NACIONAL - GALICIA Ola
de incendios en Galicia La cortina de humo creó un corredor, como si una línea imaginaria se trazara de Sur a Norte: Orense, Pontevedra, Vigo, Santiago, Ferrol y A Coruña hasta alcanzar a Costa da Morte |
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Mientras toda la gente del pueblo se echaba al monte a defender sus casas, tierras y bosques, la clase política insistía en que era lo normal en esta época del año. Como cada verano desde hace muchos años en los primeros días de Agosto, Galicia empezó a arder. Durante cuatro días asistimos impotentes al dantesco espectáculo de las llamas rodeando ciudades y pueblos. Estos primeros días de la llamada "crísis de los incendios", los medios fueron escasos, la reacción de la Xunta tardía y la alarma no empezó a cundir hasta el quinto día, en que una densa cortina de humo ennegreció el cielo. Mientras toda la gente del pueblo se echaba al monte a defender sus casas, tierras y bosques, la clase política insistía en que era lo normal en esta época del año. Mientras vecinos, bomberos y voluntarios trataban de impedir que el fuego, que ya se había cobrado dos vidas, entrara en las viviendas, asistíamos a un agrio debate sobre quién era el culpable de esta situación: el PP hacía responsable al gobierno de Touriño de haber desmantelado todo el operativo contra incendios de la época de Fraga. Por otro lado PSOE y BNG hablaban de una trama urdida por la oposición para desprestigiarlos y en medio de ellos habló la Ministra Cristina Narbona, implicando directamente a las brigadas antiincendios en esta cadena de fuegos. En estos días se han pedido dimisiones, se ha hablado de terrorismo medioambiental, de venganzas vecinales, de locos pirómanos, tramas y manos negras. Pero en definitiva seguimos sin saber qué se esconde tras esta cortina de humo. ¿Nuevo tipo de incendios? Galicia se caracteriza por tener el 50% de la masa forestal de España y es la primera productora de madera de las Comunidades Autónomas. La peculiaridad del monte gallego es su gran parcelación, hay 400.000 pequeños propietarios y 2.600 Comunidades Vecinales de Montes, una estructura que no existe en ninguna otra parte de España. Sin embargo el monte gallego no es rentable, fundamentalmente por dos razones: en primer lugar por la baja calidad de su madera, eucaliptos y pinos se han hido plantado desde los años del franquismo al servicio de las industrias transformadoras ya que son especies de rápido crecimiento, pero que por contra dejan escaso margen de ganancias a los productores. El segundo factor es la drástica reducción de la superficie de pastos que se ha dado en los últimos años como consecuencia de la progresiva desaparición de la cabaña ganadera que nos impuso la Comunidad europea. La peculiaridad de los incendios de este año en Galicia, ha sido su cercanía a los nucleos urbanos y a los pueblos más densamente habitados. La cortina de humo creó un corredor, como si una línea imaginaria se trazara de Sur a Norte: Orense, Pontevedra, Vigo, Santiago, Ferrol y A Coruña hasta alcanzar a Costa da Morte. También llama la atención la sistematicidad de los incendiarios: donde un fuego era apagado inmediatamente se iniciaba otro foco, llegando a mantener más de cien incendios diarios a lo largo de los diez días que duró este infierno. Tampoco se puede hablar de casualidad sabiendo que las dos terceras partes de la supercie quemada se corresponden con las zonas de mayor presión urbanistica. En escasos diez días el fuego arrasó 77.000 hectareas de terreno, se llevó por delante cuatro vidas y destruyó mas de 20 viviendas, además de viñedos y cultivos. La valoración provisional de las pérdidas se cifra en 1.200 millones de euros. Se habla de una catástrofe natural cuyas consecuencias económicas son comparables a las del Prestige. Si el monte no es rentable, ¿para quién es rentable quemarlo? Los inspectores policiales que siguen de cerca a los incendiarios concluyen que poco o nada ha cambiado en el perfil de estos delincuentes: "son los mismos de siempre y algunos más". De las más de veinte personas detenidas en relación con los incendios encontramos de todo, desde un anciano de 90 años hasta un joven brigadista, de locos a pirómanos, de alcohólicos a bomberos resentidos, y algún que otro "maderero" sin escrúpulos. Se habla también, por supuesto, del estado de abandono del medio rural en general y de nuestros montes en particular, de las altas temperaturas esos días y de los fuertes vientos que como un potente fuelle extendían las llamas. En este conglomerado de explicaciones no vamos a negar que existe una pequeña parte de verdad, pero no responde a la pregunta que todos nos hacemos, ¿quién saca beneficio del monte quemado?