lengua materna, y de la obligación legal de la Generalidad de Cataluña de garantizar ese derecho, el gobierno autonómico lo ha suprimido en los hechos. Así, excluido como lengua vehicular o de aprendizaje, limita su enseñanza a la de una lengua extranjera. Una situación
que, como sostienen los expertos y la UNESCO, ocasiona a los
niños castellanohablantes muchos problemas y retrasa
su aprendizaje. Según el informe PISA 2003, frente
a un índice de fracaso escolar de los niños
catalanohablantes del 18,6%, los niños castellanohablantes
alcanzan la cifra de 42,6%, una diferencia del 24%. Corrupción, 3%, la ley del silencio Maragall a CiU: ustedes tienen un problema y este problema se llama tres por ciento “Hemos llegado al fondo, de la cuestión: ustedes tienen un problema y este problema se llama tres por ciento”. En el debate parlamentario del 24 de febrero de 2005, Maragall acusaba de corrupción a CiU por cobrar comisiones, que llegaban incluso a superar el 20%, a las constructoras a las que se adjudicaban las obras de la Generalitat. Pero Maragall, con la misma rapidez con la que intentó apartar su responsabilidad por los hundimientos del Carmelo poniendo al descubierto la corrupción generalizada en la administración autonómica, se apresuró a echar tierra sobre el asunto ante las amenazas de CiU. Artur Mas amenazó con romper el consenso para reformar el Estatuto. Y Maragall retiró sus acusaciones, “por una sola razón, para que CiU cumpla su parte en la negociación del Estatuto”. ¿Qué importaba la corrupción? ¿Qué importaba la extorsión con comisiones ilegales destinadas a financiar a los políticos y sus partidos? ¿Qué importa el destino de los ingentes recursos que maneja la Generalitat, aunque Cataluña sea una de las comunidades que, proporcionalmente al PIB, menos dinero gasta en servicios sociales, sanidad y educación; mientras entierra cientos de millones en subvencionar los agujeros negros de sus aparatos de propaganda en la radiotelevisión catalanas? Desde entonces los cuatro partidos implicados en la elaboración de este Estatuto, con Maragall y Mas a la cabeza, la vergonzosa complicidad de los dirigentes de ERC e ICV, y el apoyo de los medios de comunicación catalanes, han establecido un pacto de silencio para ocultar la corrupción. Como una auténtica mafia, la “omertá” o ley del silencio sigue funcionando para salvar un Estatuto hecho a medida de sus intereses, de una casta enquistada en los entresijos del poder autonómico. «Montilla, escucha, Braun no se cierra» Montilla se esperaba flores y se encontró lanzas Los trabajadores de Braun recibieron al ministro Montilla con pancartas, donde podía leerse, “No al cierre de Braun”; y consignas como: “Ellos ya lo tienen arreglado y se llenan los bolsillos”, o “Implicaos un poquito, somos de vuestro pueblo”. La visita del ministro de Industria José Montilla a Cornellá, la población del cinturón industrial donde gobernó como alcalde durante casi 20 años, para celebrar un mitin del PSC, se convirtió en un acto de protesta de decenas de trabajadores de Braun contra la política del gobierno catalán. El cierre de la factoría Braun en Esplugues de Llobregat es un nuevo capítulo de deslocalización de empresas establecidas en Cataluña, que se marchan ante la incapacidad de la Generalitat y el gobierno central para retenerlas. Este nuevo cierre supondrá la pérdida de 700 puestos de trabajo directos y entre 2.000 y 3.000 indirectos en toda la comarca del Baix Llobregat, según datos de los sindicatos. “¿Dónde
están los artículos del Estatuto que traten
este tipo de problemas?”, preguntaban los trabajadores
al ministro Montilla. La mordaza
El referéndum sobre el Estatuto está demostrando que la mordaza también ha empezado a funcionar en Cataluña Quienes pensaban que las presiones para acallar las posiciones disidentes sólo funcionaban en Euskadi se equivocan; el referéndum sobre el Estatuto está demostrando que también han empezado a funcionar en Cataluña. Los impulsores de la campaña Enmienda 6.1 (*) y varios miembros de las corrientes críticas del Partido Socialsita de Cataluña han denunciado las dificultades que están teniendo para desarrollar su campaña crítica con el Estatuto. A las presiones internas dentro del PSC contra los sectores críticos, se han unido varias empresas de publicidad, rechazando poner en sus soportes publicitarios la campaña de Enmienda 6.1, que bajo el lema “Desde la izquierda, si votas… no va a ser que sí”, pide el rechazo ciudadano para un Estatuto que: “dibuja una Cataluña cerrada en sí misma, clientelar, insolidaria, anclada en el pasado y que limita derechos lingüísticos y culturales de muchos de sus ciudadanos”. En Tarragona, la
empresa de publicidad que había contratado las vallas
publicitarias para la campaña de Enmienda 6.1, canceló
unilateralmente el contrato, por temor, a que eso pudiera
traerles algún perjuicio o tipo de represalia que,
evidentemente, estaría referida al miedo a perder posibles
contratos con empresas o personas relacionadas con los partidos
políticos que están haciendo la campaña
del sí. (*) Enmienda 6.1, es una campaña por la defensa del bilingüismo en Cataluña, bajo la consigna de “Igualdad de lenguas, igualdad de ciudadanos”. J. Salvador |
El ministro Montilla increpado por los trabajadores de Braun.
|
||