REPORTAJE CENTRAL

Las primeras reacciones al manifiesto
“¡Ante todo, la unidad!”

El manifiesto “Ante todo la Unidad” ha recibido el apoyo, entre otros, de Juan Goytisolo, Rosa Montero, Carmen Iglesias, Fernando Savater, Maite Pagazaurtundua, Agustín Ibarrola, Luis Gordillo, Raúl del Pozo, Luis A. de Villena, Federico Luppi, Héctor Alterio, Marisa Paredes, Santiago ramos, Amparo Baró, Luis E. Aute, Gran Wyoming, Marcelino Camacho y Nicolás Redondo, entre muchos otros.

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¿Las primeras reacciones no se han hecho esperar. Al llamamiento de apoyo y colaboración que se hacía desde el mismo manifiesto se ha respondido desde toda la geografía española, pero particularmente desde Cataluña. Más de cientos de llamadas telefónicas, de adhesiones por internet y un centenar de cartas en estos primeros días dan cuenta de la necesidad de situar en el centro político “ante todo, la unidad”.
Los apoyos recibidos destacan masivamente la necesidad de defender la unidad de España desde la izquierda. Defender la unidad defendiendo la pluralidad, las particularidades y el autogobierno. Y muchas de ellas comparten la denuncia de “falacia y traición" de asimilar la unidad de España con el franquismo.
Queremos destacar que las publicaciones del manifiesto en El País y El Periódico de Catalunya se han sufragado en su totalidad con las aportaciones de los firmantes, y también, gracias a numerosas contribuciones de 5 y 10 euros.
No deja de sorprender, por mucho que lo hayamos denunciado, el acoso y miedo a diferentes represalias que se está extendiendo en ciertos ámbitos. Esta vez, profesores y profesionales han pedido mantenerse en el anonimato y aparecen en el manifiesto como “grupo de profesores de Barna” o “un abogado de Barcelona”. Estas discriminaciones y estos “ambientes y ámbitos” donde no se puede hablar y manifestar públicamente las diferentes opiniones políticas, no sólo es una situación antidemocrática, sino que tiene un marcado carácter fascista, que es necesario denunciar con contundencia. Esto no se puede dejar pasar, como las agresiones y boicots a Ciutadans de Catalunya o al PP. Es el primer peldaño para acabar con la libertad, y el primer paso para justificar a los verdugos y responsabilizar a las víctimas, es el camino que conduce al tristemente famoso “algo habrá hecho” tan extendido en Euskadi en tiempos pasados.
Desde estas páginas queremos agradecer todo el apoyo y colaboración recibidos, pero al mismo tiempo, plantearos que la lucha por fortalecer la libre y solidaria unidad de las nacionalidades, tierras y gentes de España no ha hecho más que comenzar. Sigamos todos en contacto para próximas iniciativas.

Jesús Salvador


Ojalá seamos firmantes cientos de miles. Enhorabuena a los organizadores por la convocatoria.

José Corral Adarve (Granada)

¡Ánimo!. Por fin podemos defender la unidad de España con orgullo de los compañeros de viaje.

Gabriel López López (Colmenar Viejo)

Voy a enviar el texto del manifiesto  ¡Ante todo la Unidad! a amigos y compañeros, pero me gustaría saber si teneis una lista de gente que ha avalado con su firma este manifiesto. Vuestra iniciativa me parece fantástica.
Un saludo muy cordial,

Adela Alcázar (Madrid)

Durante los próximos días publicaremos en la web (www. noescierto.net) la relación de todas las personas que nos han hecho llegar su apoyo, y hemos puesto en marcha un boletín electrónico de la plataforma, con el que os invitamos a colaborar y a intercambiar informaciones, opiniones e iniciativas.

Plataforma No es cierto

España es punto de encuentro de personas y de culturas. Vertebrar a España en solidaridad, respeto, conocimiento de los otros,....un proyecto común es más hermoso que 17 proyectos de separación....a mi me gusta más ....es más humano y más enriquecedor.... La España de la transición es un ejemplo para todo el mundo. Los proyectos basados en exagerar las diferencias rozan la frontera del fascismo.

Sebastián Muriel (Córdoba)

La situación política española, sin ánimo alguno de alarmismo es, sin embargo, preocupante. Este manifiesto aporta una dosis de esperanza. Entre los firmantes hay personas que, más allá de las opciones políticas, han dado prueba de un comportamiento democrático y ante todo y sobre todo ético. Son muchos los ejemplos, pero permítaseme una excepción y nombrar a una sola: Maite Pagazaurtundua. Un referente de coraje, coherencia y ética. Una vasca de piedra blindada.

