ESPECIAL ELECCIONES CATALANAS

El Partido de los Ciudadanos irrumpe en el parlamento catalán
“Cataluña no es uniformemente nacionalista”

Entrevista a José Domingo
Pepe Domingo (Barcelona 1959). Segundo diputado por Barcelona del Partido de la Ciudadanía. Licenciado en Derecho por la Universidad Autónoma de Barcelona y Vicepresidente de la Asociación por la Tolerancia

“Las medidas con la identidad nacional van siempre en detrimento de las medidas sociales que favorezcan al conjunto de los ciudadanos”

DV.- ¿Cómo valoras los resultados electorales?
J.D..- Para Ciutadans han sido muy positivos. Pero no el resultado global, sobre todo por el alto índice de abstención, del 43%, que no han ido a votar por un claro descontento de la sociedad catalana con los políticos que, hasta ahora, han dirigido el proceso. Lamentamos el retroceso de alguna fuerza de izquierda pero es el resultado de su gestión de gobierno.

DV.- ¿El alto índice de abstención no es un rechazo claro al nacionalismo excluyente y las políticas identitarias?
J.D..-  No me cabe la menor duda. Hay un completo divorcio entre las políticas nacionalistas e identitarias que se han llevado por parte de Pujol y CiU y que luego ha desarrollado el tripartito del Sr. Maragalll y grandes sectores de la sociedad catalana. Lo puso de manifiesto el resultado del referéndum sobre el Estatuto. Sólo 3 de cada 10 electores lo apoyaron y no llegó al 50% la participación. Quedando claro que lo que interesaba al 90% del Parlament, no era ni lo que demandaban ni lo que interesa a la mayoría de los ciudadanos.

DV.- ¿Hasta qué punto ha sido inesperado el éxito de Ciutadans?
J.D..- Para nosotros no ha sido inesperado. Teníamos un contacto directo con la calle. Nuestros militantes han estado durante muchas horas en contacto con la gente y veíamos que había una corriente de simpatía enorme. Una vez que presentábamos nuestro proyecto era querido, como dijo un compañero del partido: “Si se nos conoce, se nos quiere”. Por todo eso a nosotros no nos ha sorprendido, han venido a avalar lo que hemos estado afirmando durante mucho tiempo: “Cataluña no es uniformemente nacionalista como han afirmado determinadas élites políticas. Cataluña es mucho más plural de lo que ha querido hacer creer esas élites.

DV.- El cerco informativo ha sido tan brutal como ridículo. Las cadenas de televisión en los estadillos para seguir el recuento de votos no tenían previsto vuestros resultados.
J.D..- Ha sido tan ridículo que, empresas que elaboraban encuestas para estos partido e instituciones, no preguntaban por Ciutadans, y si el encuestado decía que nos iba a votar le respondían que no podía ser, que no estaba considerado. Algún famoso analista vino a decir que a lo mejor Ciutadans entraba. Sí, ha habido una apuesta para silenciarnos. Pero el voto de Ciutadans es un voto que se va consolidando al ir conociéndose nuestra alternativa, nuestro proyecto. El voto de Ciutadans es un voto ideológico. Y los resultados confirman que nuestro partido era una exigencia demandada. Los resultados, a pesar de del ninguneo constante de los medios de comunicación, es una auténtica heroicidad. Los 90.000 votos conseguidos son fruto del trabajo constante y desinteresado de todos nuestros militantes.

DV.- Primero os quisieron hacer invisibles y ahora que ya no es posible os atacan. Por la derecha, Rajoy dice que sois como el GIL. Y desde la izquierda que estáis financiados por la FAES, los hijos de la COPE y El Mundo.
J.D..- Esto es fruto de las maledicencias y del nerviosismo de los partidos políticos tradicionales ante un proyecto como el de Ciutadans que quiere regenerar la vida política en España. No interesa el proyecto de Ciutadans y quieren deslegitimarlo con mentiras. Ciutadans, es un partido con un proyecto ideológico y político que apuesta por un nuevo concepto de sociedad recuperando el contenido de ciudadanía, con más de tres mil militantes en solo cuatro meses de existencia. Nuestra financiación, lo hemos dicho por activa y por pasiva, es fruto del esfuerzo de nuestros militantes y de algunas donaciones. Es absurdo pensar que nos financian organizaciones con las que competimos. Sólo desde el despropósito y la maledicencia se hacen esas acusaciones.

