SOCIEDAD

Los gastos del inicio del curso
La cuesta de septiembre

El alto endeudamiento familiar convierte gastos estacionales como el inicio del curso en un grave problema

A la tradicional cuesta de enero, la más empinada y temida, se ha sumado en los últimos años un nuevo quebradero de cabeza para los bolsillos de las familias españolas: la cuesta de septiembre.
La llegada de gastos coyunturales que se incrementan año tras año –el inicio del curso escolar, cuotas aplazadas de créditos- se une a los desembolsos fijos –hipoteca…- para levantar un nuevo muro.
El aumento espectacular de la deuda de las familias, junto a la necesidad de acudir al crédito, convierten la “cuesta de septiembre” en un grave problema para muchas familias.

A la vuelta de las vacaciones, los gastos que representa el inicio del curso escolar llaman a nuestra puerta. Según los datos difundidos por la Confederación Española de Organizaciones de Amas de Casa, Consumidores y Usuarios (CEACCU), la vuelta al colegio supone para las familias españolas una media de 739 euros por estudiante, 654 si excluimos la compra del uniforme.  Los mayores gastos se realizan en ropa y calzado, que suponen 347 euros del presupuesto escolar, a los que se añaden los libros de texto, el material de papelería o los gastos del colegio.  Un desembolso que no hace sino crecer año tras año. En el presente curso, los gastos se incrementan un 2,8% respecto al anterior. Cifra que aumenta si la desglosamos: los libros de texto suben un 3%, los gastos de ropa y calzado un 4%...

El deterioro de la educación pública influye en el aumento del gasto familiar escolar. La educación pública se ha convertido en muchos barrios populares más en un obstáculo a sortear que en un instrumento de formación. Por poner sólo un ejemplo, Cataluña iniciará esta curso escolar con 677 barracones, 34 más que el año anterior. Sólo en la provincia de Castellón habrán este curso 200 barracones más. Ante la degradación escandalosa de muchos colegios e institutos públicos en los barrios populares, cada vez son más los padres que, si desean que su hijo reciba una educación digna, deben optar por matricularlo en un centro concertado o privado. Lo que supone un incremento del gasto medio por alumno hasta los 1.070 euros en un centro concertado, o 1.500 en uno privado. La escasa red de guarderías públicas es otro obstáculo a sortear. Algo que supone añadir una media de 300 euros a la factura escolar.

Pero llueve sobre mojado. El alto endeudamiento familiar convierte estos gastos estacionales en un grave problema. Según un reciente estudio, las familias de la provincia de Cádiz tendrán en septiembre unos gastos fijos de 2.500 euros. Sólo la hipoteca media y el gasto en material escolar superan el sueldo medio.

Las advertencias por el alarmante endeudamiento de las economías domésticas tienen una base cuántica muy clara: en el año 2000, el pasivo de los hogares eran 340.400 millones de euros. Hoy es de casi 700.000 millones, lo que se traduce en que el débito medio que soporta cada unidad familiar es de 15.870 euros, un 90% más que hace un lustro.
El gran desencadenante de los males de la economía doméstica es el crecimiento del precio de la vivienda y de los préstamos hipotecarios. La última referencia de este año fija ya el importe medio en 127.400 euros, lo que supone una cuota media de más de 650 euros en una deuda a 30 años y según el índice del euríbor actual (3,5%) y un punto más contratado con la entidad financiera. Este desembolso mensual es un 125% superior -más del doble- al del año 2000, cuando la hipoteca oscilaba en torno a los 56.000 euros.

Estos son los datos que convierten la “cuesta de septiembre” en un nuevo agujero negro para nuestros bolsillos.

Francesc Ten

La vuelta al colegio supone para las familias españolas una media de 739 euros por estudiante. Un desembolso que no hace sino crecer año tras año. En el presente curso, los gastos se incrementan un 2,8% respecto al anterior.