José Sánchez López (Barcelona)

Viva España, en su unidad, diversidad y pluralidad.

Manuel Monguió Pereda. Madrileño de origen catalán y montañés (Madrid)

La solidaridad es un patrimonio de todos. España debe de ser y es plural pero más solidaria con nosotros mismos...y con todas las PERSONAS

Ramón Valdor (Gijón)

«Me han propuesto firmar varios manifiestos, pero sólo estoy de acuerdo con éste».

Paco Candel, escritor. (Barcelona)

Muy buena iniciativa. Echaba de menos algo como Ciutadans en toda España. Contra el pensamiento único y automático.

Jaime-Axel Ruiz (París)

Apreciados amigos:
He leído vuestro manifiesto y he de deciros que siento simpatía por vuestros objetivos, especialmente por lo que se refiere a rescatar la memoria de aquellos que lucharon por una España entendida desde la libertad y el progreso, y a continuar en la construcción de ese ideal. Igualmente, muchas de las firmas facilitan esta identificación. No puede ser haber mucha distancia entre la noción de país de Juan Goytisolo y la mía.
Me he preguntado si querría firmar vuestro manifiesto, por lo que he repasado los distintos puntos para ver si estoy totalmente de acuerdo. Lo estoy por lo que se refiere al primero (“nos oponemos a los que buscan la desarticulación de España”), el segundo (“respeto a la pluralidad y autogobierno”), el tercero (“frente a los que viven a costa de la exacerbación de las particularidades”) y… ¿ya está? Aquí hay algo que falta, que creo que es imprescindible para luchar por ese ideal de unidad y libertad.
Os lo explicaré (...). Mi padre, que nació y vivió su juventud en un pueblo del Alto Aragón, se trasladó a Barcelona antes de cumplir los treinta años. Desde entonces vive en esta ciudad, definiéndose a si mismo como aragonés, manteniendo el castellano como su lengua, y sin haber sentido nunca necesidad alguna de hablar el catalán. (...). Hace unos años mis padres, ya jubilados, hicieron varios viajes con el Inserso por varios lugares de España. En uno de ellos, en un acto que reunió a varias parejas de jubilados, se fueron presentando: “somos de Toledo”, “somos de Málaga”... y al llegar el turno a mis padres: “somos de Barcelona…”. Inmediatamente, un grupito empezó a gritar, en tono agresivo, “¡de España!, ¡de España!”. Cuando mi padre me lo contó, añadió “nos odian porque somos catalanes”. Es curioso, es la única vez que recuerdo en toda mi vida que mi padre se haya definido a sí mismo como catalán… y la primera que extendiera su recelo a otro tipo de nacionalismos.
(...) Siempre me he sentido en casa cuando estoy en cualquier parte de España, pero hay situaciones que me hacen sentir extraño en este país. (...) En el homenaje que se hizo en las Ventas poco después de la muerte de Miquel Angel Blanco, Sacristán fue abucheado “por rojo” y Raimon “por catalán”, me sentí extranjero. Un día accedía a las páginas web que promovían el boicot a productos catalanes: sentí náuseas y me sentí extranjero. Aunque con la bandera que siempre me he identificado es con la republicana, he sentido la bicolor como propia al verla en lugares lejanos, colgando de la embajada española o de cualquier otro lugar. (...) Todas estas situaciones tienen un denominador común: un feroz nacionalismo excluyente que nos suelta en la cara: “no te considero español, pero lo vas a ser por huevos”. Me ofende la primera parte de la sentencia, me subleva la segunda.
Sí, falta un cuarto punto para que yo, (al igual que una gran multitud de catalanes que se sienten españoles) pueda firmarla: “Ante todo unidad, a pesar de los que quieren imponerla por la fuerza, de los que quieren humillar al que no comulga con un nacionalismo español autoritario, uniformizador y excluyente. Frente a los que se arrogan la única verdad, y niegan incluso el diálogo a los que hablan o sienten de manera diferente. A los que quieren que todos se sientan españoles a la fuerza. A los que prefieren compatriotas humillados, antes que construir conjuntamente, dialogando, un país del que todos nos sintamos orgullosos”.
Salud.

José Luis Lalueza