DV.- También han llegado los insultos y las agresiones.
J.D..- Sí, efectivamente. Hay un acoso constante a las organizaciones que expresamos con normalidad el carácter español de Cataluña. Nos acusan de “españolistas” dándole un sentido peyorativo, de “facha”. Nuestro amor por España no va más allá de nuestro amor por Cataluña. Nosotros definimos muy claramente que nos importan las personas, más allá del lugar donde hayan nacido o de lo que voten. Hacemos una gran afirmación de catalanidad haciendo visible una Cataluña plural, frente a los que piden una Cataluña “catalana”, que paradójicamente no defienden a todos los catalanes, no defienden a todas las personas. Determinadas formaciones de carácter claramente reaccionario, aunque se autoproclamen de izquierdas, quieren evitar la presencia en las universidades y en las calles de nuestros compañeros. No lo van a conseguir. Tenemos la razón de nuestra parte y formamos parte de intrínseca de Cataluña y de esta sociedad.

DV.- ¿La irrupción de Ciutadans en el Parlament rompe “el coto privado” de la partitocracia?
J.D..- La ley electoral está hecha con la clara voluntad de que no entre nadie nuevo en el Parlament. De hecho Ciutadans es la primera fuerza política que lo hace sin ser heredera de ninguna fuerza anterior. Nosotros somos partidarios de rebajar el 3% de votos, o quitarlo sin más y que el Parlamento sea verdaderamente representativo de lo que los ciudadanos votasen.

DV.- ¿Qué valoración tienes de la reedición del tripartito?
J.D..- Los primeros síntomas no auguran nada nuevo. Se ha maquillado el tripartito con un nuevo nombre “L’entesa nacional pel progrés”; pero ese disfraz no oculta el verdadero rostro. Dicen que defienden “la identidad nacional plena catalana”; hablan de que por la cohesión social llegan a la solución nacional. Volvemos a tener, en principio, más de lo mismo: un gobierno obsesionado con la identidad que trata de disimular con aparentes medidas sociales. Para nosotros esto no es compatible. Las medidas con la identidad nacional van siempre en detrimento de las medidas sociales que favorezcan al conjunto de los ciudadanos. Todos los temas identitarios se dejan en manos de Ezquerra, la política lingüística, la cultura, el consumo y el turismo (de quienes dependen las “oficinas de delación lingüística”), etc. Se da un ascenso a un personaje que salió mal parado del anterior gobierno, y deja a las claras, o al menos en un indicio, quién será hombre fuerte del gobierno.

DV.- ¿Por qué habéis dicho que no haréis pactos electorales?
J.D..- Por que queremos ser libres. Porque nacemos con voluntad de ser oposición, lo que no quiere decir que no apoyemos las iniciativas y propuestas que vayan en beneficio de los intereses populares. Pero no queremos estar atados con pactos de gobierno con formaciones nacionalistas.

DV.- ¿Qué pueden hacer tres diputados en el Parlament; se puede influir en la polÍtica catalana?
J.D..- Podemos hacer mucho, de entrada representamos a una parte de la sociedad catalana que se había declarado inexistente. Vamos a introducir en el Parlament la libertad lingüística, hablando indistintamente tanto el catalán como el castellano, haciendo normal en el Parlament lo que es natural en la calle: la coexistencia de las dos lenguas. Vamos a ser rigurosos en la defensa de los intereses de los ciudadanos y en la denuncia de la corrupción, que han estado presentes en exceso en la política catalana. Y contribuir con nuestras propuestas en la regeneración política.

DV.- ¿Tan importante es hablar en castellano en el Parlament?
J.D..- Sí. En Cataluña se ha hecho de la lengua el elemento de identidad clave para lo que llaman “la construcción nacional”; y nos parece aberrante que no se haya tenido en cuenta la realidad social de más de la mitad de los catalanes. Nadie tiene que pedir perdón por hablar una lengua u otra. Ramón Jáuregui, dirigente socialista, ha dicho que “teme que aflore en Euskadi el fenómeno del Partido de la Ciudadanía”.

DV.- ¿Vuestro proyecto es válido para toda España?
J.D..- Aunque hemos nacido en Barcelona, en Cataluña somos un partido de ámbito catalán, pero nuestra preocupación es global, porque hay políticas identitarias y las deficiencias de participación están presentes en muchos lugares. Desde aquí, hacer un canto a la esperanza. En el primer manifiesto de los intelectuales se abogaba por la existencia de un nuevo partido en Cataluña que apostara por una Cataluña menos identitaria, en definitiva, por una España donde prevalezca el ciudadano y no las “naciones míticas”. Todo nacionalismo es caldo de cultivo para enfrentamientos, por ello es necesario el fortalecimiento de la libertad y la democracia en toda España.

J. Salvador

José Domingo