NACIONAL

Los acuerdos sobre Gibraltar:
Diplomacia de doble filo

Los dos grandes poderes financieros españoles, Santander y BBVA, junto a familias históricas de la oligarquía como los Entrecanales y los March, han dado un golpe sobre la mesa

El reciente acuerdo entre Londres, Gibraltar y España tiene un doble aspecto. Los acuerdos son buenos para los gibraltareños y para todos lo pueblos y ciudades españolas de la zona. Pero tampoco se puede negar que elevar el gobierno de Gibraltar a rango de interlocutor puede crear confusiones y complicaciones sobre el estatus de colonia y dudas sobre el hecho de que Gibraltar es territorio español ocupado por Inglaterra que tiene que volver a la soberanía española.

El objetivo de la diplomacia española tiene que ser, manteniéndose firme e inflexible en todos y cada uno de los foros internacionales, que Gibraltar es una colonia del Reino Unido en nuestro país, no cabe ningún otro proceso o camino que no concluyan en su vuelta a la soberanía española. Manteniendo firme esta posición, el objetivo tiene que ser ganarse a los gibraltareños para que quieran ser españoles, cosa que ahora no quieren porque el cierre de la Verja por Franco produjo un corte traumático en lo personal. Cientos de familias separadas sin posibilidad de reencuentro. En lo económico, miles de trabajadores españoles dejaron, de un día para otro, de acudir a trabajar a Gibraltar, provocando enormes pérdidas a la economía gibraltareña y a los propios trabajadores y el aislamiento por tierra de Gibraltar, impidiendo la entrada y salida de mercancías. Todo ello exacerbó el ultranacionalismo y el antiespañolismo: Hasta hoy está prohibida el exhibición de banderas españolas en Gibraltar y cortó de cuajo las fluidas relaciones con el entorno español.

España debe actuar sin ninguna prepotencia, que siempre cosecha lo contrario de lo que se pretende, pero que no implica el abandono de la firmeza. Y favorecer los lazos económicos con Gibraltar, potenciando el desarrollo industrial y comercial para conseguir que el campo de Gibraltar sea el principal abastecedor del Peñón, por la calidad y precios competitivos de nuestros productos.
España debe fomentar las relaciones culturales y turísticas de los gibraltareños con España, fomentando la posibilidad de que los jóvenes gibraltareños estudien y trabajen en España. La actuación española para Gibraltar debe siempre, defendiendo los intereses de España, defender los intereses de los gibraltareños a todos los niveles.

La firmeza en defender la descolonización implica entre otras cuestiones la desmilitarización de Gibraltar dejando de ser una base militar inglesa. Así como que Gibraltar no debe tener en ningún ámbito internacional otro reconocimiento y calificación que la de colonia. ¿Es éste el proyecto del PSOE? No está del todo claro, y otras actuaciones en la arena internacional del gobierno pone las cosas más que en duda. ¿Lleva el gobierno una política de paz y neutralidad activa? Por un lado retiró las tropas de Irak, en lo que parecía un acto de independencia política frente a EEUU, pero a continuación mandó tropas a Afganistán o al Líbano que, aunque sean como “cascos azules”, todos sabemos que están en el “diseño político” de EEUU.

Esta ambigüedad queda patente en este mismo acuerdo. La instalación de un centro del Instituto Cervantes en Gibraltar tiene inevitablemente dos lecturas, por un lado es la puesta en marcha de la difusión de la lengua y de la cultura española en Gibraltar, pero por otro, al hacerlo a través del instituto que se encarga de ello en el extranjero, ¿no es en cierta medida el reconocimiento de que Gibraltar no es territorio español? ¿Aceptaría usted una sede del Instituto Cervantes en Euskadi?

Jesús Salvador

España debe actuar sin ninguna prepotencia, que siempre cosecha lo contrario de lo que se pretende, pero que no implica el abandono de la firmeza.