¿Terrorismo medioambiental?, ¿con qué fines?¿Revancha política?¿Tramas organizadas?, ¿por quién?. Todas estas hipotesis que se han ido aventurando a lo largo de estos días siguen sin aclararnos quién se lleva las ganancias de esta catástrofe. El Presidente de la Xunta Pérez Touriño entre las medidas para reformar la política forestal nos ha dado a todos una pequeña pista cuando habla de la necesidad urgente de la concentración parcelaria en Galicia. La pregunta que nos hacemos es ¿cómo y en manos de quién?. En los últimos años cientos de pequeñas industrias madereras han ido cerrando sus puertas mientras grandes empresas como ENCE, FINSA, LOSAN o TAFISA han ido incrementando su volumen de beneficios gracias, entre otras cosas, a la compra de la madera quemada en el trágico incendio de Guadalajara o en la marea de incendios que asoló Portugal el año pasado. Las Comunidades de montes afirman que no es casual que cada vez que se anuncia la subasta de un importante lote de madera se inicie una oleada de incendios, bajando así el precio tanto de la madera verde como la quemada, cuyo precio es ocho veces inferior al que se pagaría por un tronco sano. Otro factor que genera inquietud es la sospechosa unanimidad de nuestros dirigentes políticos a la hora de criticar la mala gestión de las Comunidades de montes que parecen ser los principales causantes del abandono del medio rural, Habrá que esperar pues a que Touriño nos explique en qué va a consistir esa concentración parcelaria. ¿Hacer ladrillo del árbol quemado? Otra de las hipotesis ha estudiar es la relacionada con la especulacion urbanística. Aparentemente la actual ley del suelo supone un blindaje contra la especulación, pero leyendo entre líneas la actual legislación tienen importantes lagunas que permiten la recalificación de los terrenos antes de los 30 años establecidos. No olvidemos que las mayores superficies quemadas están en las provincias de Pontevedra y A Coruña. Cualquiera que se haya acercado a las playas del entorno de Vigo o Pontevedra tenía ante sí y a su espalda el tremendo espectáculo de las llamas, un verdadero círculo de fuego rodeando las costas. Pontesampayo, Pontebora, Xeve, Lerez...., poblaciones pegadas a la ciudad de Pontevedra. Santiago, la urbanización de Ames considerada un símbolo del urbanismo verde se convirtió un una estepa negra y humeante. El litoral ferrolano, a Costa da Morte... No se puede negar la evidencia de que esta nueva tipología, pegados a los núcleos más poblados, no buscaban sólo sembrar el pánico entre la población. Curiosamente tambien ha sido unánime la clase política al considerar que el factor especulativo no era de gran relevancia. Sin embargo cabe recordar que la ley del suelo fue aprobada en el año 99 siendo Conselleiro Xose Cuiña (cuyas estrechas relaciones con las constructoras son bien conocidas). La principal insuficiencia de esta ley es que la prohibición de recalificar terrenos quemados se refiere solamente a lo que se denomina "suelo forestal", mientras que una gran parte de las masas quemadas pertenecen al suelo "rústico común", "agropecuario" o "costero". En estos casos no habría que esperar los 30 años establecidos por la ley para que estos terrenos pasasen a ser urbanizables a través de la aprobación del correspondiente plan parcial. Por tanto antes de descartar alegremente el interes urbanístico de los incendios, tendremos que exigir que se investigue su relación con los más de 200 planes urbanísticos que hay en marcha en territorio gallego. Y más en concreto con los seis que el gobierno de la Xunta ha paralizado "cautelarmente" estos últimos meses. Quizá no sea casual que el aberrante plan aprobado para Vigo o para Santiago sean dos de los afectados por esta paralización. Marisa M. y Sergio |
Por otro lado PSOE y BNG hablaban de una trama urdida por la oposición para desprestigiarlos y en medio habló la Ministra Cristina Narbona, implicando directamente a las brigadas antiincendios en esta cadena de fuegos.
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